Hay innumerables ejemplos de personas que se reinventan para alcanzar el éxito, y George Feldenkreis, fundador y ex presidente de la empresa de moda con sede en Miami Perry Ellis International, es uno de ellos. Por eso, el cineasta ganador del premio Emmy Jerry Levine lleva la inspiradora historia de este ícono empresarial de Miami a la gran pantalla con su documental From Cuba to America, presentado en el Miami Jewish Film Festival.
DIARIO LAS AMÉRICAS conversó con el cineasta sobre la realización del documental y el mensaje detrás de la historia.
—Usted ha constituido una destacada carrera como cineasta, productor de documentales, reportero de investigación y presentador de noticias, involucrándose profundamente con las historias que lleva a las pantallas. ¿Cómo interpreta personalmente la historia de vida de George Feldenkreis y qué fue lo que más le resonó como narrador?
Es raro conocer a alguien que haya construido una empresa pública global y que aún esté dispuesto a hablar con verdadera vulnerabilidad frente a la cámara. George fue notablemente abierto. Habló del miedo, la pérdida, el arrepentimiento, la fe y la duda —no solo del éxito—. Lo que más me impactó fue cuan personales fueron sus reflexiones. No presentó una narrativa pública pulida; habló como un hombre que mira hacia atrás con una vida plena. Muchas de las cosas que comparte en la película no las había escuchado nadie fuera de su familia. Esa honestidad le dio un peso real a la historia y es lo que hace que el filme se sienta íntimo y no institucional.
—Su documental From Cuba to America revisita muchos momentos definitorios de la vida de George Feldenkreis: su infancia como niño judío en Cuba, su papel como abogado designado para la incautación de bienes tras la Revolución Cubana de 1959 y las circunstancias políticas que lo obligaron a abandonar la isla en 1961. ¿Cómo moldearon estas experiencias tempranas su carácter, su visión del mundo y su posterior carrera empresarial?
George creció en un hogar judío pobre en La Habana, pero la Cuba prerrevolucionaria también le brindó oportunidades que habrían sido difíciles de obtener en otros lugares. Becas que lo ayudaron a estudiar Derecho, y la comunidad judía en la que creció estaba profundamente arraigada en la fe, la educación y el orgullo por la historia judía. Lo que hace que su historia sea especialmente singular es que tuvo una exposición directa y de primera mano a los primeros días de la Revolución cubana. Fue designado para realizar trabajos en nombre del nuevo gobierno y tuvo encuentros personales con Fidel Castro. Esa experiencia le dio una comprensión temprana y sin filtros de cuán rápido el idealismo puede convertirse en coerción. Moldeó su visión del mundo de manera permanente e influyó profundamente en las decisiones que tomó durante el resto de su vida.
—El recorrido de George está marcado por la tenacidad, la visión y la filantropía. Fundó varias empresas exitosas y se ganó el respeto como líder cívico, con Perry Ellis International como la joya de la corona de su carrera. A través de la volatilidad económica y los desafíos del comercio internacional, no solo logró resistir, sino prosperar. ¿Qué lecciones pueden sacar emprendedores y líderes de sus experiencias?
George vivió altibajos extremos. Enfrentó la bancarrota, perdió el control de empresas que ayudó a construir e incluso fue despedido de su propia compañía. Muchas personas habrían visto eso como el final de su vida profesional. En cambio, se reconstruyó a una edad en la que la mayoría se jubila. Volvió a asumir riesgos en sus 80, reingresó al mundo empresarial y, finalmente, redefinió el capítulo final de su carrera. Su historia recuerda que la resiliencia, la claridad de propósito y la disposición a seguir adelante pueden importar más que el momento, la edad o las circunstancias.
—Incluso competidores como Tommy Hilfiger han elogiado a Feldenkreis, señalando: “George fue un sobreviviente. Nunca se rindió. Siguió soñando en grande y avanzó”. ¿Qué tan significativo es este reconocimiento de sus pares para comprender su legado dentro de la industria de la moda y más allá?
George fue admirado porque realmente construyó algo desde cero. Llegó como inmigrante y creó una empresa global de moda con sede en Miami. No heredó su éxito; se lo ganó. Que alguien como Tommy Hilfiger hable de él es importante porque sitúa a George dentro de la comunidad más amplia del diseño y los negocios en Estados Unidos. Reconoce que lo que construyó no solo fue exitoso comercialmente, sino también culturalmente significativo.
—Jacob Solomon, presidente y CEO emérito de la Greater Miami Jewish Federation, comentó una vez: “No sabía sobre los judíos cubanos cuando llegué por primera vez a Miami”, al tiempo que elogiaba su profundo compromiso con la comunidad, Israel y la fe judía. ¿Cree usted que la historia de George Feldenkreis también sirve como punto de entrada para comprender mejor la identidad y la cultura judías?
La vida de George se cruza con muchos de los capítulos más definitorios de la historia judía moderna: la era del Holocausto, la fundación de Israel y la transformación de Miami en un importante centro de vida judía. Su historia ofrece una ventana a cómo la identidad judía se adapta a través de países, idiomas y sistemas políticos, manteniéndose a la vez arraigada en la tradición. Hoy, Miami se ha convertido en una de las comunidades judías más vibrantes fuera de Israel. Los judíos cubanos fueron una parte significativa de esa transformación, y la historia de George ayuda a iluminar cómo esa comunidad contribuyó a dar forma a la ciudad que conocemos hoy.
From Cuba to America
- Sábado 24 de enero, 7:30 p. m., en el Miami Theater Center.
- Lunes 26 de enero, 7:30 p. m., en Temple Menorah.
- Miércoles 28 de enero, 7:30 p. m., en el Michael-Ann Russell JCC.
Visite www.miamijewishfilmfestival.org para boletos y más información.