MIAMI.- Un regalo de Navidad para que el público sea feliz gozando, riendo y bailando. Ese es parte del espíritu del lanzamiento a dos voces del clásico de la música latina, Qué manera de quererte, tema escrito por Luis Emilio Ríos en 1981, e interpretado de forma magistral por la cantante cubana Albita Rodríguez y el puertorriqueño Gilberto Santa Rosa.
“Estamos muy contentos con la aceptación que ha tenido el tema”, dijo Albita Rodríguez a DIARIO LAS AMÉRICAS, reconocida como una de las grandes soneras, guaracheras e improvisadoras de la música latina, al igual que el Caballero de la Salsa, Gilberto Santa Rosa.
“Gilberto y yo tenemos algo en común, y es que ambos venimos del mundo de la décima. Y eso te da una formación en el ADN. Yo nací entre improvisadores porque mis padres lo eran y defendían el punto guajiro. Además, el género del son es otra cosa que sirve de mucho para desarrollar la rapidez en el verso y para poder encontrar la rima, porque el son te obliga a mantener un ritmo y una cadencia. Y esa base viene conmigo”, dijo la cantante.
Consultada sobre las semejanzas entre Puerto Rico y Cuba, la cantautora destacó que las que más le conmueven son la música, la comida y los paisajes.
“Es impresionante porque nos parecemos mucho. Cuando voy a San Juan me siento como si fuera a la casa de mis primos”, confesó Albita sobre su relación con ‘La isla del encanto’.
Sobre el estreno
‘Qué manera de quererte’ es la segunda colaboración de estudio que realizan Albita Rodríguez y Gilberto Santa Rosa. La primera fue El Caballero y La Doncella, tema que le canta y rinde tributo a San Juan y La Habana.
“Han pasado algunos años de eso, y aunque el alma sigue siendo la misma, cambia la forma de interpretar con el paso del tiempo. Hay más madurez, más ‘casco y mala idea’, como digo yo, y hay mucha más experiencia acumulada”, dijo Albita sobre este reencuentro musical.
Apasionada por el jazz, la bossa nova y, por supuesto, por la música cubana. Albita sigue obsequiándonos armónicas notas cargadas de raíces y tradiciones. Música auténtica, de la buena, de esa que nunca deja de cautivar.
“Si el tema logra que la gente cante, baile, y que le diga a un familiar: ‘Qué manera de quererte, qué manera’. Entonces hemos ganado algo”, finalizó.