sábado 21  de  febrero 2026
vacunas

Diez mitos sobre las vacunas contra el COVID-19

Desde la confianza en los inmunizantes hasta rumores sobre alteraciones producidas por las primeras dosis son temas que causan dudas entre la población
Por Daniel Castropé

MIAMI.- Si bien las primeras vacunas contra el COVID-19 ya están aplicándose en varios sectores de la población, hay una serie de mitos alrededor de estos inmunizantes que no solo generan esperanzas, sino también dudas entre algunas personas.

DIARIO LAS AMÉRICAS hizo una compilación de los diez mitos más difundidos entre la comunidad y responde las principales inquietudes tomando en cuenta declaraciones de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU.

Confianza en las vacunas

Algunos se preguntan si pueden confiar en la efectividad de las vacunas que ya se están aplicando entre la población, porque salieron muy a prisa.

Al respecto, vale decir que las primeras vacunas contra el COVID-19 involucran una nueva tecnología y efectivamente se desarrollaron en un tiempo récord, pero no es porque haya “atajos” en el proceso, según los expertos.

La nueva tecnología de Pfizer y Moderna se llama ARN mensajero o ARNm. Si bien esta es la primera vez que se usa ampliamente en una vacuna para el público, los investigadores han estado trabajando en esta estrategia de vacuna durante más de tres décadas.

¿Debo vacunarme si tuve COVID?

Aún no está claro por cuánto tiempo se está protegido el cuerpo humano del COVID-19 después de una infección previa.

En este sentido, “la evidencia preliminar sugiere que la inmunidad natural al COVID-19 puede no durar mucho tiempo”, según explican los CDC.

Por tanto, “se puede recomendar a las personas que se vacunen contra el COVID-19 aunque hayan contraído la enfermedad antes”, afirma la agencia.

¿Inmune de por vida?

Este otro mito también genera grandes incógnitas por cuanto tampoco se conoce a ciencia cierta el tiempo de duración de la inmunidad que provee una vacuna contra el coronavirus y si será necesario administrarla más de una vez, o incluso de forma regular, como es el caso del inmunizante contra la gripe.

Algunos epidemiólogos creen que las vacunas contra el COVID-19 tal vez requieran de un “refuerzo” cada cierto tiempo.

Vacuna vs. mascarilla

Hay quienes piensan que una vez reciban la vacuna, no tendrán que usar una mascarilla ni preocuparse por el distanciamiento social.

Sin embargo, los expertos señalan que incluso si una persona recibe la vacuna, debe continuar usando una máscara alrededor de otras personas, lavarse las manos y practicar el distanciamiento social.

Una de las razones para esto es que las autoridades sanitarias creen que se necesitarán varios meses para inocular a la mayoría de las personas que quieran recibir una vacuna, y hasta que no se logre la llamada inmunidad colectiva, el virus continuará propagándose.

Otro factor importante es que la protección no es instantánea. "Por lo general, el cuerpo tarda unas semanas" en desarrollar células de memoria para el virus después de la vacunación, lo que significa que "es posible que una persona se enferme" con el COVID-19 después de ser vacunada "porque la vacuna no tuvo tiempo suficiente para brindar protección", según los CDC.

Vacuna genera coronavirus

De acuerdo con los CDC, ninguna de las vacunas aprobadas en EEUU contiene el virus vivo que causa el COVID-19.

Si bien estas vacunas no te harán enfermar con el coronavirus, al igual que otros inmunizantes, incluidas las vacunas contra la gripe y la culebrilla, pueden causar efectos secundarios en algunas personas.

Un pequeño porcentaje de participantes en ensayos previos y en las primeras aplicaciones de las vacunas de Pfizer/BioNTech y Moderna ha experimentado efectos secundarios temporales después de sus inyecciones.

No necesito una vacuna

Dado que la tasa de supervivencia de COVID-19 es tan alta, según los expertos, algunas personas aseguran que no necesitarían una vacuna.

Es cierto que la mayoría de las personas que contraen el COVID-19 pueden recuperarse, como lo demuestran las estadísticas oficiales y lo confirman las agencias sanitarias.

No obstante, también es cierto que algunas personas desarrollan complicaciones graves como daños en pulmones, corazón y cerebro, además de problemas de salud a largo plazo.

Por eso, las autoridades sanitarias de EEUU recomiendan la vacunación para proteger a quien se aplica uno de estos inmunizantes como a quienes lo rodean.

Alergias

Los CDC recomiendan que quienes tengan antecedentes de reacciones alérgicas graves que no estén relacionadas con vacunas o medicamentos inyectables, como alergias a alimentos, mascotas, venenos, al medioambiente o al látex, puede recibir la vacuna.

Sin embargo, si ha tenido una reacción alérgica grave a otras vacunas o terapias inyectables, debería consultar a su médico antes de vacunarse contra el COVID-19.

Algunos expertos también recomiendan a personas que sufren de alergias recibir la vacuna en ambientes médicos para obtener atención inmediata en caso de una reacción adversa.

Alteración del ADN

Expertos consultados por los CDC coincidieron en que las vacunas contra el coronavirus no modificarán el ADN de las personas.

Acorde con los CDC, estas vacunas entrenan a las células de un organismo a producir una proteína que ocasiona una respuesta inmune en las personas.

“Esta respuesta inmune, que produce anticuerpos, es lo que nos protege de infectarnos si el virus real entra a nuestros cuerpos”, se lee en el sitio oficial de los CDC.

Contenido de las vacunas

Otras personas dudan del contenido de las vacunas aprobadas en EEUU.

Tanto Pfizer como Moderna han publicado las listas de ingredientes de sus vacunas. Además del ingrediente estrella, el ARNm de COVID-19 para la proteína de pico, ambas vacunas contienen lípidos (grasas) que ayudan a llevar el ARNm a las células y algunos otros ingredientes comunes que ayudan a mantener el pH y la estabilidad de la vacuna.

A pesar de teorías que circulan principalmente en redes sociales, los expertos afirman que las vacunas no contienen microchips ni ningún tipo de dispositivo de rastreo.

Terminación de la pandemia

Con las primeras vacunas ya entre la población, podría pensarse que llegó el fin de la pandemia. Pero no es así.

Para lograr la inmunidad colectiva se requiere que alrededor del 70% de la población haya sido vacunada o infectada, según los expertos.

Es posible que las vacunas no estén disponibles para el público en general hasta incluso mediados del 2021, de acuerdo con las compañías fabricantes.

De tal suerte, la recomendación de los CDC es seguir haciendo nuestra parte para ayudar a frenar la propagación del virus, incluido el uso de una máscara, el lavado de manos y el distanciamiento físico.

[email protected]
@danielcastrope

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