Cuesta pensar que Yoan Moncada, uno de los bateadores más selectivos en el plato, está en camino a romper el récord de más ponches en una temporada. Considerado uno de los talentos jóvenes más sobresalientes del béisbol, el cubano ha abanicado más que nadie en esta temporada de las Grandes Ligas y de mantener la proyección va a terminar fácilmente por encima de los 200 ponches.

“Sé que es algo que tengo que mejorar. Es algo que no tengo en mi mente”, dijo a MLB el infielder a mediados de julio pasado, pero todo parece indicar que desde entonces sí se ha apoderado de su mente.

Al menos así lo tiene claro el mánager de los Medias Blancas de Chicago, Rick Renteria.

“Creo que ya llegó al punto de frustración, donde te das cuenta de que tienes que hacerle swing a algunos lanzamientos en particular”, apuntó el estratega.

Y es que, según Fangraphs, Moncada no le hace swing a bolas malas, pero para los Medias Blancas ha llevado ese enfoque hasta más allá, porque prácticamente no le está haciendo swing a nada. De ahí semejante cantidad de ponches.

Renteria, los coaches y su paisano de los Medias Blancas, José Abreu, lo han exhortado a ser más agresivo a la hora de irse al plato.

“Tiene una capacidad para identificar las bolas en la zona de strike, pero también tienes que saber que no puedes dejar todo en manos del árbitro, debes salir a pelear cada pitcheo también”, aseveró Renteria.

Proyección de terror

El récord de más ponches en una temporada en las mayores lo tiene Mark Reynolds, quien en 2009 abanicó la brisa 223 veces con los Rockies de Colorado. Ese año, sin embargo, conectó 44 jonrones.

Tras la primera semana de juego de agosto, Moncada tenía 161 para una proyección de 231 ponches. En los siete choques iniciales del mes se ponchó tres o cuatro veces en cuatro de ellos.

El toletero de 23 años siempre ha tenido la tendencia de poncharse con cierta frecuencia, al menos desde que llegó al béisbol organizado. En 2016, en la categoría Doble A con los Medias Rojas de Boston, el equipo que lo firmó al profesional, terminó retirándose por la vía de los tres strikes en 30,9% de sus turnos al bate. En 2017 en 54 juegos con los Medias Blancas terminó con 32% y actualmente hasta la primera semana de agosto tenía un 34.5%.

“Está claro que aún está en proceso de aprendizaje. Batear es un arte. No es algo que pasa de una noche a la mañana siguiente. Si bien esperamos que sea agresivo, tampoco queremos que abra mucho su zona de strike y termine persiguiendo malos envíos”, expresó Renteria.

Moncada no es un caso único de peloteros bastante jóvenes, con suficiente talento para brillar en la gran carpa y con problemas para poder hacer contacto. Mike Trout, por ejemplo, fue líder en ponches con 184 en 2014, año en que ganó su primer premio al Jugador Más Valioso. Sin embargo, en los años subsiguientes ha ido reduciendo su número de abanicados. Kris Bryant fue fusilado en 199 ocasiones en 2015, cuando se llevó el galardón al Novato del Año y desde entonces ha ido reduciendo esa cifra.

Rumbo a otro récord

Moncada está bastante cerca de imponerse marcas tanto para jugadores nacidos en la isla como para peloteros latinos. El récord de más ponches para un cubano lo tiene José Canseco, quien en 1998, cuando fue Novato del Año de la Liga Americana con los Atléticos de Oakland, abanicó la brisa en 175 ocasiones. El guardabosque fue un abanicador prolífico y terminó retirándose al dugout por la vía de los tres strikes 150 veces o más en cinco campañas en su trayectoria de 17 temporadas.

Moncada conforma junto con Canseco el selecto grupo cubano con 150 abanicados. Con al menos 130 también aparecen en esa lista Leonys Martin (149), Yoenis Céspedes (141 y 137), José Abreu (140 y 131), Pancho Herrera (136), Yasmany Tomás (136), Tany Pérez (134 y 131), Kendrys Morales (132), Orestes Destrades (130) y Yasmani Grandal (130).

Moncada también debería sobrepasar la marca para toleteros latinos en poder del boricua José Hernández, un infielder que en 2002 lideró la Liga Nacional con 188 ponches con los Cerveceros de Milwaukee. Un año antes lo había hecho en 185 oportunidades.

El dominicano Pedro Álvarez abanicó la brisa en 186 ocasiones en 2013 con los Piratas de Pittsburgh y otro dominicano Carlos Peña lo hizo 182 veces en 2012 con los Rays de Tampa Bay.

“Tengo que seguir trabajando, ganando experiencia y aprendiendo a reconocer los pitcheos. Tengo que identificar mejor la zona de strike”, sentenció Moncada. “Mi meta es ser una estrella y tengo que mejorar ese aspecto. Creo que lo puedo hacer el próximo año”.

Mientras tanto, sigue apilando ponches y su nombre parece destinado a registrarse en un capítulo del libro de récords que nadie quiere.

Una relación siempre presente

Las temporadas con más ponches en las Grandes Ligas siempre han venido acompañadas por otro elemento: el poder.

Un total de 10 ocasiones un hombre ha abanicado la brisa 200 o más veces en una contienda, y de esas en nueve el toletero ha terminado con al menos 28 estacazos, y en cinco con más de 40.

Mark Reynolds, quien tiene el récord con 223 ponches en 2009, se llevó la cerca en 44 ocasiones en esa contienda.

Así no ha sido el caso de Yoan Moncada, quien tras la primera semana de agosto tenía 14 jonrones, y de acuerdo con las proyecciones pudiera terminar con alrededor de 20 cuadrangulares. En total, un bateador se ha ponchado 170 veces o más en una campaña en 108 oportunidades, y en apenas 12 de ellas, el hombre ha finalizado con menos de 20 estacazos.

50%

Yoan Moncada ha sido particularmente inefectivo ante los pitcheos quebrados. En ese sentido, y tras la primera semana de agosto batea para apenas .134 ante esos envíos. Cuando le lanzan un pitcheo quebrado para concluir un turno termina ponchándose el 50% de las veces.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Está usted de acuerdo con un "alcalde fuerte" para la ciudad de Miami?

SI
NO
NO SÉ
ver resultados

Las Más Leídas