jueves 17  de  septiembre 2026
ECONOMíA

Reserva Federal sube la tasa referencial de interés ¿Cuál es el impacto?

El Banco Central subió un cuarto de punto porcentual la tasa de interés de referencia y ahora se sitúa en el rango de 3,75% a 4.00%

Por Leonardo Morales

La Reserva Federal, el Banco Central de Estados Unidos, decidió en su última reunión el 16 de septiembre aumentar la tasa referencial de interés para contener la inflación, una medida esperada por los mercados financieros y criticada por el presidente Donald J. Trump.

La Fed no había subido sus tasas de referencia desde mediados de 2023 durante el gobierno de Joe Biden cuando llegaron a un margen de 5,25% y 5,50% para contener la peor inflación en las últimas cinco décadas.

El Banco Central subió un cuarto de punto porcentual (0,25%) la tasa de interés y ahora se sitúa en el rango de 3,75% y 4.00%.

Según un comunicado de la institución monetaria, esta decisión tiene como objetivo regresar de forma más rápida el nivel inflacionario estadounidense a la meta del 2% anual que persigue la Fed, ya cerca antes de comenzar la ofensiva militar contra el régimen de Irán.

El conflicto hizo escalar los precios de los hidrocarburos y los volvió inestables, debido a la situación fomentada por la llamada Guardia Revolucionaria iraní en el Estrecho de Ormuz y las respuestas de la Marina estadounidense.

Riesgos de inflación, según la Fed

La inflación es "alta desde hace demasiado tiempo", justificó el presidente del Banco Central nominado por Trump, Kevin Warsh.

"Los riesgos de inflación van en aumento", afirmó Warsh, "mientras que los relacionados con el mercado laboral están equilibrados", lo que permite a la Fed concentrarse en el alza de precios.

La Fed tiene entre sus objetivos primordiales mantener a raya la inflación, sostener el pleno empleo, pero también evitar el freno al desarrollo económico, donde ha fijado su lente el jefe de la Oficina Oval.

Es una decisión "desafortunada", consideró la Casa Blanca, que aboga por el recorte de tasas en un gran momento para la economía norteamericana a pesar del desbalance en los precios por el conflicto en Medio Oriente.

"La decisión de hoy, bastante desafortunada por parte de la Reserva Federal de aumentar las tasas de interés, no está respaldada por los saludables datos económicos ni por argumentos convincentes", declaró el portavoz Kush Desai a Fox News.

La subida de precios fue del 3,4% interanual en julio y se mantuvo en agosto, según el índice IPC, mientras que la inflación subyacente que excluye los precios de alimentos y la energía, se encuentra en el 2,7%.

Un incremento de las tasas de interés encarece los préstamos y puede frenar el consumo y, entre otras cosas, la actividad en los sectores inmobiliarios y automotriz, dos pilares de la economía en EEUU.

Posible otra subida antes de fin de año

Algunos miembros del Comité Monetario de la Reserva Federal, bajo presión de los demócratas, estiman que sería necesaria otra subida de los tipos de interés antes de que concluya el 2026 para presionar hacia un descenso la inflación, acciones que durante el gobierno de Biden no asumieron hasta después de un 8% de inflación.

Esta vez, el alza de la inflación es causada fundamentalmente por el incremento de los precios del petróleo, debido al conflicto en Medio Oriente con el agregado de los ataques de los terroristas hutíes de Yemen contra de instalaciones energéticas de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.

Al terminar la guerra, debe comenzar de forma automática el descenso acelerado de los precios del crudo como se demostró dos meses atrás cuando Washington y el gobierno civil iraní firmaron un "memorando de entendimiento" que boicoteó la Guardia Revolucionaria iraní, pero que hizo desplomar el valor del oro negro desde más de 100 dólares hasta por debajo de los 70 dólares en apenas un mes.

El otro análisis debe hacerse desde el impacto real de un alza mínima de 0.25%, a diferencia de lo que resaltan los medios liberales de prensa y analistas antiTrump o anticonservadores.

Impacto mínimo

El dato es incapaz por sí solo de variar de forma notable los préstamos y créditos. El efecto dominó viene dado por la exageración del aumento en los medios de prensa y la especulación de los analistas, que inciden a su vez en el criterio de los inversores como una gran cadena y sus múltiples eslabones.

En estos momentos, los principales indicadores económicos están en terreno positivo y con tendencia al alza, impulsados por la expansión de la manufactura, la industria petrolera, el sector de la tecnología, inversiones por encima de los 3 billones (billions), el crecimiento de la producción militar y sus exportaciones, la fuerte entrada de ingresos al país por los aranceles, el reajuste del sector automotriz y el despegue de bienes raíces, tras tres años de la peor caída en la compraventa de inmuebles en más de dos décadas.

