LONDRES.- Los invitados a la recepción de la boda del príncipe Harry y Meghan Markle deben tener en cuenta una serie de aspectos que diferenciarán el evento de las fiestas de "la plebe" británica.

"En Reino Unido la comida tradicional de la recepción de la boda tras la ceremonia se conoce como 'desayuno de boda'", cuenta a dpa Jo Bryant, escritora y experta en etiqueta.

Bryant avisa a los novatos de entre los cientos de invitados a la recepción en el Castillo de Windsor el 19 de mayo que "recuerden que están en una ocasión real", cuya anfitriona será la abuela de Harry, la reina Isabel II.

"Hay que seguir el protocolo, como asegurarse de llegar a tiempo y levantarse cuando se requiere durante la ceremonia, por ejemplo, tradicionalmente cuando llega la reina y cuando entra la novia", explica. "Si les presentan a un miembro de la familia real deberían inclinarse o hacer una reverencia". Los invitados también deben "sentarse donde deben y hablar con la gente sentada a su lado", dice Bryant.

La experta señala que la etiqueta real ha cambiado muy poco desde que el padre de Harry, el príncipe Carlos, se casó con Lady Diana Spencer en 1981. "Los protocolos y las normas son por lo general los mismos", dice. "Aunque existe la idea de que esta boda será más relajada y tendrá algunos toques personales de la pareja, especialmente porque es más pequeña e íntima", reseñó DPA.

El hermano mayor de Harry, el príncipe Guillermo, y su mujer, Catalina, duquesa de Cambridge, enviaron a los invitados un pequeño folleto con recomendaciones de etiqueta y protocolo antes de la boda en 2011, que fue mucho más grande.

"Como no es una boda real 'oficial', y en muchos aspectos parece un poco menos formal en Widsor, esta vez no se darán este tipo de consejos", cuenta Bryant.

Sin embargo, existen varias normas de vestimenta que no deberán saltarse. Los hombres tendrán que vestir chaqué negro o gris, pantalones grises o a rayas y un chaleco o un traje. Y las mujeres deberán lucir un "vestido de día" por la rodilla combinado con una chaqueta y sombrero, un elemento esencial, dice Bryant.

La novia también tiene normas que seguir. Al menos en la iglesia deberá llevar los hombros cubiertos. "No está escrito en ninguna parte, pero es tradición", dice la experta en la casa real Leontine von Schmettow. Y es aconsejable que elija a un diseñador británico para su vestido, ya que de otra forma muchos británicos no lo verían con buenos ojos. "Esto simboliza la pertenencia a un país que ahora también es el suyo", destaca. No obstante es posible que Meghan se decante por un diseñador de su Estados Unidos natal.

Lo que sí es prácticamente seguro es que llevará una tiara, posiblemente con diamantes. Catalina lució en su boda una que le prestó la reina. Aunque aún no se sabe si Isabel II hará en esta ocasión lo mismo, parece muy probable.

Algunos expertos sugieren que el ambiente en esta boda, comparada con la de Guillermo y Catalina, podría estar influenciado por los diferentes estilos de las dos parejas.

William Hanson, experto en etiqueta, se refiere a Guillermo y Catalina como "típicos británicos", mientras que Meghan y Harry son "más modernos" y cercanos y puede que menos contenidos en su comportamiento en público porque están más alejados del trono.

Hanson recuerda que Catalina es hija de "una familia británica muy tradicional", mientras que las experiencias de Meghan -crecer en Los Angeles, una ciudad multiracial, y trabajar como actriz en Canadá- la convierten en una persona "completamente diferente" y puede que más interesante.

Grant Harrold, consultor y mayordomo que trabajó al servicio del príncipe Carlos, ha creado una lista de 10 consejos para las parejas para recreas su "propia boda real".

La lista de invitados "puede hacer y romper amistades", mientras que los asientos deben organizarse según la jerarquía, "algo que de nuevo puede romper familias", según escribió en un post.

De acuerdo con la tradición, el padrino de Harry, Guillermo, debe ser el primero en dar un discurso y el último será el novio, Harry. Y ningún invitado a la boda real debe grabar los discursos, lo que refleja otra de las grandes diferencias con una boda normal: los "selfies", las fotografías y los videos están prohibidos.

Incluso apartarse para responder una llamada de teléfono, o de la naturaleza, está por lo general mal visto. Los invitados deben mantenerse sentados a la mesa durante la comida, "o al menos hasta al final del plato principal y asegurarse de que no beben demasiado alcohol",

FUENTE: DPA

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