domingo 29  de  enero 2023
TURISMO

Lisboa tiene hoy mucho para ofrecer

Esta ciudad cuenta con un sinfín de lugares colmados de historias y buen comer

Por JESÚS HERNÁNDEZ

MIAMI.- La ciudad europea Lisboa ha sido marcada por mucho tiempo como un lugar melancólico, donde el canto del fado parece gemir y poetas como Victor Palla y Costa Martins hablan de tristeza y alegría. Pero la capital portuguesa, afincada en el extremo occidental de Europa, tiene hoy mucho que ofrecer.

Bastaría recorrer las calles del viejo barrio Alfama, subir a uno de los miradores en tranvía, tomar una cerveza, probar una croqueta de bacalao o ternera y admirar los tejados de rojas tejas, y luego entrar a la Catedral de Santa Maria Maior, donde más de 500 años de historia son resumidos por paredes, libros y reliquias.

Esta ciudad, cuyos primeros habitantes datan de la Edad de Piedra, tuvo a celtas, fenicios y griegos por conquistadores y fue también romana hasta que otras guerras la hicieron suya.

Después, Lisboa fue puerto de partida para las grandes conquistas de Portugal. Allí se propició la odisea de llegar a India y a Sudamérica hace más de cinco siglos.

Un hermoso monumento escultórico, con líneas contemporáneas y 52 metros de altura, recoge la hazaña de marineros, religiosos y capitanes que colocaron al país ibérico en el gran mapa de la historia.

Andar

Puede pasear por el centro de la ciudad y visitar terrazas, bares, discotecas y restaurantes, como Martinho da Arcada, inaugurado en 1782, donde se reunieron algunos de los escritores más destacados del país.

Hoy, con más de 20 siglos de historia y un sinfín de cuestas que suben y bajan, Lisboa luce sus viejas calles empinadas, colmadas de historias y buen comer.

Pregunte cuál es el camino más corto a Bairro Alto, una de las barriadas más emblemáticas de la ciudad, adonde acuden los jóvenes porque allí la diversión no cesa.

En el parque de Sao Pedro Alcantara, tal vez el mejor mirador de la ciudad, además de cerveza y piña colada sin alcohol, el balcón sirve para apreciar el horizonte de la ciudad, con su centenario Castillo São Jorge y el gran río Tajo que parece una bahía que se abre al mar.

Embed

Aún con la fuerte afluencia de turistas, hay lugares a donde el lisboeta continúa acudiendo a comer y beber.

“Es nuestra gran ciudad y aquí estamos”, comentó un camarero de café del Jardim das Amoreiras, un parque cautivador, medio perdido en las entrañas de la urbe, adonde los vecinos acuden a leer la prensa bajo la sombra de los árboles y los perros corren de un lugar a otro en busca de la pelota que el dueño les lanza.

En la calle Da Misericordia, donde la iglesia Nossa Senhora do Loreto y la plaza Luís de Camões se discuten la atención, está la cervecería O Trevo y su famoso sándwich bifana, con un suave y exquisito bistec de cerdo que no tiene comparación.

Tres manzanas abajo, sobre Rua de São Paulo, donde las colinas hacen de las suyas y hay que bajar escaleras para llegar a la calle de al lado, encuentra bares, discotecas y un montón de historias para escuchar.

Fado

De vuelta al barrio de Alfama, donde hay calles que son escaleras y algunas paredes necesitan pintura, los vecinos cuelgan la ropa al sol, mientras el fado, ese canto nostálgico lleno de pasión, retumba en los bares y café.

En Arcaz Velho, en Calcada do forte 56, con cena incluida a un precio muy módico, las voces de Adelino Guimarães y Elisabete da Veiga recrean el ambiente y estimulan el aplauso agradecido, acompañados de las guitarras portuguesa de Mucio Sa y la española de Pedro Morato.

Atrás está el río Tajo, con todas sus historias, y un sinfín de otras por contar.

Cómo llegar

La aerolínea TAP Air Portugal ofrece servicio directo desde Miami en cómodos aviones Airbus A330neo, con sus tres cabinas condicionadas: ejecutiva, turista superior y regular.

Si comparamos el vuelo con otros de larga distancia, podríamos decir que los asientos en clase turista son relativamente cómodos para una persona de estatura promedio.

Con una pantalla táctil de 13 pulgadas en cada butaca, el entretenimiento está garantizado con una treintena de películas y canales de televisión, incluyendo subtítulos en español, además de música, programas para niños y un simpático canal que enseña frases en portugués.

También puede enviar mensajes de texto a tierra, vía WhatsApp, sin costo adicional.

Con cena a bordo, la típica comida dirigida, platillo fuerte, pan, ensalada, postre y refrigerio, vino si prefiere, la noche está echada.

Al amanecer, cuando el avión comienza a acercarse a Lisboa, el desayuno viene en forma de sándwich de jamón y queso, una barra de granola, café y zumo de naranja o manzana.

Si su destino final es otro que no sea Lisboa, la aerolínea le permite quedarse en Portugal hasta cinco días sin cargo adicional.

El aeropuerto de Lisboa tiene servicio de Metro al centro de la ciudad, pero si desea la comodidad del taxi disponga de 12 a 15 euros, unos 12 o 15 al cambio actual, para llegar al hotel.

Si porta un pasaporte estadounidense no necesita visa, pero si viaja con el documento de otro origen, comuníquese con la oficina consular portuguesa para recibir información adecuada.

Ahorrar dólares

El dólar estadounidense vuelve a ser fuerte frente a la moneda europea y viajar al Viejo Continente resulta más económico que antes.

No obstante, siga estos consejos para facilitar el valor de su bolsillo. NO CAMBIE DINERO antes de viajar ni en el destino. La mayoría de los turistas tienden a cambiar dólares e ignoran que son tasados con una comisión que muchas veces es excesiva.

Mejor deposite el dinero en su cuenta bancaria y utilice la tarjeta ATM tan pronto llegue al destino. Así ahorrará la comisión del cambio y obtendrá la mejor tarifa internacional disponible ese día.

También puede usar tarjetas de crédito en tiendas, restaurantes y hoteles. Consulte a su institución bancaria sobre un posible cargo por el servicio internacional.

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Deja tu comentario

Te puede interesar