El reconocido escritor cubano Amir Valle regresa a Florida, tras casi seis años de su visita a Miami, cuando participó en el Festival Vista de 2019 invitado a recoger el Premio de Ensayo “Carlos Alberto Montaner”, que obtuvo con su libro La estrategia del verdugo. Breve panorama de la censura cultural en Cuba, 1959-2019, que posteriormente publicó Neo Club Ediciones.
En esta ocasión, el laureado escritor, considerado una de las voces más destacadas de la narrativa cubana escrita en la isla y la diáspora cubana, participará en dos presentaciones de su novela más reciente: Mi nombre es polvo.
La primera presentación, en carácter de premiere, tendrá lugar el sábado 21 de junio, a las 5 de la tarde, en Cuba Ocho – Museum & Performing Arts Center, en 1465 SW 8th St # 106, 33135 Miami. Y las palabras de presentación estarán a cargo de los escritores José M. Fernández Pequeño y Sindo Pacheco.
La segunda presentación será en Tampa, el sábado 28 de junio, a las 6 de la tarde, en laSociedad La Unión Martí-Maceo, ubicada en 1226 E 7th Ave, 33605 Tampa, esta vez con las palabras de presentación del escritor Alberto Sicilia.
Sobre esta novela, Amir Valle ha dicho a la prensa: «Lo que pueda haber de fantástico en la novela es el pretexto que me tomé, el canal que construí para hablar de problemas humanos esenciales, todos relacionados con esa bestia cada vez más miserable y más alejada de Dios que es el ser humano. Lo fantástico, que muchos consideran “lo irreal posible”, se convierte en un espejo que pretende mostrarnos al míster Hyde que todos llevamos bajo la piel y que solemos esconder. Pero todo parte de una historia real y de un personaje real. En septiembre de 2009, en Berlín, la ciudad donde vivo, un amigo pintor me llevó a conocer a un conocido tatuador en el populoso y depauperado barrio de Kreuzberg. Un muy joven tatuador que tenía fama de loco, que poseía una cultura alucinante y hacía tatuajes realmente extraordinarios –y esto es lo que anunciaba a gritos la locura que todos le endilgaban– supuestamente gracias a un. talento que, juraba él, le había sido concedido por Dios –un dios, por cierto, que podía ser cualquiera de los dioses existentes porque él jamás definió cuál era. Aseguraba además que en cada una de las obras de arte que tatuaba sobre la piel de las cientos de mujeres que él consideraba haber “embellecido”, lo acompañaba, aconsejándolo, una especie de ángel –cuya descripción tampoco tenía que ver con la imagen tradicional de lo que entendemos como ángel. Y en las paredes de su sucio estudio se veían las fotografías de muchos de sus tatuajes a mujeres, pues sólo tatuaba a mujeres y, sin exageración alguna, tenían ese sello de genialidad de los grandes artistas universales, que parecen inspirados por una fuerza sobrenatural. Meses después, el tatuador mató a una de sus clientes luego de estampar en su cuerpo otra de sus maravillas, huyó de la ciudad y se refugió durante un tiempo en un apartado pueblito en las montañas de la Selva Negra, en el sur de Alemania, para finalmente suicidarse. La prensa roja alemana, pues la noticia jamás fue reflejada por la “prensa seria”, insistió en sus artículos sensacionalistas que existía la posibilidad de que esa muchacha asesinada no fuera la única víctima de aquel tatuador. De ahí, hurgando en los motivos humanos o bestiales, ocultos y públicos, míticos o reales, fascinantes o repulsivos que pudo tener este personaje para vivir como vivió y morir como murió, nace la novela Mi nombre es polvo».
Opiniones sobre Mi nombre es polvo, tras su publicación por la editorial alemana Ilion Verlag en su colección Latinoamericana:
"Estas memorias impúdicas de un tatuador enloquecido por sus delirios de grandeza, sus traumas familiares y sus sueños de alcanzar la posteridad son el pretexto para lanzarnos a la cara cuánta miseria humana se esconde en los entresijos de la sociedad actual, a cuánta hipocresía nos rendimos por puro y malsano egoísmo y, por encima de todo, cuánto de demonio escondemos bajo la piel de ángel con la que nos vestimos cada día. Una obra mayor que, sin ser del tema que Amir Valle suele abordar con su reconocida pericia narrativa en sus obras más elogiadas (Cuba y sus infiernos), muestra la absoluta e indiscutible madurez literaria de este escritor fundamental en las letras cubanas". (PETER FAECKE, escritor, periodista y editor alemán)
“Esta novela, dicho en buen cubano, es tronco de novela. Amir Valle se instala con ella definitivamente en las ligas mayores. Todas las geografías y todos los tiempos al unísono. Desde la perspectiva del cuerpo va y viene con todas las ubicuidades. No hay lugares ni épocas: es toda la temporalidad en instantes de la actualidad. El personaje-narrador —que es a la vez todo lo humano tras la conceptualización de lo divino— propicia un punto de vista desde el que se viaja por esencialidades, que por reales/absurdas, dejan de serlo, desbordan cuanto creemos sabiduría. La dicotomía humana del bien y el mal, de lo humano y lo divino, de la monstruosidad y lo angelical en un mismo frasco dotan a la novela —más bien, la sucesión de novelas que es esta historia—, de una vitralidad comparable con la mano de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina. Si a lo anterior se añade una estructuración de lo lineal a lo circular y un lenguaje exquisito (en español, sin cubaneos, lunfardeos y otro deos) obtenemos una universalidad lingüística que muestra la maestría de un narrador de peso completo”. (MANUEL VAZQUEZ PORTAL, escritor y periodista cubano)
La novela se encuentra ya a la venta en librerías europeas y también puede adquirirse en Amazon.