MIAMI.- El reciente caso de dos hermanas menores de edad residentes del condado Martin, en Florida, volvió a encender las alarmas sobre los riesgos del contacto entre menores y desconocidos a través de plataformas digitales de entretenimiento.
El caso de dos hermanas que conocieron a su captor a través de Roblox expone los riesgos de las plataformas digitales y la facilidad con la que se construyen vínculos peligrosos fuera de la supervisión adulta.
MIAMI.- El reciente caso de dos hermanas menores de edad residentes del condado Martin, en Florida, volvió a encender las alarmas sobre los riesgos del contacto entre menores y desconocidos a través de plataformas digitales de entretenimiento.
Las niñas, de 12 y 14 años, fueron reportadas como desaparecidas a inicios de febrero tras haber salido de su comunidad en compañía de un joven con quien mantenían contacto desde hacía meses por internet. La investigación policial determinó que ambas habían conocido al sospechoso a través del popular videojuego Roblox, una plataforma utilizada mayoritariamente por niños y adolescentes.
De acuerdo con el reporte del Departamento de Policía del Condado Martin (MCPD), el contacto inicial se produjo dentro del entorno del juego y luego continuó por otras aplicaciones de mensajería, entre ellas Snapchat. Con el tiempo, las conversaciones derivaron en intercambios de carácter personal y romántico, un patrón que especialistas en seguridad digital identifican como una de las etapas más frecuentes en los procesos de captación en línea.
El agresor, identificado como Hser Mu Lah Say, de 19 años, residía en Omaha, Nebraska. Según las autoridades, condujo durante aproximadamente 23 horas hasta Indiantown, para encontrarse con las menores y trasladarlas fuera del estado sin el consentimiento de sus padres
La desaparición activó una Alerta Amber que se extendió a varios estados del sureste del país. Finalmente, la Patrulla Estatal de Georgia (GSP) localizó el vehículo durante la madrugada del domingo siguiente. Las menores fueron encontradas a salvo y el joven fue arrestado, enfrentando cargos de secuestro e interferencia con la custodia de un menor. Actualmente permanece detenido a la espera de ser extraditado a Florida.
Más allá del desenlace, el caso expone una problemática creciente: la dificultad de supervisar las interacciones digitales de menores en plataformas diseñadas para el entretenimiento, pero que permiten comunicación directa entre usuarios. Roblox, al igual que otros entornos virtuales, combina juegos con funciones sociales que pueden ser utilizadas de forma indebida.
Especialistas en seguridad digital y psicología infantil advierten que, aunque los juegos en línea ofrecen diversión y socialización, también pueden presentar riesgos. Recomiendan que los padres supervisen la actividad de los menores, establezcan límites sobre con quién interactúan y la frecuencia en que lo hacen y usen controles parentales. También aconsejan hablar abiertamente con los niños sobre la importancia de no compartir información personal, desconfiar de solicitudes de encuentros en persona y reportar cualquier comportamiento sospechoso.
Tras conocerse el incidente, la compañía emitió un comunicado en el que aseguró estar colaborando con la investigación y destacó "que cuenta con sistemas de monitoreo y políticas de seguridad para detectar comunicaciones inapropiadas." No obstante, expertos en ciberseguridad advierten que ninguna herramienta tecnológica sustituye la supervisión activa y la educación digital dentro del hogar. Resaltan también que la transición del juego a plataformas externas de mensajería es, según investigadores, una señal de alerta temprana que muchas veces pasa desapercibida.
El caso de las hermanas de Florida se suma a una lista creciente de incidentes que evidencian la necesidad de reforzar la alfabetización digital, el diálogo familiar y los mecanismos de prevención. Aunque el desenlace fue favorable, el episodio deja al descubierto la vulnerabilidad de los menores en entornos virtuales que forman parte habitual de su vida cotidiana.
Hasta el momento no se ha reportado cuales son los cargos o la posible condena que Hser Mu Lah Say podría enfrentar. De acuerdo con la legislación federal y estatal, Hser Mu Lah Say podría enfrentar penas que van desde varios años de prisión hasta cadena perpetua, dependiendo de la gravedad de los hechos y de si existen circunstancias agravantes.
