La final del Campeonato Mineiro dejó un hecho insólito en el fútbol brasileño. El partido entre Cruzeiro y Atlético Mineiro terminó con 23 jugadores expulsados, una cifra que marca un nuevo récord de tarjetas rojas en un partido oficial en Brasil.
La final del Campeonato Mineiro entre Cruzeiro y Atlético Mineiro dejó un récord en Brasil con 23 expulsiones, la mayor cantidad de tarjetas rojas en un partido oficial del país
La final del Campeonato Mineiro dejó un hecho insólito en el fútbol brasileño. El partido entre Cruzeiro y Atlético Mineiro terminó con 23 jugadores expulsados, una cifra que marca un nuevo récord de tarjetas rojas en un partido oficial en Brasil.
El encuentro, disputado el domingo, terminó con victoria 1-0 para Cruzeiro, que se coronó campeón estatal. Sin embargo, el título quedó eclipsado por una batalla campal entre los futbolistas de ambos equipos en los minutos finales del compromiso.
El árbitro Matheus Candançan mostró 23 tarjetas rojas tras los incidentes: 12 jugadores del Cruzeiro y 11 del Atlético Mineiro fueron expulsados, según el acta arbitral.
Entre los sancionados aparecieron futbolistas destacados como Cássio y Kaio Jorge por parte de Cruzeiro, además de Hulk y Junior Alonso en el conjunto del Atlético Mineiro.
La cifra supera el anterior récord del fútbol brasileño, que era de 22 expulsiones en un mismo partido, registrado en 1954 durante un encuentro entre Portuguesa y Botafogo en el antiguo torneo Rio-São Paulo, de acuerdo con el sitio especializado Acervo da Bola.
A pesar de lo ocurrido en Minas Gerais, el registro mundial continúa siendo muy superior.
El Libro Guinness de los Récords mantiene como marca histórica 36 tarjetas rojas en un mismo partido, durante un encuentro entre Club Atlético Claypole y Victoriano Arenas disputado el 27 de febrero de 2011 en la quinta división del fútbol argentino.
El incidente comenzó en el tiempo añadido cuando el portero Everson, del Atlético Mineiro, chocó con el mediocampista Christian, del Cruzeiro, mientras disputaban un balón.
Tras la acción, el guardameta se lanzó contra su rival cuando estaba en el suelo, lo que provocó que jugadores de ambos equipos ingresaran al conflicto, generando empujones, patadas y golpes que obligaron al árbitro a expulsar a casi todos los involucrados.
Uno de los protagonistas del incidente, el delantero Hulk, ofreció disculpas públicas tras el encuentro.
“Pido disculpas a todos los que estaban en el estadio, a quienes veían el partido por televisión y especialmente a los niños que tienen el fútbol como inspiración”, escribió el atacante de 39 años en sus redes sociales.
El jugador también aseguró que durante el partido ya había advertido al árbitro que la tensión podía escalar si no se controlaba el encuentro.
Por su parte, Kaio Jorge, autor del gol que dio el título al Cruzeiro, lamentó lo ocurrido y aseguró que el equipo no quería que la final terminara de esa manera.
El Atlético Mineiro también emitió un comunicado rechazando cualquier forma de violencia y asegurando que tomará medidas para evitar que se repitan episodios similares.
Más allá del campeonato conquistado por Cruzeiro, la final del Campeonato Mineiro 2026 quedará en la historia del fútbol brasileño por un motivo poco deseado: el mayor número de expulsiones registrado en un partido oficial del país.
