Se jugaron las dos primeras fechas de la eliminatoria mundial sudamericana con un denominador común y extraño para este evento: sin público. La localía que tanto influye fue algo que se sintió en la primera fecha, pero que se diluyó en la segunda. En la primera jornada, el único visitante que se robó un punto fue Perú ante Paraguay, pero en la segunda fecha solo Ecuador salió victorioso de su casa en el duelo ante Uruguay.
Hacen pleno de seis puntos luego de dos fechas, Argentina y Brasil, como si lo dictara la lógica del Fútbol que, todos sabemos, no existe. Por ahora las dos potencias campeonas del mundo en Sudamérica marcan la ruta de la eliminatoria luego de un comienzo ideal desde el fútbol y los resultados para Brasil y Argentina.
Brasil aporreó en casa fuertemente a una Bolivia experimental y joven que dejó en La Paz algunos de sus referentes, pensando más en la segunda fecha cuando recibía a Argentina. No funcionó el “experimento Farías”, y terminaron goleados en Sao Paulo 5-0 y luego perder en casa ante Argentina 1-2.
La segunda salida de Brasil fue para visitar a Perú en un partido más dificultoso y en el que el triunfo se tiñó de polémica por una pena máxima que, al final, determinó la ruta a favor de la verde-amarilla.
El árbitro y el VAR
Una pausa aquí para hablar del arbitraje. No es una novedad, pero se está manteniendo en protagonismo a pesar de la herramienta del VAR que definitivamente funciona de la mano humana.
Es decir, la herramienta está viciada. Ejemplos como la discutida mano de Coates en Montevideo, o el gol anulado a Colombia en Chile, o el penal en Lima para Brasil, manchan la figura del arbitraje más allá de lo cuestionada que está. Quiero seguir creyendo en la buena fe e insistir en que estas decisiones son más el resultado de la incapacidad arbitral. Hay jueces a los que les quedan grandes algunos episodios.
Volvamos al fútbol, al final del día, el arbitraje es parte del deporte y debemos convivir con ello… Miremos a Argentina. No juega bien y la muestra más clara fue su partido ante Ecuador en La Bombonera.
Terminó ahogado el equipo de Scaloni, sin hacer fluir el fútbol. El joven DT de Argentina ha querido liberar a Messi con un planteamiento más flexible, pero al final todos terminan buscando al 10. En la Paz, dos “pinceladas” de Messi fueron suficientes para encontrar el resultado después de 13 años sin ganar en la altura.
Aquí emerge una pregunta lógica: ¿en las eliminatorias, es importante jugar bien o ganar? Pareciera que son las únicas opciones, pero jugando bien se puede llegar más fácil al resultado. Claro, la prioridad son los puntos y hay momentos en que se enfatiza en el resultado. Argentina gana los dos partidos y es líder con Brasil de la zona. ¿Hoy, quién se atreve a reprocharles algo?
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El argentino Lionel Messi pasa el balón frente al boliviano Diego Wayar durante su partido de fútbol clasificatorio sudamericano para la Copa Mundial de la FIFA 2022.
JUAN KARITA/POOL/AFP
Colombia y Paraguay
Colombia es tercero de la zona. 4 puntos, los mismos que suma Paraguay. Los de Queiroz se florearon en el primer juego ante Venezuela por las bondades del rival y sumaron los tres primeros puntos en Barranquilla, donde lucieron varios como James, Cuadrado, Zapata y Muriel.
A otro precio jugó Colombia en Chile ante un equipo serio, y muy bien planteado, que le propuso el partido por las bandas apoyado en Alexis y por con el fútbol y los pulmones de Vidal. Comenzó ganando Colombia con 25 minutos notables, orquestados por James (muy bien referenciado por Chile), pero terminó el partido volcado buscando el empate a 2, que encontró en las botas de Falcao.
El Paraguay de Berizzo hizo la ilógica de comienzo. Regaló un punto en casa a Perú, pero recuperó tres de visita en Venezuela. Si el tema es de resultados y números, no deben preocuparse. Guste o no, van cuartos y estás en zona de clasificación rumbo a Qatar.
Sorpresas
Ojo con Ecuador. Muy pocos días de Gustavo Alfaro al frente de este equipo que se fundamenta en la técnica, la velocidad y la fuerza. No merecieron perder en su debut ante Argentina, aunque el fútbol no es un tema de merecimientos sino de resultados. En casa, ante Uruguay, desataron la máquina de atacar y pasaron por encima a un equipo tan lleno de oficio como de años.
Uruguayos y ecuatorianos por ahora se ven cómodos desde los números. Ecuador pareciera tener más herramientas con jóvenes como Estupiñán, Caicedo y Franco, mientras los “Charrúas” aún se aferran a Godín, Cáceres y Suárez.
A Chile es extraño verlo tan abajo en el tablero. El problema es que no cierra resultados ni partidos. En Uruguay, más allá de la polémica arbitral, dejo escapar el partido en los últimos minutos y en casa, ante Colombia, permitió el gol de Falcao. Duele por Chile y por su fútbol, pero los partidos solo terminan cuando pita el central.
Una reflexión final a la Conmebol: sentarse con los árbitros y con sus instructores. No pueden arruinar el trabajo de otros solo por incapaces. No hablo de mala fe, hablo de incapacidad… y, por suerte, no de todos.
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