MIAMI. - El Día Internacional para la Tolerancia se celebra cada 16 de noviembre con el fin de fomentar la comprensión entre las culturas y los pueblos. La fecha fue instaurada en 1995 por Naciones Unidas para conmemorar la Declaración de Principios sobre la Tolerancia.
Esta declaración señala que la tolerancia consiste en el respeto, la aceptación y el aprecio de la rica diversidad de las culturas del mundo, “de nuestras formas de expresión y medios de ser humanos".
El reconocimiento de este Día Internacional se basa en lo establecido en la Carta fundacional de Naciones Unidas sobre la necesidad de lograr la cooperación internacional en la solución de problemas de carácter económico, social, cultural o humanitario, así como en el desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos.
Esto implica que no haya distinciones por motivos de raza, sexo, idioma o religión.
“La injusticia, la violencia, la discriminación y la marginalización son formas comunes de intolerancia. La educación es un elemento clave para luchar contra estas formas de exclusión y ayudar a los jóvenes a desarrollar una actitud independiente y un comportamiento ético. La diversidad de religiones, culturas, lenguas y etnias no debe ser motivo de conflicto sino una riqueza valorada por todos”, enfatiza Naciones Unidas.
Defensa de la tolerancia
La defensa de la tolerancia conlleva un enfoque multifactorial. Para esto, Naciones Unidas insta a la toma de conciencia individual sobre el respeto y reconocimiento de las diferencias.
Al mismo tiempo, puntualiza la importancia de un marco legal: los gobiernos deben aplicar las leyes sobre derechos humanos, prohibir los crímenes y las discriminaciones contra las minorías y también garantizar un acceso igualitario a los tribunales de justicia, a los responsables de derechos humanos y a los defensores del pueblo.
Además, la lucha contra la intolerancia requiere de educación. La ONU asevera que, generalmente, "la intolerancia se deriva de la ignorancia, del miedo a lo desconocido y de un sentido exagerado del valor de lo propio. Por eso, es necesario educar sobre el tema y enseñar la tolerancia y los derechos humanos a los niños".
Naciones Unidas también hace hincapié en la necesidad del acceso a la información, de allí su llamado a promover leyes que resguarden el derecho a la información y la libertad de prensa. "La intolerancia es más peligrosa cuando se usa con fines políticos o territoriales. Se usan argumentos falaces, se manipulan los hechos y las estadísticas y se miente a la opinión pública", señala la organización.
Nadie nace para odiar
Desde la ONU apuntan que se han incrementado los discursos de odio en el mundo. "El odio, las teorías conspirativas y los prejuicios se infiltran en nuestras sociedades y nos afectan a todos y todas. La información -y la desinformación- nos inunda más que nunca, tanto en línea como fuera de línea".
Subrayan que nadie nace para odiar. "El odio se aprende, pero también se puede desaprender. La educación para todos y todas es la base".
@snederr
FUENTE: Naciones Unidas / Unesco / Portal Día Internacional