Nacida en una familia adinerada de Pensilvania, se mudó a Nueva York en 1902 tras heredar la fortuna de su padre, quien se negó a invertir en su futuro artístico. Para ese entonces ya se habría separado del médico que le contagió sífilis y se dedicó a financiar sus propios conciertos.
Conocida por sus extravagantes atuendos y bailes en el escenario, se dice que solía pagar para llenar los teatros donde actuaba, aunque la audiencia se dividía entre la risa y la admiración por su personalidad. Recordada por su notoria falta de talento como cantante, sí destacó como pianista.
Decidida a realizar su sueño, su frase más repetida fue “podrán decir que no canto, pero no podrán decir que no canté”.
Dirigida y adaptada por Marcos Casanovas, quien también interpreta a St. Clair Bayfield, la comedia basada en la vida de Foster Jenkis cuenta con las actuaciones de Alicita Lora, en el rol principal; Rafael Farello como el pianista Cosmé McMoon; Marta Velasco como Dorothy; Julie de Grandy, en el papel de Mrs. Verrinder; y Marisol Correa como María.
DIARIO LAS AMÉRICAS conversó con algunos de los actores que conforman el elenco y con el director de la pieza para conocer detalles acerca de los personajes de esta producción teatral.
Para Alicita Lora, quien además es cantante, interpretar a la protagonista le supone un reto como ningún otro personaje le había impuesto: desafinar en el intento de cantar.
“Es más difícil desafinar que cantar bien para quien canta bien. En mi caso, me ha costado mucho trabajo desafinar, pero bueno, creo que lo he conseguido. Es un poco absurdo, pero tengo un gran director que me ha llevado muy bien por el aro y hemos estudiado mucho para lograr el personaje. Estoy muy contenta y complacida” dijo Lora.
Similar a su personaje, la actriz siente fascinación por el canto.
“Al igual que Florence, para mí cantar es lo máximo. Ella vivía para cantar. Y yo me muero por cantar”, expuso Lora. “Pero ella cantaba tan mal que a la gente le gustaba ir a verla porque se divertían mucho viéndola cantar así. Tenía carisma, chispa, era muy alegre, positiva y fuerte”, agregó.
Por su parte, Marcos Casanova, considera que la obra nos deja una importante reflexión: no tomar en cuenta la opinión de los otros cuando se trata de luchar por lo que queremos.
“Florence Foster Jenkins ha dejado un legado que nadie se lo podía imaginar. Y el legado es hacer lo que te gusta de verdad, sin tener en cuenta lo que piensen los demás. Esta señora de sociedad, que heredó millones de su padre, pudo vivir y darse el lujo de cantar porque era su pasión. El problema era que desentonaba completamente, pero ella se oía bien cuando cantaba. Se le iban todas las notas. Ella pertenecía a clubs de damas de la alta sociedad neoyorquina y hacía shows privados. Empezó a grabar un disco que ella pagaba por la distribución. Aquello llegó a la radio y se volvió popular por su desentono, era circo, porque cantaba áreas operáticas, además cantaba en ruso, alemán, español”, contó el actor y director.
Para Casanova, la pieza de comedia guarda relevancia hoy en día por la enseñanza que deja.
“Creo que toda obra de teatro tiene un mensaje para alguien. Para algunos quizás no, pero para otros sí. Y hay diferentes mensajes. Es una obra donde el positivismo reina y el que quiera ver cómo con esfuerzo y alegría esta mujer echaba para delante, eso es ser positivo. Hay tantas cosas sucediendo mal hoy en día, guerras, problemas políticos, aparte de los personales. La comedia siempre toma un drama y lo eleva a comedia, de lo cual nos reímos. Cuando algo está más allá de nuestro control, se trata de cómo afrontamos ese problema y que actitud tomamos. Para ella no saber cantar no era un problema, porque ella quería cantar. Si de verdad quieres algo, tírate, hazlo, empéñate, cuesta trabajo, pero que eso no te detenga”, expuso.
Sobre esta adaptación de la obra Glorious!, del dramaturgo inglés Peter Quilter, que fue nominada en Londres como mejor comedia del año en 2005, Casanova comentó:
“Es una comedia entre farsa y astracán, porque tiene cosas en las que vamos más allá de la realidad, pero se mantiene la esencia de lo que fue la vida de ella. Hay tres personajes en la obra esta, como en la película, que son reales, que es Florence, el pianista, y el personaje mío (el del amante). La criada y la amiga son adornos para el desarrollo de esta comedia, pero no existieron”.
En 2016, Meryl Streep se adentró en la piel de Florence Foster Jenkis y dio vida al personaje revelando en la gran pantalla sus matices y determinación por cantar. Su interpretación le valió a Streep una nominación al Oscar como mejor actriz. El filme, además, fue nominado en cuatro categorías en los Golden Globe.
“La obra no tiene nada que ver con la película, que dramatiza mucho y no fue basada en el libro de Peter Quilter, que fue escrito mucho antes”, aclaró Casanova.
En Gloriosa, Rafael Farello interpreta al pianista que acompaña la desafinada voz de la protagonista.
“Cosmé McMoon se embarca en esta locura con Florence. Él empieza escéptico, con muchos prejuicios, fue como llegar a una casa de locos, porque todo el mundo celebra a una persona que ante sus ojos no tiene talento, pero termina encariñándose con ella; crean una relación de amistad, casi maternal”, comentó Farello.
El personaje de Marta Velasco es esa amiga que es preferible tener lejos.
“Dorothy es amiga de Florence por conveniencia. En el entorno de ella hay un poco de envidia, admiración, agradecimiento, abnegación, porque ella era muy generosa. Y aunque Dorothy la aprecie y reconozca todo lo que hace por ella, es convenciera, una amiga con ventaja”, dijo la actriz.
Marisol Correa interpreta a la dama de compañía. Y se divierte haciéndolo.
“Es una peleona que trabaja en esta casa muy elegante, de gente adinerada, pero parece que son un poco tacaños y la mantienen brava, porque siempre está reclamando por el centavo y recordándoles que le tienen que pagar, que le tienen que subir el sueldo, porque está haciendo horas extras. Es un personaje muy divertido, es la mucama de la señora. Y es la que le pone los pies en la tierra diciéndole y burlándose un poco de su mala entonación”, comentó Correa.
Gloriosa, funciones viernes y sábados, a las 8:30 pm, y domingo a las 5pm. Para boletos o más información, visite teatrotrail.com.
La pieza también se presenta del 22 al 24 de agosto en el Teatro Trail.