Cooperstown suma dos nuevas leyendas. Carlos Beltrán y Andruw Jones fueron elegidos este martes al Salón de la Fama del Béisbol por la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA), integrando la Clase 2026 junto a Jeff Kent, seleccionado previamente por el Comité de Era.
Beltrán obtuvo el 84,2% de los votos en su cuarto año de elegibilidad, mientras que Jones alcanzó el 78,4% en su novena aparición en la boleta. Ambos serán inducidos oficialmente el 26 de julio en Cooperstown, Nueva York.
Carlos Beltrán, una carrera completa rumbo a la inmortalidad
Carlos Beltrán se convierte en el quinto pelotero nacido en Puerto Rico en llegar al Salón de la Fama. El exjardinero central es uno de apenas ocho jugadores en la historia de MLB con al menos 300 jonrones y 300 bases robadas, además de figurar entre los 30 mejores de todos los tiempos en dobles y extrabases.
En una carrera de 20 temporadas con siete equipos —destacando con Royals, Mets y Astros— Beltrán fue nueve veces All-Star, ganó dos Bates de Plata, tres Guantes de Oro y el Novato del Año de la Liga Americana en 1999.
Su legado también está marcado por su rendimiento en postemporada. Beltrán es considerado uno de los mejores bateadores de playoffs de la historia, con una línea ofensiva de .307/.412/.609 en 65 juegos. Su actuación más recordada llegó en 2004, cuando llevó a Houston a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional bateando .435 con ocho jonrones. En 2017, cerró su carrera ganando la Serie Mundial con los Astros.
Su elección se vio retrasada por su implicación en el escándalo de robo de señas de Houston en 2017, situación que le costó el cargo de mánager de los Mets antes de debutar. En 2025 se quedó a las puertas con el 70,3%, hasta finalmente lograr el reconocimiento definitivo.
Andruw Jones, el guardián del jardín central
Andruw Jones es ampliamente reconocido como uno de los mejores jardineros centrales defensivos en la historia del béisbol. Ganó 10 Guantes de Oro, igualando a Ken Griffey Jr., y solo superado en el outfield por Willie Mays y Roberto Clemente.
Más allá de la defensa, el oriundo de Curazao también fue un bateador de élite: 434 jonrones, 1.289 carreras impulsadas y un OPS vitalicio de .823 en 17 temporadas en MLB, principalmente con los Atlanta Braves. En 2005, conectó 51 jonrones, ganando el Premio Hank Aaron de la Liga Nacional y un Bate de Plata.
Jones debutó con apenas 19 años en 1996 y fue pieza clave del dominio de Atlanta en el Este de la Nacional durante más de una década. Tras un fuerte declive a partir de los 31 años, pasó por Dodgers, Rangers, White Sox y Yankees, antes de cerrar su carrera con dos temporadas en Japón.
Su camino a Cooperstown fue uno de perseverancia: debutó con apenas 7,3% de los votos en 2018 y estuvo cerca de salir de la boleta. Año tras año fue ganando apoyo hasta superar el 60% y finalmente lograr la elección.
“Estuve muy cerca de quedar fuera de la boleta. Pasar del 7% al Salón de la Fama es un gran honor”, declaró Jones a AP.
Un logro histórico para los jardineros centrales
Beltrán y Jones son apenas el noveno y décimo jardinero central elegidos por la BBWAA desde que comenzó la votación en 1936. En lo que va del siglo XXI, solo Kirby Puckett (2001) y Ken Griffey Jr. (2016) habían sido elegidos por los escritores jugando principalmente en esa posición.
La Clase 2026 del Salón de la Fama celebra así a dos figuras que marcaron época, combinando defensa, poder, velocidad y consistencia, y que ahora tendrán su lugar eterno en Cooperstown