sábado 21  de  febrero 2026
HISTORIA

El solsticio de invierno y el nacimiento del niño Sol

El solsticio de invierno sólo dura solo unos instantes y según las previsiones del IMCCE, este año se ha calculado que ocurra este 22 de diciembre

Por Edgar Cherubini Lecuna

MIAMI.- En el corazón de la noche se inicia la victoria de la luz sobre la oscuridad. El solsticio de invierno es un acontecimiento astronómico anual cuya simbología se corresponde con antiguas tradiciones.

El solsticio sólo dura solo unos instantes y según las previsiones realizadas por el Instituto de Mecánica Celeste de Francia (IMCCE), este año se ha calculado que ocurra el 22 de diciembre a las 04h27en el hemisferio norte. Ese será el último día más corto del año. A partir de ese momento y pese al recrudecimiento del frío y la nieve en las siguientes semanas, los días comenzarán a prolongarse y la oscuridad a disminuir, la luz será cada vez más intensa y la Tierra, en sus movimientos de translación y circunvalación, comenzará su marcha hacia el Sol del que se había alejado desde el solsticio de verano que ocurre en el mes de junio.

La naturaleza obedece a un orden y leyes trascendentes. Ante esa fuerza generadora de la vida en la Tierra, albergamos el sentimiento de lo sagrado, de allí que los símbolos sean los vínculos entre el mundo manifiesto que percibimos y ese orden cósmico que tratamos de descifrar. Los símbolos, las alegorías y los rituales activan las resonancias intuitivas que, en un momento dado y en condiciones psíquicas concretas, posibilitan un nuevo tipo de percepción de la realidad. La comprensión de un símbolo requiere de una íntima vivencia personal y provoca una emoción, un encantamiento o una revelación. En este sentido, el solsticio de invierno es un acontecimiento cuya simbología nos remite a tradiciones ancestrales.

Escultura Dies Natalis Solis Invicti, Roma, siglo III a.C.
Escultura

Escultura "Dies Natalis Solis Invicti", Roma, siglo III a.C.

La Navidad es el renacer del Sol

El calendario juliano estableció el 25 de diciembre como el solsticio de invierno en el hemisferio Norte y en 1582, el papa Gregorio XIII, aunque decretó el cambio al nuevo calendario, fijó la fiesta de Navidad el 25 de ese mes. No es una coincidencia que el solsticio de invierno y la celebración del nacimiento del niño Dios o niño Sol ocurra en esos días. Navidad viene del latín Nativitas, que significa la conmemoración de un retorno, es decir, del renacer del Sol o invictum soliso Sol invencible, motivo de adoración en templos y rituales de la antigua Roma. En efecto, a partir de esa fecha el sol renace en todo su esplendor y los días comienzan a ser más largos. Giotto di Bondone (1267-1337),iluminó con sus frescos la Cappella Scrovegni en Padua, considerada la cuna del arte renacentista, allí resalta la Nascita di Cristo, el nacimiento del niño Dios que asemeja al Sol.

El símbolo cósmico puede haber mutado en su significado de una civilización a otra, pero siempre ha conservado su esencia a pesar de las variaciones culturales. Por eso es interesante revisar la simbología asociada con las celebraciones de los dos San Juan. El día más largo correspondiente a la fiesta de San Juan Bautista y coincide con el solsticio de verano, que se celebra el 24 de junio, y el día más corto del año es la fiesta de San Juan el evangelista llamado el solsticio de invierno la noche del 22 de diciembre. Esa celebración tiene sus orígenes en la antigua Roma, con la tradición de las fiestas de Janus, representado con dos rostros, uno que mira al pasado y otro que observa el futuro. Janus significa Janua “puerta de acceso”, es el dios de las puertas, de los comienzos y de los finales. Por eso le fue consagrado el primer mes del año y se le invocaba públicamente el primer día de enero, mes que derivó de su nombre del latín Ianuarius y de ahí a enero. Los romanos celebraban la fiesta de Janus, el que “abre” y “cierra” las puertas del ciclo anual. Después de la cristianización de los mitos paganos, los dos San Juanes tomaron su lugar.

Las celebraciones con sus ceremonias y rituales como los de Navidad y Año Nuevo, son la respuesta a la búsqueda y necesidad profunda como ser humano de renacer, de poder empezar de nuevo, de renovarse, como sucedía en los antiguos rituales delas culturas agrarias que celebraban los ciclos de las estaciones, ya que percibían en la naturaleza y en la lectura de los astros el sentido de su permanencia y supervivencia en el mundo. El San Juan de invierno, que simboliza el renacimiento del Sol invencible o el Sol que renace o el Niño Dios en la fe cristiana, aparece en el corazón de la noche más larga del año, para marcar su fin y dar inicio al ascenso de la claridad, de la victoria de la luz sobre la oscuridad. Es el renacimiento espiritual acompañado del amor, de la generosidad yde la unión, siendo el momento oportuno que nos brinda la mecánica celeste de conjugar nobles propósitos. Navidad significa el renacimiento de la esperanza.

Escultura - "Dios Janus y sus miradas al futuro y al pasado"

"Dios Janus y sus miradas al futuro y al pasado", representadas con los rostros de un joven y de un anciano (Siglo IV a.C).

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar