MIAMI.- En un mundo que a menudo da más valor al ruido que a las pausas, Valentina Medina aprendió a escuchar lo que otros ignoran: el poder del silencio.
Con su ópera prima, la joven autora venezolana transforma su discapacidad en literatura que inspira, conmueve y rompe estigmas
MIAMI.- En un mundo que a menudo da más valor al ruido que a las pausas, Valentina Medina aprendió a escuchar lo que otros ignoran: el poder del silencio.
“Escucharnos es una forma de hablar con sentido, e incluso, también de leer”, dijo la joven escritora a DIARIO LAS AMÉRICAS durante su visita a Miami para la presentación de su libro Las palabras del silencio.
Valentina Medina nació en Venezuela con parálisis cerebral, una condición que afectó su movilidad y su capacidad para hablar con fluidez, pero que -reconoce- jamás logró limitar su espíritu. Por eso hoy, con solo 24 años, Valentina h6a roto las barreras que la vida le impuso y lo ha hecho a través de las palabras plasmadas en su ópera prima, libro que no solo la posiciona como una escritora revelación, sino como una voz poderosa en la lucha por la inclusión.
“Por mi condición, siempre me fue más fácil escribir que hablar”, reflexionó la joven sobre lo que comenzó como un diario íntimo para sobrevivir al mundo, y que se transformó en literatura para cambiarlo.
“No me esperaba el impacto que ha tenido el libro, de hecho, ha sido una sorpresa maravillosa. Yo escribí Las palabras del silencio para sanar mis propias heridas a través de la literatura, pero saber que mis vivencias han ayudado a las personas es la mejor recompensa”, confesó.
Un silencio que habla fuerte
Las palabras del silencio es una colección de trece cuentos que conmueven y despiertan. No es un libro sobre el dolor ni mucho menos una autobiografía disfrazada, es una obra donde la discapacidad no es protagonista, sino contexto. Y en la que Valentina, con humor, ternura y una honestidad brutal, retrata la vida cotidiana desde una mirada distinta: cómo se ama, cómo se come, cómo se nada, cómo se sueña… desde un cuerpo que a veces no responde, pero desde un alma que nunca deja de hablar.
“No es un libro solo sobre discapacidad. Es un libro sobre la vida, sobre el amor y sobre lo humano. Lo que más me emociona es que el lector -a través de este libro- sea capaz de entender que una condición física o de cualquier tipo no nos define, simplemente es una característica que lejos de disminuirnos nos puede potenciar, siempre y cuando descubramos nuestro propósito”.
“Las personas con discapacidad no queremos un trato especial, sino un trato común porque somos personas comunes con características diferentes", reflexiona la autora sobre el libro que escribe desde su feminidad y sensibilidad, es por esa razón que todos sus personajes son mujeres.
Valentina Medina reconoce que necesita ayuda diaria para tareas que muchos dan por sentado: vestirse, bañarse, cortar su comida. Pero asegura que mientras su cuerpo presenta límites, su mente y su corazón han tenido que aprender a volar.
“Siempre digo que la discapacidad me capacitó para escribir. No tengo muchas habilidades, pero las que tengo se potencian. A veces la vida te quita caminos, pero te abre otros que jamás imaginaste recorrer. En mi caso, no puedo correr, no puedo moverme con libertad, pero sí puedo pensar, sentir y escribir con una intensidad que quizás no habría descubierto de otra forma. Mi discapacidad me enseñó a concentrar toda mi energía en lo que sí puedo hacer, y eso me ha llevado a escribir con más pasión, con más detalle, con más verdad”, dijo.
3Cabe destaca que su independencia emocional es el resultado de un trabajo profundo, sostenido por una red inquebrantable de amor: su familia, sus amigos y su fe. "En mi caso, el trabajo en equipo no fue una opción, fue una obligación. Pero esa necesidad me enseñó que colaborar es una virtud”, reflexionó.
Consultada sobre el impacto de su libro durante su gira en Miami, la joven escritora compartió:
“Las reacciones que más me han conmovido son las de los lectores que son padres de niños con discapacidad, y que se atreven contarme sus silencios y me dicen que mis reflexiones sembraron la semilla de la esperanza en sus corazones. Me confiesan que luego de leer Las palabras del silencio se dieron cuenta que un diagnóstico no es un pronóstico, y que con un poquito de voluntad todo es posible”.
Hoy, además de escritora, Valentina Medina es conferencista, por lo que comparte escenarios donde antes solo se sentaba a escuchar. Y aunque admite que atravesó su propio duelo, que fue aceptar que no sería la persona que soñó ser, ha logrado transformar esa pérdida en la oportunidad de convertirse en alguien mejor. “Si estoy aquí es porque tengo una misión: escribir y comunicar”.
Lo que más ha conmovido a Valentina no es la fama ni los reconocimientos, sino los mensajes que le envían cientos de personas.
"Me cuentan sus silencios, y eso es algo que considero mágico”, dijo la joven, que hoy recibe con asombro las múltiples interpretaciones de sus lectores, incluso de quienes juran que cada historia es autobiográfica, cuando en realidad -aclara ella- muchas han sido adornadas por la ficción.
Y es que en una era en la que las redes sociales nos empujan a mostrarnos perfectos, Valentina Medina nos recuerda que la verdadera belleza está en la vulnerabilidad, ese sentimiento genuino que en su caso ha logrado promover el diálogo, la empatía y los espacios donde las personas con discapacidad no sean una excepción ni un adorno inspiracional, sino protagonistas plenos de la vida cotidiana.
Es por eso que su historia también nos invita a cuestionarnos: ¿cuántas veces dejamos de escuchar lo que realmente importa por perseguir el ruido? ¿Cuántas veces invisibilizamos a quienes tienen mucho que decir porque no lo dicen como estamos acostumbrados? Valentina Medina nos enseña que las palabras más poderosas no siempre gritan; a veces, solo necesitan que alguien las lea con el corazón abierto.
Consultada sobre sus próximos proyectos, la autora comentó:
“No me detengo, ya estoy trabajando en mi próxima obra, esta vez explorando la novela como género. Seguiré escribiendo, dando conferencias y permitiendo que la vida me sorprenda. A veces el destino tiene unos planes maravillosos, por esa razón siempre hay que confiar en los propios silencios", finalizó.
Si desea saber más sobre Valentina, visite su perfil en Instagram como @soyvalentinamedina.
