Pacquiao invade el legado de Mayweather y calienta la pelea más esperada
Manny Pacquiao toma el control del antiguo gimnasio de Mayweather en Hollywood y eleva la tensión por su revancha en Las Vegas, marcada por un conflicto contractual
El filipino Manny Pacquiao saluda a los presentes en el MGM Grand de Las Vegas, el 18 de julio de 2025.
El legendario boxeador filipino Manny Pacquiao ha dado un golpe estratégico fuera del ring al asumir el control de un gimnasio en Hollywood que anteriormente estuvo vinculado a Floyd Mayweather Jr., en medio de la creciente tensión por su esperada revancha.
El nuevo espacio, que abrirá este verano bajo el nombre Pacquiao Prime Boxing, representa no solo una apuesta empresarial, sino también un movimiento simbólico en la previa del combate programado para el 19 de septiembre en el Sphere Las Vegas.
Mientras el filipino avanza en su preparación, el foco mediático ha girado hacia las diferencias en torno a la naturaleza del combate. Mayweather lo ha descrito como una exhibición, mientras que Pacquiao insiste en que se trata de una pelea profesional.
“Él sabe lo que firmó”, afirmó Pacquiao, dejando clara su postura sobre los acuerdos establecidos entre ambas partes.
Conflicto contractual y posible batalla legal
Desde el entorno del filipino, las declaraciones han sido contundentes. Jas Mathur, director de Manny Pacquiao Promotions, aseguró que existen múltiples contratos firmados que respaldan la realización de una pelea oficial.
“Hay tres acuerdos distintos y todos están firmados. Esto no es una exhibición”, explicó Mathur, quien además advirtió sobre posibles consecuencias legales si no se respetan los términos pactados.
Según su versión, Mayweather ya habría recibido un adelanto económico, lo que refuerza la validez del acuerdo. La situación, sin embargo, podría complicarse debido a otros compromisos del estadounidense, incluyendo posibles combates con figuras como Mike Tyson.
Manny Pacquiao (2)
El filipino Manny Pacquiao hace su entrada al ring para un combate contra el estadounidense Mario Barrios en Las Vegas, el 19 de julio de 2025.
ETHAN MILLER / Getty Images vía AFP
Un movimiento estratégico con mensaje incluido
Más allá del conflicto, la adquisición del gimnasio añade una capa de simbolismo a la rivalidad. Pacquiao incluso supervisó el espacio, señalando cambios estructurales y anticipando la retirada de imágenes de Mayweather.
El centro funcionará como un espacio privado de alto rendimiento, enfocado en boxeadores profesionales y atletas de élite, con planes de expansión a nivel internacional.
“Queremos ayudar a desarrollar a la próxima generación de peleadores”, explicó Pacquiao, destacando su visión a largo plazo dentro del deporte.
A sus 47 años, Pacquiao mantiene la motivación intacta, no solo por la revancha, sino también por su legado en el boxeo. Aunque evita autoproclamarse como el mejor de la historia, reconoce el impacto de su carrera.
“Dejo que la gente decida quién es el más grande”, señaló el filipino, quien ha hecho historia al conquistar títulos en distintas décadas.
La posible revancha contra Mayweather —invicto en su carrera— no solo revive una de las rivalidades más lucrativas del boxeo, sino que también podría redefinir la narrativa entre ambos íconos.