Lamine Yamal protagonizó uno de los momentos más emotivos después de la final del Mundial 2026, cuando se acercó a Lionel Messi para abrazarlo tras la victoria de España sobre Argentina. El joven delantero del Barcelona explicó que el gesto hacia el astro argentino nació de la admiración y el agradecimiento.
Yamal, de 19 años, buscó a Messi después del partido, consciente de que el argentino estaba disputando su última participación en una Copa del Mundo.
“Le dije: ‘Gracias por todo lo que le diste al fútbol’”, contó Yamal al diario The Guardian, en declaraciones recogidas por Sid Lowe.
El atacante español aseguró que el abrazo no tuvo como objetivo generar una fotografía llamativa o alimentar la repercusión mediática.
“No hago las cosas para quedar bien para la foto; eso me salió de dentro”, explicó.
Foto de Lionel Messi con Lamine Yamal para Unicef
UNICEF
La foto de Lamine Yamal con Messi cuando era bebé
El encuentro entre ambos futbolistas tuvo además un significado especial por una fotografía que se hizo viral años atrás. En 2008, cuando Yamal apenas era un bebé, apareció junto a Messi en una sesión fotográfica para un calendario de UNICEF.
La imagen volvió a adquirir notoriedad después de que Yamal se consolidara como una de las grandes figuras del fútbol mundial.
El propio jugador del Barcelona explicó que en alguna ocasión incluso pidió a su padre que no difundiera aquella fotografía, porque no quería que las comparaciones con Messi marcaran su carrera desde una edad tan temprana.
“Una vez mi padre la publicó en Facebook y le dije que la quitara. Quería ser Lamine; no quería ser Messi. Solo quería llegar hasta donde pudiera llegar”, afirmó.
Yamal y Messi, protagonistas de dos generaciones
El abrazo después de la final del Mundial 2026 reunió simbólicamente a dos generaciones del fútbol. Yamal acababa de conquistar su primera Copa del Mundo con España, mientras Messi, a sus 39 años, afrontaba el tramo final de una extraordinaria carrera internacional.
Para Yamal, el momento representó también la oportunidad de agradecer personalmente a uno de los futbolistas que marcó una época, pero dejando claro que su intención siempre ha sido construir su propio camino.