MIAMI.- Con el fin de elevar el concepto del arte a otra dimensión para así lograr mezclarlo con diversas disciplinas de la ciencia y las humanidades, el artista Antuan ha creado un laboratorio que lleva su nombre.
MIAMI.- Con el fin de elevar el concepto del arte a otra dimensión para así lograr mezclarlo con diversas disciplinas de la ciencia y las humanidades, el artista Antuan ha creado un laboratorio que lleva su nombre.
En el nuevo espacio alternativo, que este sábado, 18 de marzo abre sus puertas, germinarán proyectos multidisciplinarios, que según el arquitecto de esta idea, estarán enfocados en la relación entre el arte y la industria, por lo que requerirán la colaboración de diferentes empresas.

“Se trata de una fusión completamente nueva, al menos aquí en Florida, que integra el arte, la arquitectura, la gastronomía, la educación, el servicio a la comunidad, entre otras ramas”, explicó a DIARIO LAS AMÉRICAS el creador de este proyecto, que dice ya contar con el respaldo de varias compañías para llevar a cabo este emprendimiento cultural.
Anclado en la ciudad de Doral, Antuan Lab tendrá como epicentro la consciencia ecológica, así como el propósito de reflexionar sobre la sociedad de hoy en día.
“Esta nueva ciudad de arte e industria va a estar completamente relacionada con la consciencia medioambiental, algo que ha sido parte de mi carrera, llevo 28 años como artista ecológico”, expresó el cubano, que estudió en Francia y España, y cuyo arte ha encontrado acogida en museos y exposiciones bienales.
Asimismo, el artífice de este laboratorio de ideas busca rescatar los valores que considera perdidos, a través de esta nueva propuesta que fusionará la labor de las mentes, que según él describió, deambulan en un plano superior, y que estén dispuestas a aportar e intercambiar conocimiento.
“Quiero conectar la creación de arte con artistas que están en otra dimensión, pero también en colaboración con doctores, profesores, deportistas, periodistas, todo tipo de persona que se quiera integrar al movimiento”, enfatizó.
Un tema recurrente en su obra, que expuso en la pasada edición de Art Basel, es la reflexión y la búsqueda del bienestar.
“He creado esta simbología para enviar mensajes para que las personas se conecten con los cinco elementos y reencuentren el centro”, expresó sobre uno de los conceptos reflejados en su arte.
“Por eso los discos tienen un hueco más grande en el centro y tienen los cinco puntos, porque si nos conectamos con el agua limpia, el respeto a la tierra, el aire puro, nos vamos a conectar con nuestra esencia y origen, que es lo que mantendrá viva a nuestra civilización”, agregó sobre el significado de algunas de sus piezas incluidas The Other Dimension, muestra que hasta finales de enero inundó los espacios del Museo de Arte Contemporáneo de North Miami (MOCA).
También es una manera de que el arte contribuya a la sustentabilidad y, a su vez, un intento de heredarles un mejor planeta a las futuras generaciones.
“Estamos creando arte no solo con el propósito de vivir mejor, sino para cuidar el porvenir de las próximas generaciones, para que tengan calidad de vida, que tengan derecho a tener familia, a envejecer, a poder mirar al cielo azul”, recalcó.
Según la mente maestra detrás de esta ambiciosa propuesta, su proyecto destaca entre otros realizados en Miami porque además de cumplir con los parámetros de la estética, también apuesta por la sustancia del contenido.
“Nosotros con la otra dimensión proponemos no solo cumplir con la belleza, pero el proyecto tiene una constante. Hay un mensaje y un compromiso, una propuesta educativa, de información, una intención de comunicación para que el espectador se conecte con el arte”, afirmó.
En cuanto a qué pudiera implicar mezclar el arte con elementos tangibles, asegura que emplear este concepto de arte industrial no le supone el riesgo de entregar su obra a otras corrientes.
“Si estuviera más interesado en hacer dinero, no haría el arte que hago, haría un arte comercial. Los críticos saben que mi arte no es comercial”, dijo el artista, que viaja a menudo para impartir conferencias en universidades y exponer su obra.
Por otro lado, asegura que con esta idea de arte experimental está mostrando a los artistas emergentes otra vía de crear.
“Estoy enseñando a las nuevas generaciones que hay otra forma de hacer arte, pero hay que hacerlo bien. Y lo más importante en este caso es que el producto sea hecho por una buena empresa, con un buen control de calidad, un buen diseño y un buen acabado”, expresó.
Como sería el caso de su más reciente fusión de arte contemporáneo y un producto industrial, que dio vida a una losa que él mismo denominó “inteligente” y “humanista”.
Según adelantó, Camina sobre blanco se trata de una pieza que produjo en colaboración con la compañía Kertiles. La obra está compuesta por un conjunto de losas y pudiera ser instalada en lugares públicos como parques, escuelas, o incluso en grandes pasillos o en un mall de la talla del Brickell City Centre por su condición ecológica.
“Es parte del concepto de recuperar valores. Esa losa puede tener un diseño bello, pero también cumple con transmitir el mensaje de que se debe ir por la vida cruzando hacia el otro lado, sin aplastar a la humanidad”, puntualizó.
