El boxeador británico ganó cerca de 93 millones de dólares por la pelea ante el youtuber estadounidense, pero los impuestos en Estados Unidos y Reino Unido reducirán drásticamente su ganancia final.
Anthony Joshua ganó cerca de 93 millones de dólares tras noquear a Jake Paul, pero los impuestos en EE.UU. y Reino Unido reducirán su ganancia final a poco más de 49 millones
El boxeador británico ganó cerca de 93 millones de dólares por la pelea ante el youtuber estadounidense, pero los impuestos en Estados Unidos y Reino Unido reducirán drásticamente su ganancia final.
Anthony Joshua protagonizó uno de los nocauts más impactantes del año al vencer a Jake Paul en el sexto asalto, en una pelea que acaparó la atención del mundo del boxeo y del espectáculo. El brutal derechazo del inglés, que incluso provocó una doble fractura de mandíbula al youtuber, le aseguró una bolsa multimillonaria… aunque no todo ese dinero llegará a su cuenta bancaria.
El combate generó una recaudación cercana a los 184 millones de dólares, que se repartieron de forma equitativa entre ambos protagonistas. Gracias a ese acuerdo, Anthony Joshua se aseguró aproximadamente 93 millones de dólares por su victoria por nocaut técnico.
La cifra, sin embargo, dista mucho de ser definitiva.
Al disputarse la pelea en suelo estadounidense, Joshua deberá tributar ante la IRS, la agencia fiscal de Estados Unidos. Según Yahoo Sports, el organismo retendrá un 37% de las ganancias, lo que equivale a unos 34,4 millones de dólares.
De esta manera, el ingreso inicial del británico se reduce de forma considerable incluso antes de rendir cuentas en su país.
Una vez cumplida la obligación fiscal en Estados Unidos, Anthony Joshua deberá declarar el resto de sus ingresos ante la Hacienda del Reino Unido. Allí se le aplicará la tasa máxima del 45%, lo que supone el pago de unos 7,5 millones de dólares adicionales, más otros 1,9 millones correspondientes a contribuciones a la Seguridad Social.
Tras todas las deducciones fiscales, el monto final que percibirá Joshua será de aproximadamente 49,2 millones de dólares. Esto significa que el boxeador perderá más del 53% de su bolsa inicial en impuestos.
Aunque la cifra sigue siendo astronómica, el caso vuelve a poner sobre la mesa el fuerte impacto fiscal que enfrentan las grandes estrellas del deporte cuando compiten a nivel internacional.
