MIAMI. – La Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC) reportó la erradicación de 5.195 iguanas verdes invasoras, tras una operación de emergencia desplegada los días 1 y 2 de febrero en el sur del estado que facultó a los residentes para entregar estos reptiles paralizados por el frío en centros de acopio autorizados.
Según la FWC, esta acción masiva respondió a la necesidad de controlar una población de reptiles que, al no tener depredadores naturales suficientes, ha proliferado descontroladamente, con el consecuente deterioro de infraestructuras millonarias y la expulsión de la fauna autóctona.
La operación se amparó en la Orden Ejecutiva 26-03, una normativa temporal que permitió a los residentes capturar y transportar estos animales sin necesidad de permisos especiales.
El éxito de la jornada radicó en la biología misma del reptil: al ser animales ectotermos (de sangre fría), las iguanas verdes entran en un estado de inmovilidad temporal cuando el termómetro desciende por debajo de los 10 grados Celsius, lo que provoca que caigan de los árboles y queden vulnerables en el suelo, facilitando su recolección manual.
Colaboración y destino
Roger Young, director ejecutivo de la FWC, calificó la respuesta pública como una oportunidad única. Según el funcionario, las regulaciones especiales permitieron a los propietarios limpiar sus terrenos de estos animales aturdidos y entregarlos directamente a las autoridades.
La logística desplegada involucró a personal de diversas divisiones y socios estratégicos, quienes gestionaron la recepción masiva de los reptiles, según informó la FWC en un comunicado.
Los datos oficiales revelan una participación desigual pero contundente según la zona geográfica. El punto de entrega de Sunrise lideró la recolección con 3.882 especímenes, seguido por Tequesta con 1.075, Marathon con 215 y Fort Myers con 23.
Una vez en custodia de la FWC, se procedió a clasificar a los animales. Aquellos que pudieron ubicarse con titulares de permisos autorizados se transfirieron para su venta fuera del estado, mientras que el resto recibió la eutanasia humanitaria por parte de personal capacitado, cumpliendo con los protocolos éticos de manejo de fauna.
Es importante destacar que las iguanas verdes se consideran perjudiciales por sus hábitos de excavación que erosionan y colapsan diques, aceras y cimientos de viviendas, además de devorar jardines y cultivos comerciales. Sumado a esto, pueden transmitir la bacteria de la salmonela a los humanos a través del contacto con el agua o superficies contaminadas.
Aunque la orden ejecutiva ya finalizó y la FWC no acepta entregas de iguanas vivas por parte del público general, la normativa estatal mantiene que esta especie no está protegida, salvo por las leyes contra la crueldad animal.
Por tanto, los propietarios pueden sacrificar ejemplares en sus terrenos de forma humanitaria durante todo el año o contratar operadores profesionales para su control.