MIAMI.- Hay platos que no solo alimentan: también construyen recuerdos. Y el pavo es, sin duda, uno de ellos. Por lo que en las mesas latinas de Miami esta preparación de Acción de Gracias ha dejado de ser una costumbre exclusivamente norteamericana para transformarse en un ritual emocional que cruza fronteras y viaja entre culturas. Y hoy se cocina con acento hispano, con ingredientes que hablan español y despiertan memoria: ajo, naranja agria, cebolla, pimentón, orégano, comino y perejil.
Y con varios de esos ingredientes como punto de partida, Jans Ramos, el chef cubano que ha conquistado a celebridades y artistas del sur de la Florida, vive uno de los momentos más decisivos de su carrera con la apertura de su primer restaurante, Vibra by Jans. Y como adelanto de esa nueva etapa, comparte con DIARIO LAS AMÉRICAS su receta estrella de pavo con sabor latino: una propuesta que resume su filosofía culinaria en tres pilares sólidos y emocionantes, tradición, técnica y sentimiento, servidos en un solo plato.
“Cuando un latino cocina pavo, pasa algo bonito: la receta se vuelve bilingüe (risas). Y si hay ajo, naranja agria y comino, ya no es solo un pavo, es un abrazo latino servido en bandeja. Y es que el pavo no es solo un plato, es un punto de encuentro que activa la nostalgia, la infancia, la familia, y la gratitud que sentimos todos los inmigrantes que hemos podido salir adelante en Estados Unidos”, dijo el chef Jans.
Una joya de sabor para celebrar con orgullo nuestras raíces.
Pavo asado al estilo latino by Jans Ramos,
Ingredientes para el adobo:
¼ taza aceite de oliva
½ taza jugo de naranja agria
10 dientes de ajo
1 cdta. comino
1 cdta. orégano
1 cdta. pimentón dulce
1 cdta. pimienta negra
1 cdta. sal
1 manojo de perejil fresco
2–3 cdas. de mayonesa
Para el pavo:
1 pavo entero, descongelado y seco
1–2 naranjas en trozos
1 cebolla grande, en cuartos
1 pimiento rojo, en tiras
¼ taza de jugo de naranja dulce (para la base)
Guarniciones sugeridas:
Arroz moro o arroz amarillo
Boniato frito
Ensalada criolla
Preparación del adobo:
- En un procesador de alimentos mezclar el aceite de oliva, jugo de naranja agria, ajo, comino, orégano, pimentón, pimienta, sal y perejil hasta formar una pasta homogénea.
- Incorporar 2–3 cucharadas de mayonesa a la pasta y mezcla bien.
Para marinar el pavo:
- Unta el adobo por todo el pavo, incluyendo debajo de la piel y dentro de la cavidad.
- Deja marinar en el refrigerador por 24 horas para que absorba todos los sabores.
Preparar para hornear:
- Precalienta el horno a 350°F (175°C).
- Coloca el pavo en una bandeja de hornear.
- Añade jugo de naranja dulce en la base de la bandeja y distribuye las cebollas y pimientos cortados gruesos alrededor.
- Dentro de la cavidad del pavo coloca trozos de naranja, cebolla y pimiento.
Hornear:
- Hornea durante 3 a 4 horas, hidratando el pavo con sus propios jugos de forma periódica.
- Usa un termómetro de carne para verificar la temperatura interna: 165°F (74°C) en la parte más gruesa del pecho.
- Retira el pavo cuando la piel esté dorada y la carne alcance la temperatura indicada.
Servir:
- Deja reposar el pavo 10–15 minutos antes de cortar.
- Sirve acompañado de arroz moro o amarillo, boniato frito y ensalada criolla.
Sobre el chef Jans Ramos
Nacido en el barrio de La Víbora, en La Habana, Jans Ramos jamás imaginó que su destino estaría detrás de los fogones. Estudió Leyes en Cuba, pero la falta de libertad y el sentimiento de inconformidad con el sistema lo llevaron a tomar la decisión más valiente de su vida: dejarlo todo y empezar de cero. Llegó a Estados Unidos con 28 años, cruzando la frontera desde México, y trabajó en todo lo que pudo, entre ellos, como chofer en una clínica de adultos mayores. Paradójicamente, fue en ese período y lejos de los restaurantes cuando entendió que la cocina no era un oficio, sino un destino.
Y con esa certeza, dio el salto que cambiaría su historia: estudiar gastronomía. Ingresó a Le Cordon Bleu, se graduó con honores y fue reconocido por profesores que percibieron en él una fuerza poco común: disciplina, sensibilidad y resiliencia. Desde allí, su camino tomó velocidad. Entró en los hoteles más prestigiosos de Miami, The Ritz-Carlton Key Biscayne, The Ritz-Carlton Bal Harbour y el innovador 1 Hotel South Beach, donde comenzó a rozar el mundo del espectáculo cocinando para artistas como Marc Anthony, Ricky Martin, Jennifer López, Alejandra Espinoza y Leoni Torres. Así nació su reputación: silenciosa, sin redes sociales, pero poderosa. No como influencer, sino como un chef capaz de emocionar desde la cocina.
Un idioma universal
El estilo de Jans Ramos no solo se limita a platos bien ejecutados, ya que su cocina es identidad, técnica, memoria y emoción. A nivel profesional destaca por una propuesta que ofrece influencias cubanas, españolas, latinas, francesas, mediterráneas y asiáticas, creando un universo propio donde la gastronomía se convierte en lenguaje. Y es que, para él, ser latino en EEUU no es una etiqueta, es un superpoder.
}“Nuestra esencia tiene alma y eso no se aprende en ninguna escuela de cocina”, asegura. Esa filosofía lo ha llevado a construir un camino que rebasa lo culinario creando momentos, despertando emociones, y sosteniendo su convicción de que la comida puede transformar realidades.
Su capítulo más valiente
Hoy vive el momento más importante de su carrera con la apertura de su primer restaurante, Vibra by Jans, un espacio íntimo para 48–50 comensales que busca despertar los sentidos y generar conexión humana. El concepto es claro: un ambiente acogedor donde se pueda celebrar un cumpleaños, cerrar un negocio, tener una cita o simplemente disfrutar.
“Despierta tus sentidos, saborea el momento”, resume la esencia de la experiencia en la que no se trata solo de comer, sino de sentir y de vivir.
“En los próximos días iniciaremos el servicio por Uber Eats y abriremos sus puertas al público, después de meses de preparación, licencias y selección de personal”, dijo.
“Vibra nace de una idea muy simple: que un plato puede cambiar tu estado de ánimo. No solo quiero que la gente coma bien, quiero que salga vibrando distinto. Por eso el nombre del restaurante no es casual. Todo en Vibra tiene una frecuencia: la música, el servicio, los ingredientes. Quiero que la experiencia sea sensorial, no solo gastronómica”, añadió.
Jans no se define por los reconocimientos, sino por los momentos que provoca. “Con amor y trabajo duro es casi imposible que el éxito no llegue”, repite convencido.
Hoy, con la apertura de Vibra, se prepara para una nueva etapa donde la gastronomía será también narrativa: platos que cuentan historias, sabores que cruzan fronteras y una propuesta que representa lo mejor de Miami.
Para más información, visite www.vibrarestaurant.com o el perfil en Instagram @chefjansusa.