Es el primer antillano en este siglo en lanzar siete entradas en blanco en su primer juego
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Odrisamer Despaigne creció idolatrando a Orlando u201cDuke u201d Hernández. De él copió su mecánica, los distintos ángulos de su brazo, sus envíos y también pareciera que quiere replicar su éxito. O superarlo incluso. n
El muchacho de La Habana debutó en las Grandes Ligas y lo hizo superando al modelo de su niñez, al lanzar siete entradas en blanco para los Padres de San Diego la noche del lunes ante los Gigantes de San Francisco. n
Despaigne se convirtió en el primer serpentinero antillano en este siglo en debutar con al menos siete innings de labor y el primero desde Hernández, quien sin embargo, lo hizo recibiendo una anotación con cinco imparables. n
El derecho de 27 años permitió apenas cuatro imparables, ponchó a uno y no entregó boletos. De hecho, es el tercer antillano en la historia en lanzar al menos siete tramos y no dar pasaportes en su debut. n
u201cTenía un plan desde el principio con el coach de pitcheo [Darren Balsey] u201d, dijo Despaigne en declaraciones que registró MLB.com. u201cEstaba tratando de mantener la pelota abajo, especialmente con un equipo con semejante ofensiva. Mi intención era que los bateadores vieran diferentes velocidades y diversos envíos quebrados u201d. n
Despaigne además entró al libro de registros de los cubanos al conformar, junto con el receptor Yasmani Grandal, en la primera batería de jugadores de la isla en trabajar en un partido desde que lo hicieran en 1969 Camilo Pascual y Paul Casanova con los Senadores de Washington.
n u201cCreo que hizo un trabajo estupendo u201d, dijo Grandal. u201cSiempre estuvo en la zona. Nunca lanzó nada muy descontrolado. Supe desde el principio que su curva sería su envío ideal u201d.