Mientras los líderes del mundo se reúnen en Madrid en la cumbre climática de Naciones Unidas, las redes han viralizado lo que presuntamente sería la respuesta de una señora mayor al cuestionamiento de un trabajador de un supermercado, quien le reclama por no acudir a realizar las compras con su propia bolsa de plástico para evitar tomar nuevas y seguir contaminando el medio ambiente.

A propósito de este tema y de la reunión que se celebra desde el 2 y hasta el 13 de diciembre en la capital española, la directora de la ONU para el clima, Patricia Espinosa, ha llamado la atención sobre el hecho de que "la ciencia nos dice que estamos a tiempo" para adoptar medidas y enfrentar la crisis climática.

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"No se trata de transformar el mundo de hoy para mañana, pero tenemos que tomar decisiones hoy", dijo Espinosa en referencia a la necesidad de que no sigan postergándose los propósitos de asegurarnos un entorno saludable a futuro.

Muchos jóvenes activistas medioambientales, como Laura Laguna, miembro de la rama madrileña de Fridays For Future, uno de los grupos que tiene previsto manifestarse durante la 25ta Cumbre Mundial del Clima, o COP25, han reaccionado a la convocatoria porque estiman que pertenecen a “una generación enfadada por el legado que nos dejan”, un punto de vista muy cercano al del empleado del supermercado que intentó aleccionar a la señora de esta historia.

El texto que circula en redes y por Whatsapp bajo la descripción de Lección de Ecología dedica sin embargo unas líneas a describir cómo era la vida de quienes hoy cuentan más de 50 años y se vieron obligados a enfrentar los retos cotidianos cuando la tecnología no estaba tan avanzada.

DIARIO LAS AMÉRICAS reproduce el mensaje completo:

Lección de Ecología

En la fila del supermercado, el cajero le dice a una señora que debería traer su propia bolsa, ya que las bolsas de plástico no son buenas para el medio ambiente.

La señora pide disculpas y explica: "Es que no había esta moda verde en mis tiempos".

El empleado le contestó: "Ese es ahora nuestro problema. Su generación no puso suficiente cuidado en conservar el medio ambiente".

Tiene razón, le dice la señora: nuestra generación no tenía esa moda verde en esos tiempos:

- En aquel entonces, las botellas de leche, las botellas de gaseosa y las de cerveza se devolvían a la tienda.

- La tienda las enviaba de nuevo a la fábrica para ser lavadas y esterilizadas antes de llenarlas de nuevo, de manera que se podían usar las mismas botellas una y otra vez. Así, realmente las reciclaban.

- Subíamos las escaleras, porque no había escaleras mecánicas en cada comercio ni oficina.

- Íbamos andando a las tiendas en lugar de ir en coches de 150 cv cada vez que necesitábamos recorrer 200 metros.

- Por entonces, lavábamos los pañales de los bebés porque no los había desechables.

- Secábamos la ropa en tendederos, no en secadoras que funcionan con 220 voltios. La energía solar y la eólica secaban verdaderamente nuestra ropa.

- Los chicos usaban la ropa de sus hermanos mayores, no siempre modelitos nuevos.

- Entonces teníamos una televisión, o radio, en casa, no un televisor en cada habitación. Y la TV tenía una pantallita del tamaño de un pañuelo, no una pantalla del tamaño de una ventana.

- En la cocina, molíamos y batíamos a mano, porque no había máquinas eléctricas que lo hiciesen por nosotros.

- Cuando empaquetábamos algo frágil para enviarlo por correo, usábamos periódicos arrugados para protegerlo, no cartones preformados o bolitas de plástico.

- En esos tiempos no arrancábamos un motor y quemábamos gasolina sólo para cortar el césped. Usábamos una podadora que funcionaba a músculo.

- Hacíamos ejercicio trabajando, así que no necesitábamos ir a un gimnasio para correr sobre cintas mecánicas que funcionan con electricidad.

- Bebíamos del grifo cuando teníamos sed, en lugar de usar vasitos o botellas de plástico cada vez que teníamos que tomar agua.

- Recargábamos las estilográficas con tinta, en lugar de comprar una nueva y cambiábamos las cuchillas de afeitar en vez de tirar a la basura toda la maquinilla sólo porque la hoja perdió su filo.

- En aquellos tiempos, la gente tomaba el tranvía o el autobús y los chicos iban andando a la escuela, en lugar de usar a su mamá o papá como taxista las 24 horas.

- Teníamos un enchufe en cada habitación, no un regleta de enchufes para alimentar una docena de artefactos. Y no necesitábamos un aparato electrónico para recibir señales desde satélites situados a miles de kilómetros de distancia en el espacio para encontrar la pizzería más próxima.

- Así que me parece lógico que la actual generación se queje continuamente de lo irresponsables que éramos los ahora mayores por no tener esta maravillosa moda verde en nuestros tiempos.

"No dejes de enviarle esto a los mayores de 50",refiere el texto difundido en redes sociales que algunos pueden entender solo como la postura de quienes han sido protagonistas del indetenible desarrollo tecnológico que, de algún modo, es responsable de la crisis climática que enfrenta el planeta.

Sin embargo, más allá de ir a los extremos, la reflexión de la señora mayor hace incapié en detalles, antes cotidianos, que si se retoman pudieran ser parte del cambio que los líderes mundiales quieren impulsar para preservar el entorno que seguiremos legando a los seres humanos que nos suceden en el viaje de la vida.

FUENTE: REDACCIÓN

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