jueves 16  de  mayo 2024
VIAJES

St. Augustine, en Florida, historia y recreo

Bastión de una época que prevalece a pesar del paso de los años

Por JESÚS HERNÁNDEZ

MIAMI.- Enclavada en una pequeña península, entre río y mar, St. Augustine, en español San Agustín, es lugar de historia y esparcimiento en Florida. Bastaría recorrer la calle St. George y sus intrincadas callejuelas para conocer la arquitectura y la pujante oferta de bares, restaurantes y tiendas que conforman este lugar.

Andando

El punto de partida es la entrada principal de la antigua ciudad, donde aún prevalecen las dos columnas y parte del muro de contención que construyeron los españoles frente al fuerte militar Castillo de San Marco.

Una vieja escuela de madera, casonas de la época y edificaciones remozadas anuncian el esplendor que tuvo este lugar 400 y tantos años atrás.

Desde tiendas de regalos, restaurantes, terrazas, bares y música country y folk hasta rock en directo, aquí encontrará mucho para recrearse.

Si de gastronomía hablamos, esta zona del país es conocida por la comida casera, y en San Agustín puede encontrar mucho de eso: filete de pollo frito, mariscos, barbecue y verduras, pero también cocina internacional y sofisticada con alta atención.

Pero la comida necesita un artículo adicional que pronto escribiremos.

Llegamos a Plaza de la Constitución, donde luce esbelta la Catedral Basílica de San Agustín y un amplio parque guarda aún la pérgola donde músicos y orquestan deleitaban los oídos de los agustinenses.

Si entramos a la catedral basílica podremos admirar su singular combinación de estilos de misión española y neoclásico, donde hoy resalta el techo interior expuesto con vigas de madera decoradas.

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“Esta catedral basílica, que fue iglesia durante la época española y más tarde fue ampliada a lo que conocemos hoy”, señaló el guía Pedro, “está construida con coquina, que es una roca sedimentaria procedente de la deposición de conchas marinas en la costa y ayudó a salvar la edificación del fuego de los ataques”, acentuó.

En los jardines de la catedral basílica, una estatua del padre Feliz Varela recuerda que el religioso y pensador cubano vivió aquí parte de su niñez y luego sus últimos meses de vida en 1853. Sus restos fueron trasladados a Cuba en 1912.

Unos pasos más y llegamos al majestuoso Hotel Ponce de León, que hoy alberga el Flagler College.

Esta hermosa edificación, que cuenta con amplios salones y estancias, recoge el estilo neocolonial renacimiento español y fue costeada por el millonario Henry M. Flagler en 1888, el mismo que llevó el tren a Miami y los Cayos de Florida en 1896.

Otra de las grandes construcciones de Flagler en San Agustín es la Memorial Presbyterian Church, edificada en 1889, que cuenta con una impresionante cúpula de cobre y elementos de arquitectura renacimiento española, italiana, morisca y neobarroco.

La mar

Mirando al océano Atlántico y recorriendo la costa que guarda a la centenaria ciudad, transitan cientos de embarcaciones de recreo.

Varios son los proveedores de excursiones por mar que zarpan de Camachee Cove Yacht Harbor, pero la firma St. Augustine Sailing cuenta con Rose Ann y Chuck y 12 veleros que acomodan hasta 12 pasajeros que son bienvenidos abordo con champán y aperitivos.

El capitán Steven, con experiencia de toda una vida en la mar, guía el moderno velero con apacible marcha hasta acercarse a Castillo San Marco y el Puente de los Leones, donde destaca la visita de una réplica del buque insignia Trinidad de Fernando de Magallanes, que recorrió el mundo en 1519 para llegar a las islas de las especias en el Lejano Oriente.

Historia

A San Agustín llegamos con las ansias de conocer la historia de la Florida, donde algo más de 100 años antes de la llegada de los peregrinos ingleses a Cape Cod la expedición del explorador español Ponce de León llegó a este lugar en busca de la Fuente de la Juventud en 1513.

Aquí encontramos un parque que gira en torno a la hipótesis de la fuente de la juventud. Allí está el pequeño manantial que buscaban los españoles y los restos de nativos que respondían a la tribu de los timucuas.

“Justamente aquí”, señaló el antropólogo Chad, “está la tumba de una señora que data de más de 1.200 años, pero no seguimos excavando porque estaríamos regulados por las autoridades federales”, apuntó. Es la ley Archaeological Resources Protection de 1979 que gobierna la excavación de sitios arqueológicos en terrenos federales o tierras que pertenecieron a los indios.

“A esa primera expedición le siguieron otras, pero no fue hasta 1565 que el almirante español Pedro Menéndez de Avilés estableció lo que conocemos hoy por primer asentamiento europeo de Norteamérica, donde se delinearon calles, se construyeron edificaciones y se creó un creciente movimiento comercial”, recordó el arqueólogo.

Del año 1565 es Misión de Nombre de Dios, un amplio parque que mira al mar donde Pedro Menéndez de Avilés desembarcó y el padre Francisco López de Mendoza Grajales, quien era el capellán de la expedición, celebró la primera Misa de Acción de Gracias en el lugar.

Destaca el Santuario Nacional de Nuestra Señora de La Leche, una aparición mariana popular entre los colonos españoles de la zona.

La capilla original fue destruida en 1728 por invasores británicos y reconstruida en 1875 y más tarde en 1914.

Acosada por corsarios y piratas ingleses y franceses, la ciudad de San Agustín, por ironías de la historia, pasó a manos británicas en 1763, cuando el Tratado de París otorgó la Florida al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda a cambio de que los españoles recuperaran La Habana, que había sido invadida por los ingleses.

“Pero 20 años después, otro tratado entre ingleses y españoles devolvió la Florida a España, y San Agustín recuperó su trayectoria histórica”, señaló Chad, hasta que la península floridana fue adquirida por el naciente territorio de Estados Unidos de América en 1821 a cambio de cinco millones de dólares de la época, unos 137 millones de hoy.

Hoy San Agustín luce con orgullo su legado español. Y prueba de ello es la permanencia del fuerte Castillo de San Marco, donde por orden de la administración de parques nacionales ondea la antigua bandera de Castilla de la cruz de Borgoña.

Cómo llegar

La mejor manera de llegar a San Agustine es por carretera desde Miami u otra ciudad o a través el Aeropuerto Internacional de Jacksonville.

Si opta por viajar en avión, en la terminal aérea de Jacksonville hay servicio de transporte personalizado a San Agustín, así como buses que puede abordar en Downtown Jacksonville.

Dónde hospedarse

La oferta de hospedaje es amplia, desde hoteles cinco estrellas hasta hostales y apartamentos Airbnb que puede alquilar.

Consulte el portal viajastaugustine.com para más información.

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