MIAMI.- El realizador Javier Farías celebra el éxito de su documental Yasmil Marrufo: El Maestro de la Canción, con el que repasa la trayectoria del compositor venezolano.
El realizador venezolano, que celebra el Emmy por su documental sobre prominente productor musical, adelanta próximos proyectos
MIAMI.- El realizador Javier Farías celebra el éxito de su documental Yasmil Marrufo: El Maestro de la Canción, con el que repasa la trayectoria del compositor venezolano.
Farías se alzó con un galardón en los Southeast Emmy Awards 2026 por su labor como director del cortometraje documental, un logro que le deja gran satisfacción porque considera a Marrufo una figura fundamental de la música venezolana.
El documental explora una faceta más amplia de Marrufo, desde el ámbito profesional y familiar. Uno de los aspectos que más puede sorprender al público es descubrir que Marrufo es autor de muchas de las canciones más populares en Venezuela y Latinoamérica.
“Es una alegría muy profunda, porque el tema es sobre alguien que siempre ha sido un pilar de nuestra música, que ha producido éxitos de Servando y Florentino y un sinfín de músicos venezolanos e internacionales. Y fue muy bonito mostrar al público toda esa trayectoria de tantos años, tantas canciones, son más de 1.500”, expresó Javier Farías en entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS.
“Mucha gente me dice que no sabía que él había hecho tal canción. También el hecho de que su hija ahora es cantante y está empezando su carrera. La chica tiene mucho talento. Eso es algo que a la gente le gusta saber y me lo cometan”, agregó sobre lo que resultó más revelador de contar la historia del productor musical.
Para Farías, la dirección audiovisual representa mucho más que contar una historia frente a una cámara. Es el punto de encuentro de varias disciplinas que lo han acompañado a lo largo de su trayectoria: la música, el diseño, la fotografía y el arte.
Por eso, su transición hacia el mundo del audiovisual ocurrió de manera natural al intentar combinar sus pasiones y destrezas profesionales. Antes de dedicarse a la producción audiovisual, estudió música y diseño gráfico, pero desde entonces ya sentía fascinación por el séptimo arte, la fotografía y los videos musicales.
“El cine, la producción audiovisual, es un espacio donde uno acumula todas esas artes, tanto del diseño, de la fotografía, de la música, de la actuación”, explicó.
Su curiosidad también ha impulsado su creatividad y manera de encarar el trabajo. Lejos de limitarse a una sola especialidad, disfruta involucrarse en los distintos elementos que forman parte de una producción, desde la iluminación y la fotografía hasta la música, el vestuario y el diseño.
“Soy muy inquieto y curioso, entonces me llena tratar de jugar con todas esas herramientas para contar historias y que la gente se interese por ellas. Siempre me ha atraído el arte; desde niño dibujaba y jugaba con plastilina, me gustaba la fotografía, tenía todas esas pasiones juntas. Y es en el cine y en la producción audiovisual donde puedes dirigir todos esos elementos. Tienes que pensar en el vestuario, en el arte, en la iluminación, en las imágenes, en la música.
Entonces amalgamar todos esos elementos para poder contar cosas es lo que también me llevó a mantenerme en esta profesión”, señaló.
Por estos días trabaja en un cortometraje sobre el proceso creativo del que nace una canción. Se trata de historia en la que un tema dicta la narrativa, con la actuación del músico Simón Ruiz.
El corto, que podría llevar por nombre El compositor, gira alrededor de un autor que concibe una canción mientras, a la par, la vida de una mujer se transforma según se va modificando la composición.
La propuesta, que mezcla fantasía y ficción, coquetea con la idea de que el proceso creativo puede modificar la realidad. Farías describe el proyecto como una exploración del proceso de creación artística y explica que, mientras el compositor desarrolla la canción, el público observa cómo la vida de la protagonista cambia en paralelo.
“Él de alguna manera va contando la historia, va componiendo una canción que cuenta algo sobre una chica, pero nosotros vamos a ver, a través de las vivencias de ella, lo que él se está imaginando de la canción”, adelantó.
Asimismo, explicó que el guion estuvo engavetado un tiempo y espera ver finalizado el material este año.
“El guion está escrito hace un buen rato. Ya vamos a empezar a filmar y esperamos que a finales de año esté toda la posproducción y la edición”, anticipó.
Con más de dos décadas de experiencia, el realizador continúa explorando nuevas formas de narrar y experimentar con diferentes géneros. Y se propone contar historias que rompan el molde.
“Mi meta siempre ha sido que las historias tengan un poco de todo. Me gusta jugar con las herramientas, o sea, no quedarme con algo melodramático como tal, sino hacer algo más allá, siempre tratando de romper esquemas y experimentar, hacer cosas con la fantasía, pero que tengan algo de comedia, más allá de lo normal, y jugar con elementos que pueden ser surrealistas o de fantasía”, contó.
El humor negro, la fantasía y el cine de autor son los géneros que más le atraen y que quiere llevar a un público dispuesto a dejarse seducir por historias alejadas de lo clásico.
“Todo lo que he hecho siempre ha sido para un público amplio, para quienes quieran ver cosas que rompen las barreras de lo común. Es una propuesta de cine de autor, algo que no vemos con tanta frecuencia. A veces es más complicado, pero también es más interesante desarrollar cosas que me llamen la atención”, afirmó.
Aunque su trabajo ha trascendido fronteras, como venezolano es imposible no contar historias de hispanos. La identidad de su tierra natal está presente en sus producciones.
La música, la comida y las experiencias compartidas forman parte de esa identidad que no intenta ocultar, incluso cuando trabaja en otros países.
“Mis primeros cortos fueron hechos en Maracaibo. Y es inevitable que se nos salga eso por los poros, lo del hispano, por la música, la comida. Todo lo que somos siempre está en las producciones, no trato de evitarlo. He hecho cosas en México, Argentina, pero siempre con actores venezolanos”, recordó.
Esa conexión con Venezuela también está en el centro de uno de sus próximos proyectos: el documental Beyond the Distance, actualmente en etapa de preproducción.
La película abordará la migración venezolana desde una perspectiva histórica, recordando que Venezuela fue también un país receptor de inmigrantes, especialmente después de la Segunda Guerra Mundial.
Más que ofrecer una mirada aleccionadora, el documental pretende generar una reflexión sobre la necesidad de solidaridad entre los países vecinos.
Según contó, su experiencia en Maracaibo, una ciudad fronteriza con Colombia, le permitió observar de cerca la llegada de colombianos que buscaban establecerse en Venezuela y también los momentos en que algunos no fueron tratados de la mejor manera. Ahora lleva esa reflexión a la pantalla.
“Hay que entender que las cosas se han volteado. El documental es un recordatorio y, tal vez, ayude a entender que de aquí en adelante tenemos que ayudarnos en ese tipo de situaciones”, dijo.
La situación actual de los venezolanos también ocupa un espacio importante en su mirada como creador.
“Hay muchos sentimientos encontrados. No estamos seguros de qué va a pasar mañana. Hay mucha incertidumbre de no saber. Pensábamos que la cosa iba por un lado y todavía no termina de ser. Todos los que estamos en el exilio estamos esperando ver qué pasa”.
