La Federación Venezolana de Fútbol (FVF) dio un giro estratégico tras el fracaso en la clasificación al Mundial de 2026. Lejos de insistir en un técnico extranjero y en el modelo de ADN argentino que marcaron las etapas de José Pékerman y Fernando “Bocha” Batista, el ente rector del fútbol venezolano decidió apostar por un proyecto integral, con Oswaldo Vizcarrondo como seleccionador absoluto y un cuerpo técnico de identidad mixta, que combina conocimiento local y experiencia internacional de primer nivel.
La decisión fue oficializada el martes y, según palabras del presidente de la FVF, Jorge Giménez, no responde a una solución de emergencia, sino a una visión a largo plazo:
“Esto no es un nombramiento, esto es un proyecto”.
El fin del modelo exclusivamente extranjero
Durante más de una década, Venezuela confió su selección a entrenadores foráneos con fuerte influencia argentina. Aunque el proyecto de Pékerman elevó el perfil institucional de la Vinotinto, los resultados no se consolidaron en el tiempo, y el ciclo de Batista terminó marcado por una caída pronunciada en la segunda mitad de las eliminatorias, cuando el equipo perdió fortaleza física, competitiva y claridad de identidad.
La elección de Vizcarrondo representa un quiebre conceptual: por primera vez en años, la FVF apuesta por un entrenador formado dentro de la estructura nacional, conocedor del futbolista venezolano, de sus procesos y de sus limitaciones competitivas.
Vizcarrondo, identidad, continuidad y conocimiento del proceso
Nacido en Caracas y formado como técnico en Francia, Oswaldo Vizcarrondo (41 años) no llega como una apuesta improvisada. Tras dirigir las selecciones Sub-17 y Sub-20, y luego de ejercer como seleccionador interino, la FVF lo promueve como parte de una línea de continuidad, algo poco habitual en la historia reciente del fútbol venezolano.
Exinternacional vinotinto, con experiencia en clubes como Caracas FC, Lanús y Nantes, Vizcarrondo entiende el vestuario, el contexto emocional del jugador local y la presión histórica de un país que sigue siendo el único de Conmebol sin clasificar a un Mundial.
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Un ADN mixto: Uruguay, Brasil y España al servicio de Venezuela
Lejos de encerrarse en un proyecto únicamente nacional, la FVF complementó a Vizcarrondo con un staff técnico de alto nivel internacional, buscando cubrir una de las principales carencias del proceso anterior: el desgaste físico y mental del equipo.
Óscar “El Profe” Ortega (Uruguay), histórico preparador físico del Atlético de Madrid durante 15 temporadas y pieza clave en la era de Diego Simeone, llega para reforzar la intensidad, resistencia y competitividad, aspectos que se diluyeron en el tramo decisivo de las últimas eliminatorias.
Cléber Xavier (Brasil), asistente técnico de Tite en los Mundiales de Rusia 2018 y Catar 2022, aporta metodología, lectura táctica y experiencia en selecciones de alto rendimiento.
Mario Martín, como entrenador de porteros, completa un cuerpo técnico equilibrado y especializado.
Este ADN mixto rompe con la dependencia de una sola escuela futbolística y busca adaptar lo mejor de Europa, Brasil y el Río de la Plata a la realidad venezolana.
El objetivo: sostener el recambio generacional
La FVF entiende que Venezuela atraviesa uno de los relevos generacionales más importantes de su historia. El reto no es solo potenciar a los jugadores consolidados, sino integrar a los talentos emergentes sin que el equipo pierda competitividad.
Vizcarrondo, por su recorrido en las categorías menores, aparece como el nexo ideal para unir presente y futuro, algo que no se logró sostener en el último proceso clasificatorio.
Una apuesta arriesgada, pero coherente
Elegir a Vizcarrondo por encima de un técnico extranjero no es una decisión conservadora, sino una apuesta estructural. La FVF busca identidad, continuidad y un respaldo físico y táctico que permita a la Vinotinto competir con regularidad durante todo un ciclo, no solo en tramos iniciales.
El proyecto arranca tras un golpe duro, pero con una idea clara: dejar atrás la dependencia externa, fortalecer la base nacional y rodearla de experiencia internacional probada.