Durante el mandato de Biden, la inflación fue provocada por las fallidas políticas económicas del gobierno demócrata y su agenda “progresista” (socialista), entre ellas el enfrentamiento directo a la industria estadounidense del petróleo y luego la guerra en Ucrania, que llevaron la inflación por encima del 9%. Analistas independientes consideraron que se ubicó en un rango de entre 11,5% y 13%.

Según la media de sus proyecciones, los 12 gobernadores del Banco Central consideran que las tasas directrices se situarían entre el 4,0% y 4,25% a finales de año, un escalón por encima del nivel anunciado el miércoles.

Los gobernadores del Comité Monetario Regulador de la Fed consideran que “no habrá ningún avance en materia de inflación de aquí a fin de año”.

No obstante, las recientes declaraciones del vicepresidente JD Vance sobre que en los próximos dos meses la guerra contra Irán tomará otro curso, abre muchas interrogantes que podrían ser muy positivas. La visita del mandatario chino Xi Jinping a Washington quizás despeje las dudas sobre si el conflicto se extenderá hasta finales de año o principios de 2027.

Entre los asuntos que deben abordar el presidente Trump y Jinping se encuentran la guerra contra Irán, sus efectos, nuevos pasos y el comercio bilateral con los aranceles de plato fuerte, entre otros temas geopolíticos y estratégicos de suma relevancia.

La Fed revisó al alza las previsiones sobre desempleo, en un mercado estable que debe mantener un registro del 4,1% a finales de 2026, de acuerdo con los pronósticos.

Alza de tasas enfría la economía

Warsh fue designado por el presidente Trump, que ha pedido en reiteradas ocasiones bajar las tasas de interés para estimular el crecimiento económico.

El jefe de Estado llevó a cabo una campaña de presión inédita contra el predecesor de Warsh, Jerome Powell, a quien él mismo había nombrado en su primer mandato (2017-2021), pero cuyo trabajo durante la pandemia de COVID-19 y después dejó mucho que desear por parte del jefe del Banco Central.

Una subida de tasas busca enfriar la economía: endeudarse e invertir resulta más caro, la demanda de ciertos bienes y servicios se modera.

Sin embargo, la subida actual representa una solución reducida o una precaución más bien para acallar las preocupaciones sobre el conflicto en Medio Oriente.

Un 0,25% no resolverá las presiones ligadas a la crisis energética en Asia y Europa por la situación en el Golfo, desencadenada por la necesaria guerra contra los extremistas islámicos iraníes en sus intentos por terminar cerca de 11 artefactos nucleares. Sin embargo, debe evitar en teoría que otros sectores se sobrecalienten.

Las campañas de los demócratas, en plena crisis política, de credibilidad y liderazgo, utilizan la guerra y la moderada inflación como armas de desestabilización a pocas semanas de las elecciones legislativas de medio mandato el 3 de noviembre.

El asesor económico del Presidente, Kevin Hassett, lanzó antes de la decisión una cierta advertencia: "resulta importante que la Fed no cambie el tablero de juego bajo presiones de la izquierda para demostrar su independencia antes de unas elecciones decisivas para el país".

Camino opuesto

Pero la Fed tomó el camino opuesto con Warsh a la cabeza.

"Parte de la independencia de la Reserva Federal es que nos mantenemos en nuestro ámbito de competencia", dijo. "Dejamos que quienes se ocupan de la política comercial y de la política fiscal también se mantengan en el suyo. Así es como podemos coexistir aquí y decidir".

La Casa Blanca ha señalado en varias ocasiones en las últimas semanas que el Comité Monetario de la Fed está poblado de elementos "antipatriotas" que ponen a prueba las decisiones de Warsh, un viejo aliado del presidente Trump que siempre a confiado en su validez profesional por encima de cualquier diferencia. Y esta vez, a pesar de las críticas del mandatario y sus asesores, no será diferente.

Además de las posibles presiones de un bando y otros sobre Warsh, la situación se torna especial con amplios matices de incertidumbre por la guerra y los próximos pasos de Washington. Al final, el jefe de la Casa Blanca y sus ejecutivos cercanos entenderán el paso que ha dado Warsh como prevención, lo que no hizo Powell en el momento adecuado.

Antes de asumir el cargo, Warsh criticó duramente la gestión de la Reserva Federal ante la elevada inflación causada por el gobierno de los demócratas. Además, se mostró bastante favorable a las políticas económicas de Trump.

Durante un año y 12 semanas, los gobernadores del Banco Central ni su presidente Jerome Powell se ocuparon de la inflación de EEUU, que escalaba cada mes durante el mandato de Joe Biden y la que calificaron de “temporal o insignificante” y se cruzaron de brazos. Ahora la preocupación no se ha detenido desde que el presidente Trump asumió el cargo y acerca de niveles muy inferiores al 2021-2022.

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FUENTE: Con información de AFP, EFE, The Financial Times y The Wall Street Journal.

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