El “Maratón de Sueños” se correrá sobre cinco kilómetros el próximo 21 de agosto en el Tropical Park, en Miami. La organiza la Fundación Jeison Aristizabal de Cali. El objetivo es apoyar la Universidad para Jóvenes con Discapacidades Cognitivas, que se inaugurará con 300 alumnos en diciembre próximo en dicha ciudad colombiana.

Este evento se realiza desde hace siete años en Cali y Pereira y este año por primera vez en Barranquilla y Miami con un mensaje sobre la importancia de la inclusión y la participación en la sociedad de las personas con discapacidad.

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“Esperamos que tomen parte unos 1.000 corredores en Miami”, anunció Jeison Aristizabal, quien estuvo esta semana en el sur de Florida para promover el maratón. “La novedad es que cada corredor representará a un niño discapacitado. Es algo muy simbólico. Cada niño enviará su sueño a su representante”.

Al final del maratón, cada uno de los corredores recibirá la mitad de una medalla en forma de corazón. La otra mitad se entregará al niño que fue representado en Miami.

El aliado logístico del maratón es la compañía Go Run Miami y empresas como Soluciones, Brand On The Go y Palimar. Las inscripciones se abrieron el 1 de junio pasado a través de la página web de la fundación www.fundacionjeisonaristizabal.orgy la plataforma gorunmiami.com o gorun5k.com.

La inscripción cuesta $30 y los fondos irán integralmente para equipar en Cali la primera universidad para personas con discapacidad en Latinoamérica.

“Nuestra universidad será para jóvenes de 16 a 35 años con discapacidad y ofrecemos dos opciones educativas”, explicó Aristizabal. “La primera será para estudiantes de un nivel de escuela básica; ellos podrán capacitarse en panadería, carpintería y calzado. Para quienes hayan terminado la escuela secundaria podrán seguir las profesiones de Sicología, Diseño Gráfico, Administración Empresarial, Trabajo Social, Inteligencia Artificial e Idiomas”.

La propia experiencia de Aristizabal revela una historia de lucha y determinación y un trabajo infatigable para abrir oportunidades a las personas con discapacidad.

En el 2019, Aristizabal se graduó como abogado, su segunda carrera, porque anteriormente había obtenido su título en Comunicación Social.

Ahora, con 38 años, dirige ocho casas de rehabilitación, que él formó y que brindan servicios a más de 850 niños con discapacidad en los barrios más pobres en Cali. Y la universidad es su proyecto más ambicioso.

Gracias a su labor, hace ocho años recibió la medalla de la Cruz del Caballero del Congreso de Colombia y en el 2016, CNN lo designó como el Héroe del Año.

En octubre del 2019 fue invitado por la Parroquia y Comunidad St. Louis de Pinecrest para contar su historia y poner énfasis en la inclusión de las personas con discapacidad en la iglesia.

Su charla en esa oportunidad versó sobre los Tres Secretos para Ser Feliz: ser agradecido con lo que tenemos, ayudar a los demás y mantener la capacidad de soñar.

Todos estos logros están muy lejos de las predicciones que hizo su médico cuando doña María Emilia llevó a su hijo, entonces de un año, preocupaba porque Jeison no se desempeñaba como todos los bebes del barrio a esa misma edad.

“Yo nací en un lugar donde los partos se realizaban en la casa. No había hospitales”, recordó Aristizabal. “En mi caso, el parto se complicó y mi madre se demoró segundos en dar a luz. En esos segundos no llegó oxígeno a mi cerebro, por eso ahora tengo dificultades para caminar, hablar y movilizarme, pero la parte mental funciona bien”.

Ninguno de los médicos encontró respuestas tempranas para Jeison. Recién cuando tenía poco más de un año le hicieron un examen más profundo y diagnosticaron que tenía parálisis cerebral. “Mi madre visitó todos los médicos y me llevó a infinidad de terapias para recuperarme”, dijo Aristizabal. “Un día cuando estaba conmigo en una consulta, mi padre fue asesinado en una riña callejera que nunca se esclareció”.

Su madre encontró un nuevo esposo, quien fue como un ángel y apoyó a los cuatro hijos de María Emilia.

Una sicóloga le recomendó a su madre que Jeison estudiara. Lo envió a la escuela y el niño fue objeto de burlas. Le decían que estaba borracho, le hacían bullying y él no quería volver a la escuela. Su madre insistió y Jeison aprendió que debía aprender a sortear todos los obstáculos y no esconderse de ellos.

Jeison se convirtió en el líder de la banda de música de su escuela y empezó a hacer amigos.

Aprendió a montar bicicleta. Se graduó en la escuela secundaria y luego fue a la universidad. Jamás Aristizabal fue indiferente al sufrimiento de los demás. Desde temprano comprendió que su misión en la vida es apoyar a los demás. Y el “Maratón de Sueños” en Miami es parte importante de ese propósito.

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