MIAMI.- Tras vivir su gran estreno en Puerto Rico a inicios de los años 80 y recorrer otros escenarios, regresa a escena el musical La verdadera historia de Pedro Navaja, que concibiera el dramaturgo Pablo Cabrera, esta vez a cargo de Teatro Prometeo bajo la dirección de Edgar García, el primer director a quien Cabrera confía esta nueva versión, que llega a las tablas del Koubek Center, de Miami Dade College, el viernes 5 de abril.

Cabrera se inspiró en La ópera de los mendigos, del británico John Gay, tras rechazar un libreto que llegó a sus manos sobre una adaptación de La ópera de tres centavos, de Bertolt Brecht.

Te puede interesar

“No me interesó escenificar aquello. Básicamente era aún la pieza de Brecht, publicada en Argentina en 1957, con algunos cambios irrelevantes. La compañía me pidió que lo arreglara, pero tampoco me interesó adaptar a Brecht, que es demasiado sajón para mi sensibilidad latinoamericana y, sobretodo, caribeña. Decidí hacer mi propio libreto”, explicó el dramaturgo y director puertorriqueño sobre cómo concibió la obra.

“Me releí La ópera de los mendigos, en la que Brecht se había basado para escribir su propia versión. Gay fue mi fuente principal de inspiración. Lo demás lo saqué de mis conocimientos de la música popular latinoamericana y de las películas mexicanas y argentinas de mi adolescencia. Los acontecimientos del Puerto Rico de 1952 al que me refiero en la obra fueron a base de mis vivencias en esa época”, agregó.

Y como la música ha sido clave en su obra, quiso contar la historia entre bailes y canciones.

“El formato musical se debió a mi predilección por las formas musicales. Tenía en ese momento vasta experiencia escenificando teatro lírico, tanto para la televisión como para el teatro. Para mí fue natural escribir el texto y la letra de las canciones con música de Pedro Rivera Toledo. La música ha sido un componente importante en todo mi teatro”, dijo Cabrera.

La obra de Cabrera se inspira también en el personaje del tema en salsa Pedro Navaja, que el cantautor panameño Rubén Blades escribiera y popularizara.

"Tenía el compromiso de montar una adaptación de La ópera de tres centavos para una compañía teatral de Puerto Rico, incuyendo la canción Pedro Navaja. La compañía me aseguró que ya tenían el permiso de Blades para incluir su canción en el libreto", señaló Cabrera.

Para esta versión, García propuso que el personaje del Lince lo encarnara una mujer.

“En mi puesta original, el Lince fue interpretado por el actor Antonio Pantojas, quien, aunque gozaba en ese momento de una respetuosa carrera en el mundo del travesti, hizo su retorno al teatro vestido de hombre. La idea de que por primera vez el Lince sea interpretado por una actriz fue del director Edgar García. Y me pareció estupenda”, expuso Cabrera, quien ve a este nuevo personaje como una mujer “capaz de guiar su propio destino”.

“Es joven, moderna y atrevida. Y dueña de los recursos necesarios para sobrevivir exitosamente en un mundo tradicionalmente dominado por los hombres, sobre todo, los ricos”, añadió.

En cuanto a la vigencia que pudiera tener el mensaje que encierra la obra sobre la sociedad de hoy en día en relación a la de cuatro décadas atrás, comentó:

“Sigue vigente, mucho más vigente, diría yo, porque la misma podredumbre social que critiqué hace 40 años, hoy se ha propagado a todos los sectores socioeconómicos de este país y por extensión al mundo entero. Se ha convertido en una epidemia global”.

“Ahora me doy cuenta de que la obra ha resultado ser una visión de la sociedad en que vivimos, donde impera la corrupción, la intransigencia, la mentira, la explotación, la traición, la degradación de los valores humanos, el racismo, y más aún la avaricia desmedida a la par con la ignorancia rampante. Y siguen los peces grandes comiéndose a los pequeños impunemente, protegidos y sancionados por las instituciones oficiales”, agregó.

Más de 20 profesionales conforman el elenco, entre ellos actores, cantantes y bailarines. La actriz Beatriz Valdés da vida a Diana, la maromera.

“Es la madame del Tíbiri Tábara, el bar en el que Pedro Navaja orquesta sus ambiciones de riqueza y poder. Pedro, su antiguo amante, ha hecho negocios con ella y como él la traiciona, ella lo vende”, manifestó Valdés sobre su personaje en este musical.

“Diana es una mujer camaleónica y como ella misma dice: ‘se dispara cualquier maroma’ para sobrevivir y avanzar, pero termina siendo víctima de un mundo dominado por los hombres, la droga y la extorsión”, agregó sobre el rol, que ya había interpretado en Venezuela, país que dio abrigo a la actriz cubana, quien saltó a la fama por su protagónico en la película La Bella del Alhambra (1989), que ganara el Goya al mejor filme iberoamericano.

Valdés reveló que volver a adentrarse en la piel de Diana, luego de tantos años, le impone un reto.

“Este fue el primer personaje que hice en Venezuela hace 27 años. Y defenderla ahora ha sido muy desafiante. Ella me coloca frente a un espejo, en el que se mezclan mi madurez con su decadencia como una amenaza peligrosa, seductora y compleja, que cada vez me aporta y me estimula más”, dijo.

“Es una mujer que goza la vida, al tiempo que la sufre. Y recrearla 27 años después ha sido un regalo profesional que atesoro y agradezco hasta el alma. Cualquier actor pagaría por hacer esta obra, y yo tengo el honor de haber interpretado este personaje dos veces en mi carrera, en Caracas, bajo la dirección del maestro Pablo Cabrera, escritor de la obra, y ahora en Miami, con Edgard García como director”, finalizó.

La verdadera historia de Pedro Navaja, funciones del 5 al 14 de abril, en el Koubek Center, 2705 SW 3rd St., en Miami. Para boletos o más información, consulte teatroprometeo.org.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Está de acuerdo con que las policías de Florida entreguen los indocumentados a las autoridades de inmigración?

Las Más Leídas