miércoles 22  de  julio 2026
PROFESOR UNIVERSITARIO

Derechos y deberes

Las  libertades individuales analizadas históricamente, se han visto condicionadas por los diferentes regímenes socioeconómicos que han existido, e igualmente por las formas en que se ha hecho uso del poder político y económico. Los deberes no son dogmas pues parten de relaciones entre las personas y la sociedad

Diario las Américas | EUGENIO RODRÍGUEZ BALARI
Por EUGENIO RODRÍGUEZ BALARI

De los derechos de las personas

Los derechos humanos se han convertido en estandartes de la vida moderna, pero es necesario decir, que se alcanzaron tras larga y sacrificada lucha civilizadora (aun no concluida), pero que posibilitan al ser humano una vida más segura y digna.

Sin embargo con frecuencia y variadas razones, los derechos se desconocen o vulneran y las personas ven reducidas sus prerrogativas existenciales, se limitan sus acciones, desciende el desenvolvimiento humano en lo individual o social y se erigen poderosas la injusticia y la arbitrariedad. 

Los derechos de las personas surgen de la propia condición humana (al vivir en colectividades y relacionarse socialmente), los individuos los aumentan y enriquecen. Con la organización político/social surgen las normas jurídicas que orientan el comportamiento  ciudadano, propiciando derechos y deberes bajo la organización de la justicia.

Las  libertades individuales analizadas históricamente, se han visto condicionadas por los diferentes regímenes socioeconómicos que han existido, e igualmente por las formas en que se ha hecho uso del poder político y económico.

Ejemplos el primitivismo, la esclavitud, el feudalismo y así sucesivamente…   

Cada formación económico/social se esforzó por reproducir las condiciones de vida material y estableció las relaciones entre los diferentes grupos sociales. 

En la práctica y la teoría se conformaron los derechos y deberes de los individuos; los que con el tiempo y los avances de la civilización (de manera gradual se desarrollaron), ampliándose y consolidando los mismos.

Con las conquistas libertarias aparecieron los derechos y deberes jurídicos y luego los acuerdos internacionales.

Los acuerdos sobre los derechos humanos son fundamentales, porque a través de ellos se puede presionar y exigir ante la comunidad internacional, el garantizar al individuo una vida plena y digna.

Analizando condiciones de vida y necesidades en los pueblos, conquistar derechos indispensables, ha sido la más importante meta civilizadora que el ser humano ha logrado a lo largo de su historia.

Los derechos refrendados internacionalmente, pueden considerarse requerimientos propios o naturales del ser humano.

Sin embargo desde la perspectiva de la jurisprudencia, solamente los países que suscriben acuerdos internacionales se encuentran obligados a cumplirlos.

El concepto de derechos humanos es universal e igualitario, así como incompatible con los sistemas basados en la superioridad racial, de pueblo, clase social o gobiernos despóticos. 

Sin profundizar en los antecedentes a la Declaración de Independencia de los EU en 1776, que abogó por la igualdad de las personas; ni en la Constitución de 1789 que se pronunció por el respeto a los derechos individuales y de la familia, ni en la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano que promovió la revolución francesa; más adelante en 1948 y a través de la Asamblea General de las Naciones Unidas, surgieron internacionalmente estos con la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

En la declaración de la ONU, se reconoce el ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben luchar, de manera que esos derechos no sean vulnerados y se respeten. 

La declaración universal acoge esos derechos y los expresa explícitamente, los muestra con claridad, de manera que se conozcan y protejan a las personas.  

Así tenemos entre otros el derecho a la vida, a la libertad de palabra, información, culto y religión, integridad personal, procesos jurídicos justos, idiomas, origen nacional o social, trabajo, igualdad racial, sexo, asilo, nacionalidad, migración y extranjería, justicia económica, salud, educación, vivienda; u otros necesarios derechos del ciudadano o que impidan se abuse o discrimine al ser humano.  

Recientemente y consecuencia de la evolución y transformaciones producidas, han surgido nuevos intereses relacionados con los derechos de las personas; como los de las sociedades originarias, los emigrantes, las minorías, los problemas ambientales y las garantías de paz.

Una simple mirada al mundo en que vivimos y podemos comprender, la necesidad de crear  y fortalecer una conciencia ciudadana que respete los derechos humanos; pues situaciones desequilibradas, abusos y hechos conflictivos abundan en este mundo.

No obstante si bien es cierto que los derechos son fundamentales para la protección y desenvolvimiento del individuo, es necesario que también nos preocupemos por un orden internacional más justo y equitativo y elevemos la conciencia sobre los deberes que la sociedad nos impone.                                                                        

De los deberes del individuo

Ambos derechos y deberes integran el binomio imprescindible para que la sociedad se desarrolle justa y armoniosamente.                                                                              

Derechos y deberes son valores que nos atañen a todos y a la organización social en que nos desenvolvemos.

Pero no perdamos de vista que la moral del individuo se concreta ante el cumplimiento de sus deberes.                                                 

Los deberes se encuentran condicionados socialmente, sobrepasan los marcos jurídicos de la sociedad y le dicta a la conciencia y conducta del individuo lo que está bien o mal.  

Poseen la propiedad de ordenar o restringir nuestras actuaciones individuales ante la vida.                                     

Los deberes no son dogmas pues parten de relaciones entre las personas y la sociedad, por lo que se originan o modifican acorde con la dinámica social; también a más derechos más deberes del individuo. 

Puesto que los individuos no vivimos aislados y lo hacemos en comunidad, es deber de cada quien esforzarse por el bienestar de su colectividad.

La persona descomprometida de sus obligaciones (consciente o inconscientemente), es inconsecuente con el mismo y a su vez con su pueblo.   

Los deberes devienen reflejo de los ideales del ser humano y las normas que rigen los comportamientos humanos; mientras más rigor profesamos hacia ellos, mayor necesidad sentimos de ser consecuente con los mismos.

Es comprensible que si la moral es individual y social, los deberes también lo sean.

En todas las épocas existieron derechos y deberes, aunque se han ido modificando acorde a las circunstancias históricas y el devenir de las transformaciones ocurridas.

La conciencia del deber puede ser superior al de las normas que dictan las leyes y la justicia de la sociedad.  

Pero a pesar de la conciencia que se adquiera sobre ellos, el cumplimiento de estos no debe flaquear ante la influencia de otras voluntades, pues dañamos nuestra moral, autoestima y prescindimos de la mayor satisfacción que podamos alcanzar: el deber cumplido.

Cuando somos consecuentes a los deberes, se manifiestan nuestra conciencia y valores éticos y morales.

La sociedad y las personas se desenvuelven dentro de parámetros organizativos y se influyen o condicionan recíprocamente, por eso es necesario el respeto al ser humano, a las leyes y a la justicia que se imparte.

Cuando se vulnera ese respeto o se lastima al individuo, se involuciona civilizadoramente y origina lo  abusivo y arbitrario.

Las leyes y aplicación de la justicia surgen para garantizar los derechos y se cumplan los deberes.

Las sociedades batallan por encontrar el equilibrio ideal entre estas cuestiones, no es sólo recordar los derechos sino hacer lo mismo con los deberes.

Sociedades y gobernantes deben promover y respetar los derechos de las personas y exigir los deberes al individuo.

Esa práctica debe fomentarse porque educa y responsabiliza al ciudadano y a las mismas autoridades de cualquier país.

Derechos y deberes son conquistas alcanzadas por la especie humana, vulnerarlos es condenable, respetarlos y cumplirlos es cuestión de elogios. 

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