Miami.- IVÁN GONZÁLEZ ROMERO
Miami.- La chica forma parte de una camada de jugadoras en franco ascenso, para quienes el deporte puede ser la llave que abra muchas puertas
Miami.- IVÁN GONZÁLEZ ROMERO
@ivanGonRom
La golfista venezolana Sara Ciliberto está por tomar decisiones importantes que afectarán su futuro. La más inmediata parece tener relación con el Campeonato Sudamericano Juvenil, que se realizará en Chile y donde tendría la posibilidad de representar a su país. “No sé si vaya”, responde con pesar, cuando habla sobre el torneo y su posible ausencia para esa cita, a efectuarse entre el 16 y el 22 de marzo.
Ciliberto está ascendiendo en este deporte y a su edad podrían abrirse otros senderos que le permitan desarrollar su juego. Uno de los más seguros tiene que ver con sus estudios, pues una beca para estudiar en Estados Unidos podría ayudarle a cumplir todos sus propósitos. Así que no hay que extrañarse si el foco está puesto en lo académico pues está por graduarse en la secundaria y aplicará a varias universidades.
Para mucha gente, el golf es una diversión o un deporte de flojos. “En este juego uno pasa cinco horas activo, con una preparación mental elevada. Hay que estar pendiente de todos los detalles. A veces la gente no entiende lo difícil que es. Cada persona asume el juego de manera personal, tratando de controlar las cosas sin que los aspectos externos le afecten”, aclara.
Entre las cosas que ha aprendido del golf está lograr la concentración necesaria durante los 18 hoyos del juego. “Si se cometen errores se debe seguir luchando. Cuando comencé, trabajé con sicólogos. Aprendí a relajarme, a recuperarme si pasaba algo negativo. Puedo decir que logré construir mi propia caja de herramientas”
El golf también le ha servido para la madurez y la disciplina, pues desde los 12 años viaja sola a distintas competencias. “He viajado sin compañía y he aprendido a tomar responsabilidades. Tenía que entrenar, comer bien, porque hay sitios donde sólo consigues comida rápida que te hacen sentirte muy pesada”.
