miércoles 4  de  marzo 2026
GASTRONOMÍA

Carlos de la Rosa, el latino que dirige el pulso operativo de Waterfront Brewery

La historia de Carlos de la Rosa es la de un liderazgo latino que se expresa con resultados concretos: procesos que se ordenan, equipos que se profesionalizan y una operación que responde a la demanda

Por Alexandra Sucre

MIAMI.- En una ciudad donde el turismo marca el ritmo y el calor exige precisión en cada etapa del proceso, la cerveza no se sostiene solo con buenas recetas. Detrás de cada lote estable, de cada lata bien sellada y de cada entrega a tiempo, hay un trabajo silencioso que combina ciencia, logística y liderazgo. En Waterfront Brewery, cervecería artesanal ubicada en el Historic Key West Bight, ese trabajo tiene un nombre: Carlos de la Rosa, quien es el director de operaciones desde 2023.

Waterfront Brewery se presenta como una cervecería en Key West con cocina completa y vista al puerto histórico, abierta desde 2015 y con presencia de sus cervezas a lo largo de los Cayos de Florida. Ese crecimiento, natural para un negocio que vive a la vez de visitantes y clientes locales, necesita algo más que demanda: requiere una operación que no falle, que mantenga la calidad y que cumpla reglas estrictas en un sector altamente regulado.

De la Rosa llegó a ese reto con una trayectoria poco común en el mundo cervecero artesanal: una base sólida de ingeniería y una formación orientada a la gestión. Se graduó como ingeniero químico en la Universidad Central de Venezuela en 2012 y más adelante completó una licenciatura en Administración de Empresas en San Ignacio University, en 2021. Esa combinación se nota en la manera en que se entiende hoy su rol dentro de la compañía: no como el “cervecero de turno”, sino como el responsable de un sistema completo, donde cada variable impacta el resultado final.

A esa base académica sumó especialización técnica en una de las instituciones más conocidas del sector. Su desarrollo profesional incluye estudios en el Siebel Institute of Technology, dentro de programas de la World Brewing Academy, que abarcan desde cursos intensivos sobre tecnología cervecera hasta formación avanzada con componentes impartidos en Chicago y en Múnich a través de Doemens. En otras palabras, además del oficio, incorporó método: procesos, control, microbiología, calidad y operación pensada para escalar.

En Waterfront Brewery, su responsabilidad va mucho más allá de “hacer cerveza”. Lidera las operaciones de cocción, bodega y empaque, y coordina la planificación de producción para que el volumen responda a pronósticos de ventas y necesidades de distribución, evitando quiebres de inventario sin caer en sobreproducción. También está a cargo de decisiones que suelen definir si una cervecería crece con orden o se estanca: compras de materias primas y materiales de empaque, relación con proveedores, eficiencia de costos y continuidad de abastecimiento cuando el mercado aprieta.

Gestión en Waterfront Brewery

Uno de los hitos que marca su gestión es el impulso y puesta en marcha de un nuevo sitio de producción enfocado en manufactura. Eso incluye, según su experiencia en el cargo, seleccionar equipos, diseñar distribución, ordenar flujos de trabajo e implementar procesos para que la operación no dependa de “apagar incendios”, sino de estándares claros. En una industria donde la consistencia es reputación, la capacidad de repetir calidad lote tras lote se construye así: con control de mosto, manejo de levadura, monitoreo de fermentación, prácticas de laboratorio y disciplina en empaque, sin perder de vista mantenimiento de calderas y tratamiento de agua, dos piezas invisibles pero decisivas.

El otro frente, menos visible para el público y más complejo para una operación en Florida, es el cumplimiento regulatorio. La elaboración y comercialización de cerveza en Estados Unidos implica relación con el Alcohol and Tobacco Tax and Trade Bureau (TTB), responsable, entre otras cosas, de impuestos federales aplicables a la industria, y también con autoridades estatales; en Florida, el Departamento de Business and Professional Regulation (DBPR) opera la división que emite licencias y permisos para actividades vinculadas a bebidas alcohólicas. A eso se suman gestiones como aprobaciones de etiquetas (COLA), requisito federal para ciertos productos antes de salir al mercado. Que una cervecería se mantenga al día en ese terreno es parte de lo que sostiene su crecimiento sin sobresaltos.

En el día a día, la gestión de Carlos de la Rosa también se mide en cultura interna. Entre sus prioridades figuran la seguridad, el aseguramiento de calidad y el desarrollo del personal, con una idea clara: una operación solo es tan confiable como el equipo que la ejecuta. Por eso su papel funciona como bisagra entre el piso de producción y la dirección ejecutiva, alineando desempeño operativo con objetivos de expansión. En una cervecería que combina hospitalidad, identidad local y distribución regional, esa bisagra vale oro: permite crecer sin sacrificar lo que el cliente percibe en cada vaso.

Así, la historia de Carlos de la Rosa es la de un liderazgo latino que se expresa con resultados concretos: procesos que se ordenan, equipos que se profesionalizan y una operación que puede responder a la demanda sin perder consistencia. En un lugar donde la cerveza es parte del paisaje de Key West, su trabajo está justo donde casi nadie mira, pero de donde depende todo.

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar