Gruseny Antonio Canelón Scirpatempo de 32 años de edad, resultó ser el tercero de las victimas mortales en medio de las manifestaciones opositoras que se iniciaron el martes 4 de abril en toda Venezuela, para pedir la restitución del hilo constitucional.
De cariño, sus amigos lo llamaban Tony y hoy lo recuerdan como una persona que siempre participaba en las manifestaciones contra el régimen que se instaló en Venezuela, desde 2014 se le vio constantemente en las concentraciones que la Mesa de la Unidad Democrática anunciaba para alzar la voz contra el gobierno de Nicolás Maduro. El 11 de abril cayó herido en medio de una manifestación en plena avenida Ribereña, cerca de Tarabana, en Cabudare, municipio Palavecino del estado Lara.
El portal web Runrunes reveló detalles de lo que pasó el 11 de abril con Tony, quien resultó herido por un Guardia Nacional y llegó al centro de salud con vida, horas más tarde, producto del disparo murió. Las versiones de vecinos indican que Canelón vivía en la urbanización Tarabana Plaza y en el momento de los hechos, estaba sentado con otros vecinos de la urbanización cuando llegó la Guardia Nacional a reprimir a algunos manifestantes. Él, en un acto de defensa, decidió correr hacia el grupo y no hacia su casa para protegerse, una bala lo alcanzó y fue arrestado por la GNB.
El disparo lo recibió a quemarropa, según explica el doctor Jesús Guarecuco, presidente de la Sociedad de Médicos y Residentes (Somir) del Hospital Central Antonio María Pineda, centro en el que llegó con signos vitales el heridoony alcanzó a contar qué había pasado, lo hizo a través de una nota de voz que grabó mientras era trasladado por los uniformados. “Me llevan preso al Hospital Militar, voy disparado, voy herido. Ayúdame por favor”. Pero el joven llegó al Hospital Central y no como él creía al Militar.
A las 8:40 de la noche del martes 11 de abril, un primer teniente ingresó con el herido a la emergencia del Hospital Central de Barquisimeto. En el lugar el herido por represión fue recibido por los galenos. “Tony llegó vivo. Pudo hablar e indicó que fue un Guardia Nacional quien le disparó” relató el doctor Guarecuco.
Según el médico Guarecuco, la persona que le disparó tuvo que haber estado a menos de un metro de distancia, porque su herida era profunda y grande, con un diámetro de seis a siete centímetros. “Hay permisividad para que los Guardias usen perdigones a larga distancia, porque ellos tienen una amplitud de dispersión, entonces se abren. Que te caigan dos o tres perdigones no te van hacer nada, pero cuando es cerca estos perdigones entran en el mismo eje y cuando entran al cuerpo se dispersan y es más grande el daño que pueda ocasionar”.
Las lesiones, producto del disparo fuero muchas: daño hepático grado 4 y otra en el colón con múltiples heridas, lesión en el riñón, pulmón y diafragma. Razón por la que fue operado y debieron quitarle la mitad del colon. "Perdió muchísima sangre, fue transfundido muchísimas veces”, describe el médico residente, quien además explica que estaba recluido en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y tenía que ser intervenido en una segunda oportunidad, pero ni con todos los medicamentos que le colocaron se pudo hacer nada. Tony no sobrevivió y falleció a las 3 de la madrugada del 13 de abril.
FUENTE: REDACCIÓN