MIAMI.- La pandemia parece haberse ensañando con el sistema escolar en Miami-Dade. Desde el pasado mes de marzo, estudiantes de primaria, enseñanza secundaria o high school de las escuelas públicas no han podido regresar a sus aulas y continúan recibiendo clases vía internet, no sin antes experimentar dificultades y desconexiones, alejados además de un entorno escolar adecuado.
Esta situación atípica ha traído aparejadas diferentes consecuencias. Una de las más significativas es que muchos de los que cursan el último año de high school no han podido realizar el examen SAT [examen estandarizado requerido en EEUU para el acceso a la educación universitaria], que es utilizado por la mayoría de las universidades del país como escalafón para admitir a sus alumnos. Por tanto, es un requisito indispensable para acceder a la educación superior.
Habitualmente, los estudiantes más aplicados, durante su último año en la escuela secundaria, planifican registrase en diferentes convocatorias de exámenes SAT con el fin de mejorar sus futuras oportunidades educativas.
No obstante, este año, muchos no han podido ni tan siquiera hacer el primer intento. La pandemia ha obligado a cerrar a múltiples centros de prueba o reducir su capacidad de los que sí han abierto a la mitad.
Si alguien accede a la página web donde el estudiante debe inscribirse a fin de examinarse, se encuentra un aviso que dice que “las escuelas públicas continúan atravesando por la incertidumbre causada por el coronavirus… todos los centros de exámenes deben cumplir con las pautas de salud pública locales y regirse por los requisitos del College Board, que es la organización nacional que agrupa a más de 6.000 instituciones educativas, incluyendo universidades, y administra los exámenes SAT".
Esto se traduce en que, mientras la pandemia continúe, dichos centros trabajarán a mitad de sus capacidades. Algunos mantendrán cerradas sus puertas, otros cancelarán a última hora la convocatoria pactada y los alumnos deberán seguir esperando, al tiempo que el calendario para presentarse y ser admitido en las universidades continúa su implacable marcha.
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Vista parcial del Kendall Campus del Miami Dade College, en el suroeste del condado Miami-Dade, en marzo de 2017.
ARCHIVO / DLA
Experiencias
Misladys Cancio es madre de un estudiante de la escuela de estudios avanzados del Kendall Campus del Miami-Dade College, que cursa el último año de high school, mientras hace un asociado universitario.
“Mi hijo ha intentado hacer el examen en dos ocasiones. Las dos veces ha sido cancelado. Se ha registrado para la próxima convocatoria, que está pautada para el 26 de septiembre”, dijo la señora Cancio.
Preocupada por el futuro de su hijo, confiesa que se ha comunicado con el College Board, con la oficina del superintendente Alberto Carvalho y la oficina del gobernador Ron DeSantis para buscar una solución, pero ha sido en vano.
Después de todas estas gestiones, “la oficina de Carvalho, le pasó mi inquietud al director de la escuela de mi hijo y este reconoció su incapacidad para solucionar el asunto”, relató.
“El asunto es que las escuelas privadas están haciendo los exámenes”, aseguró Cancio, y luego preguntó: “¿Por qué una institución privada puede examinar, mientras las públicas están cerradas por coronavirus? ¿Acaso esto no es un problema de gestión? ¿Por qué el resto de los condados del país abren sus escuelas para los SAT, mientras el condado Miami-Dade las cierra?”.
Tal vez la respuesta está en el alto índice de contagio registrado en Miami-Dade, donde suman más de 160.000 casos registrados y 2.600 muertes desde que comenzó la pandemia en marzo, y hace apenas unas jornadas se logró situar la tasa de pruebas y positivos de los últimos 14 días por debajo de 10%.
Incertidumbre
La actual incertidumbre ha hecho que muchas universidades del país hayan eliminado el SAT como requisito de ingreso. Aunque esto pueda parecer una buena noticia, son los alumnos quienes deben contactar con la universidad en la que aspiran a estudiar para saber qué requisitos toma en cuenta para seleccionar a sus futuros estudiantes.
Por otra parte, quienes pretendan ingresar en una universidad en el Estado del Sol, lo tiene aún peor. La Florida State Board of Governors, que es la junta que se encarga de supervisar las políticas de las universidades en el estado, no ha tomado ninguna decisión al respecto.
Por lo tanto, las universidades de Florida no han dicho bajo qué requisitos podrán ingresar los nuevos estudiantes a las mismas.
Es por ello que muchos alumnos de la escuela secundaria o high school tratan desesperadamente acceder a alguna de las pocas convocatorias de exámenes que están teniendo lugar, aunque para ello tengan que desplazarse a otros condados.
DIARIO LAS AMÉRICAS conversó vía telefónica con los servicios de atención al cliente de los centros de pruebas SAT y allí nos explicaron que, a pesar de las cancelaciones y aunque los centros estén trabajando a mitad de sus capacidades, el College Board mantiene las mismas convocatorias: un examen SAT al mes, pero la fecha puede variar según las circunstancias.
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