MIAMI.- El biógrafo real Robert Jobson presume que Andrés Mountbatten-Windsor podría no solo dejar Royal Lodge, la mansión en Windsor que ha llamado hogar durante más de dos décadas luego de que fuera despojado de sus títulos por sus vínculos con Jeffrey Epstein; también podría contemplar el exilio.
La hipótesis del escritor surge luego de que el rey Carlos III mantuviera un encuentro con el gobernante de Bahréin, país del Medio Oriente.
Según fuentes cercanas a la familia real, aunque a Andrés se le ofreció una residencia privada en la finca de Sandringham, su futuro sigue siendo incierto.
"El rey vio al rey de Baréin el otro día. Nunca se sabe: podría ser un lugar donde Andrés reciba el reconocimiento de ser el segundo hijo de la reina Isabel, en lugar de este", dijo Jobson a la revista People.
Opciones
Las declaraciones del biógrafo coinciden con el lanzamiento de su libro Windsor Legacy.
El autor asegura que una reubicación en Oriente Medio no sería algo inédito y recuerda que Juan Carlos I de España reside en Abu Dabi desde 2020, tras retirarse de la vida pública en medio de escándalos financieros.
"Otras personas deshonradas se han ido a Oriente Medio. Andrew hizo muchos negocios en Baréin y aún es relativamente joven".
Por su parte, el biógrafo real Andrew Lownie coincide. "No le gusta la idea de estar en la urbanización Sandringham, creo que quiere ir a algún lugar donde pueda alejarse de todo", manifestó.
Aunque Marsh Farm, una modesta propiedad en la finca de Sandringham, ha sido ampliamente citada como el destino más inmediato de Andrew, el autor de Entiled, un éxito de ventas en el Reino Unido, se pregunta si será una solución a largo plazo.
"No puedo imaginarlo en una granja aislada en Sandringham".