José Mourinho ha insistido desde su llegada al Real Madrid en que la defensa debe ser una tarea colectiva. Sin embargo, las desconexiones del equipo, especialmente después del descanso, han impedido a los blancos mantener su portería a cero en seis de sus siete partidos oficiales.
Tras la victoria ante el Elche (2-3), el técnico portugués reconoció su preocupación por la facilidad con la que su equipo concede ocasiones y goles. «Me gusta mucho marcar siempre, pero me gusta controlar los partidos, no me gusta regalar», explicó. Mourinho señaló que el problema no está únicamente en los tantos recibidos, sino en los momentos en los que el Madrid pierde el control del encuentro.
Cinco de los siete goles encajados esta temporada llegaron en las segundas partes, una circunstancia que preocupa especialmente al entrenador. Ante el Betis, un tanto después del descanso terminó provocando la derrota pese a los 20 disparos del conjunto madridista. Frente al Inter y el Rayo, los goles recibidos también generaron los pitos del Santiago Bernabéu. En Elche, los dos tantos locales permitieron al conjunto ilicitano igualar momentáneamente el marcador antes del gol de Carlos Espí en el tramo final.
El registro defensivo supone además el peor comienzo de temporada de Mourinho en el Real Madrid. En su primera campaña, la 2010-2011, los blancos dejaron su portería a cero en seis de sus siete primeros partidos entre LaLiga y la Liga de Campeones. En la siguiente temporada fueron cuatro y en la última, dos. En su regreso, solamente lo consiguieron ante el Málaga, al que derrotaron 4-0 en el Bernabéu.
La situación resulta llamativa porque Mourinho dispone prácticamente de toda su plantilla. Las bajas de larga duración de Éder Militao y Ferland Mendy fueron cubiertas con Konaté y Dumfries, mientras que Cucurella llegó para reforzar la defensa. Además, el técnico cuenta con Huijsen, Rüdiger, Trent, Carreras y Asencio.
En la portería, Thibaut Courtois vuelve a ser una pieza fundamental. El belga suma 23 paradas entre LaLiga y la Champions y es el único jugador del equipo que ha disputado todos los minutos oficiales de la temporada.
Ahora, el derbi contra el Atlético de Madrid pondrá nuevamente a prueba la solidez defensiva del conjunto de Mourinho. En los últimos 15 enfrentamientos oficiales entre ambos equipos, solo en dos ocasiones uno de los dos se quedó sin marcar, y en ambas fue el Real Madrid.