MIAMI.- El Festival de Cine y Arte Argentino-Latino no surgió del azar. Su origen se remonta a una etapa clave de su creadora, la periodista y actriz Adriana Bianco: “Este Festival de Cine y Arte Argentino-Latino se genera cuando me dan el Cóndor de Plata a la Trayectoria en el 2004 por mi carrera como actriz y por el éxito de mis películas: La melodía perdida, La niña del Gato, El primer beso y varias series televisivas y actuaciones en teatro”.
Esta edición 2026 honra a la figura del escritor Jorge Luis Borges.
En aquel momento, realizadores y productores le confiaron sus materiales para abrirles espacio en Estados Unidos. Fue así como nació esta iniciativa que suma 26 años de historia en Nova Southeastern University, respaldada por la Cancillería Argentina como un puente cultural relevante entre ambas naciones, apoyada de forma continua por el consulado argentino y reconocida con distinciones del Sistema de Bibliotecas Públicas y fondos de Broward County-Cultural Affairs.
Bianco remarca que la solidez de esta propuesta radica en el rigor técnico y profesional con el que se concibe. Como académica, docente y exagente del Ministerio de Cultura argentino y de la USIS en Estados Unidos, enfatiza: “No soy una improvisada, respeto mucho las profesiones de los cineastas, directores, guionistas, productores, y no busco lo comercial porque es un evento cultural sin fines de lucro”.
Para ella, la meta es proyectar títulos contemporáneos sin olvidar el cine clásico, integrando diversas ramas expresivas en la Galería Cotilla de la Biblioteca Alvin Sherman.
El cine latinoamericano actúa como un eje integrador: el certamen proyectó por primera vez en EE.UU. producciones de Ecuador —como Medardo, con la participación de Lupita Ferrer— y ha exhibido títulos de Perú, Colombia, México, Cuba, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela. En relación a este último país, resalta el respaldo del cineasta Caupolicán Ovalles y la directora Malena Roncayolo para seleccionar producciones de corte histórico como Sucre, dirigida por Alidha Ávila.
La relevancia social del séptimo arte fue avalada en su momento por el expresidente dominicano Dr. Leonel Fernández durante su visita al festival, al señalar que la industria audiovisual brinda oportunidades concretas a los jóvenes para alejarse de los círculos de vulnerabilidad.
Las historias detrás de las pantallas
La edición actual entrelaza al cine con la literatura mediante obras de profundo trasfondo identitario. Sobre Mi mundial (adaptación del libro de Daniel Baldi), Bianco señala: “Es un film con un potente mensaje porque de la frustración podemos aprender y levantarnos”.
Destaca, además, la conexión emocional que mantiene con Uruguay desde sus inicios en la actuación. Esta inclinación hacia un cine con sensibilidad humana se refleja también en la selección puertorriqueña Broche de oro, producción que sigue la estela del cine costumbrista fundado por Jacobo Morales para mostrar la esencia cultural de la isla.
El homenaje a Jorge Luis Borges ocupa un lugar especial para la organizadora, quien fue su alumna universitaria. Sobre la proyección de Un amor de Borges (dirigida por Javier Torre), aclara que aborda la compleja relación del autor descrita en el libro Borges a contraluz, de Estela Canto: “Borges le regaló a Estela el manuscrito del cuento El Aleph y ella se lo copió a máquina. Es una historia muy interesante para conocer a Borges y la época histórica argentina”.
Esta conmemoración se extiende al Café Literario del 17 de septiembre —con material fotográfico inédito capturado por la propia periodista en Buenos Aires y Ginebra— y a la exposición plástica donde José Castro, Jorge Jrisinco y Julio Montaner reinterpretan los textos borgianos.
"La cultura y el arte nos ayuda a crecer"
La propuesta expositiva rinde además tributo al maestro uruguayo José Gamarra (con obras pertenecientes a Meta Miami) y suma el trabajo de Roselle Gallery para exhibir creaciones de reconocidos artistas cubanos como Esteban Machado Díaz, Alicia de la Campa Pak, Arturo Montoto, Carlos Guzmán e Ileana Mulet.
A lo largo de sus ediciones, el festival ha contado con la participación de figuras de la cultura como el director Eduardo Marturet —quien compartió sus reflexiones sobre la composición musical en el cine a partir de su trabajo en Manuela Sáenz—, el tenor uruguayo Gastón Rivero, además de la presencia de periodistas, escritores y diplomáticos.
Al reflexionar sobre el camino recorrido en Nova Southeastern University y el trabajo continuo con el equipo de la biblioteca y la galería, Bianco concluye: “La unión motiva y la cultura y el arte nos ayuda a crecer, a comprender, a reforzar nuestros valores humanísticos y a vivir en paz en este gran país que es los Estados Unidos de América”.
El evento se llevará a cabo los domingos 6, 13, 20 y 27 de septiembre a las 2pm, en la Universidad Nova-NSU, Auditorio Don Taft, 3100 Ray Ferrero Jr. Blvd. Fort Lauderdale, Fl 33314. La entrada es gratuita.