MIAMI.- En un movimiento que muchos interpretan como un significativo paso hacia la reconciliación, el Príncipe Harry ha extendido una invitación formal a su padre, el Rey Carlos III, y a su hermano, el Príncipe William, para asistir a los próximos Juegos Invictus.
El evento, fundado por el propio Harry para honrar y apoyar a veteranos de guerra heridos, regresará al Reino Unido en su edición de 2027, celebrándose en Birmingham del 12 al 17 de junio.
Este gesto es visto como un claro gesto por parte del Duque de Sussex, quien busca un acercamiento con los miembros de su familia más cercana en medio de las persistentes tensiones que han marcado su relación desde su salida de la realeza y la publicación de sus memorias, En la sombra.
Según información adelantada por The Mail on Sunday, se espera que una invitación inicial por correo electrónico se envíe a finales de este mes, seguida de una invitación oficial más cercana a la fecha del evento. Este adelanto busca asegurar que la Familia Real tenga tiempo suficiente para considerar su asistencia, dado que el monarca británico organiza su agenda con hasta tres años de antelación.
"Harry ha aceptado que Invictus extienda una invitación a su familia. La Familia Real siempre ha apoyado enormemente a Invictus y se siente orgullosa de los logros de Harry en ese ámbito. Esta es una rama de olivo por su parte que podría ser correspondida", afirmó una fuente al tabloide.
En busca de un acercamiento
La invitación a los Juegos Invictus no es la primera señal del deseo de Harry de reconstruir puentes con su familia. En los últimos meses, el Príncipe ya ha manifestado su disposición a retomar el contacto.
Tras perder un juicio contra el Gobierno británico por la reducción de su protección y la de su familia en el Reino Unido, Harry expresó a la BBC su anhelo de reconciliación.
En aquella ocasión, a pesar de reconocer el impacto de las revelaciones en sus memorias —donde responsabilizó a la institución monárquica por influir en la decisión de disminuir su seguridad—, el Duque de Sussex fue contundente: "No tiene sentido seguir luchando. La vida es preciosa". "El perdón es totalmente posible porque quiero recuperar a mi padre y a mi hermano", añadió.