MIAMI.-“Para hacer lo que hago no necesito un galardón. El premio más grande que tengo es haber podido trabajar y conocer a Celia Cruz. Les confieso que mi mayor reconocimiento es que ella y su legado sigan vivos”.
MIAMI.-“Para hacer lo que hago no necesito un galardón. El premio más grande que tengo es haber podido trabajar y conocer a Celia Cruz. Les confieso que mi mayor reconocimiento es que ella y su legado sigan vivos”.
Con estas palabras Omer Pardillo, albacea de La guarachera de Cuba, manifestó a DIARIO LAS AMÉRICAS la emoción de haber sido galardonado con un Premio Latino de Oro, por su labor como difusor de la cultura y promotor del legado de la Reina de la Salsa.
Pardillo afirma que esa misión trasciende a su propia figura.
“Esta labor tiene que perdurar en el tiempo y traspasar las épocas, igual que la música”.
En una ceremonia llevada a cabo en el Palacio de Congresos de Marbella, en la que se celebró la trayectoria de artistas como Imanol Arias, Belén Rueda y Joaquín Cortes, el productor y gestor de talento se mostró visiblemente emocionado, porque este homenaje a su carrera se encuentra íntimamente ligado a su misión de vida.
“Fue muy bonito subir al escenario a recibir este galardón. Supe la noticia a través de Lucrecia, quien me contactó con la presidenta de los premios, María Cansino, y ella me dijo que era un reconocimiento como difusor del legado de Celia Cruz. Eso me emocionó aún más, porque es un trabajo que hago con mucho honor”, expresó Pardillo.
“Cuando tomé el galardón en mis manos me acordé mucho de mis abuelos. Ellos eran españoles, y sé que se hubiesen sentido muy orgullosos”, a lo que agregó, “sé que Celia estaba ahí, y me aplaudió”.
Misión de vida
Omer Pardillo comenzó su carrera en 1992 en RMM Records, Nueva York. Allí manejó la publicidad de artistas como Celia Cruz, Marc Anthony y Tito Puente.
“Me involucré a los 17 años en el mundo de la música como pasante de RMM Records, después fui asistente de la publicista de Celia, y luego me convertí en su manager”, recordó Pardillo, quien reconoce que promover el legado de Celia será su trabajo por el resto de la vida, aunque no siempre sea un camino de rosas.
“El mayor desafío que enfrento es lo difícil de decir ‘no’. En este trabajo no se puede quedar bien con todo el mundo, ya que mi labor es ser el guardián de un legado, lograr que se hagan todos los eventos y homenajes de la manera correcta. El nombre de Celia Cruz no se puede usar porque sí. Es una marca que debe mantenerse intacta en su grandeza”, afirmó Pardillo, a quien también reconocieron nombrándolo como miembro honorífico de la Fundación Mundo Ciudad y la Fundación Gala.
Centenario de Cachao
Tras recibir el Premio Latino de Oro un día después del centenario del natalicio del músico cubano Israel López Valdés, más conocido como Cachao, el productor confesó sentirse tocado por la profunda e imborrable huella del legendario artista, quien fue precursor del mambo y del jazz latino.
“El gran Cachao comenzó en el mundo de la música siendo un niño. Tuvo altibajos, pero en los últimos 20 años gracias a Andy García vivió un renacimiento que le permitió presentarse en el mundo entero; tocó con su bajo todas las almas que se cruzaron en su camino”, finalizó Pardillo, rindiendo un homenaje al legendario bajista, que al igual que Celia Cruz, marcó su vida y su carrera.
