Las historias de vida dentro del deporte le han enseñado al mundo entero que este ha dejado de ser simplemente un espacio de recreación para convertirse en un movimiento cultural que consuma lazos irrompibles.
Las historias de vida dentro del deporte le han enseñado al mundo entero que este ha dejado de ser simplemente un espacio de recreación para convertirse en un movimiento cultural que consuma lazos irrompibles.
Por ello, la iniciativa del llamado ‘Tree of Hope’ con la fusión del poder de la cultura latina y asiática, es uno de estos casos conmovedores que se ha encargado de sobrepasar las barreras y unir a las civilizaciones a través del béisbol, donde una pelota no solo guarda los corazones y las esperanzas de los deportistas, sino también los de billones de individuos que habitan en el planeta.
George Santiago y Shih-Pao Lin, creadores de este árbol que se encuentra decorado por 25.000 pelotas de alrededor del mundo, desarrollaron esta idea con el propósito de simbolizar a través de este monumento, el efecto que produce el ‘Rey de los Deportes’ en la sociedad como factor de vínculos sin importar quien seas o de donde vengas. Así lo manifestó Santiago en entrevista con Kenneth Garay y Daniel Reyes en el programa El Despertador, de Unanimo Deportes Radio.
“El propósito era enseñar como el béisbol une a la gente. Cuando se involucra o se habla del juego de pelota, todos son iguales. Es un deporte que forja amistades, no importa la nacionalidad, se torna familiar”, puntualizó.
El proyecto que está construido por bolas de béisbol y softbol recicladas y donadas en su mayoría por equipos de Japón, contó con la participación de trabajadores de Crystal Window en Flushing, Nueva York; justamente donde se ubica el ‘Árbol de la Esperanza’.
El puertorriqueño reconoció que jamás llegó a dimensionar el impacto que pudiera generar esta obra de arte, dado que, en un principio, simplemente planteó la idea como una representación para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, pero en un tono bromista; por lo que aseveró que a pesar de haberlo hecho realidad, la misión se mantiene en pie.
“El señor Lin es taiwanés y vive en Nueva York. A través de otra amistad lo conocí y empezamos a platicar de béisbol. Me platicó que había hecho varios proyectos y le comenté de broma que por qué no hacíamos un árbol de béisbol para los Juegos Olímpicos, pero le gustó la propuesta. El proyecto se ha cumplido, pero la misión sigue “, exclamó.
“La misión era llevar el árbol a Tokio, pero el COVID-19 lo impidió, y menos ahora que ni fanáticos internacionales permitirán”, añadió.
“La gente estaba cooperando para que se pudiera trasladar, y ésta iba a ser la manera de llegar a los Olímpicos. Ver el árbol en el evento haría que toda la gente sintiera que aportó su granito de arena para que se cumpliera el objetivo. Somos muchos en cuerpo, pero uno solo en mente, para cumplir una misión “, asintió.
El diseño que está complementado por 12 guantes, 12 bates y 10.000 luces LED, cuenta con una altura de 25 pies y pesa 9.204 libras, equivalente a 4 toneladas y media.
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FUENTE: Unanimo Deportes
