El gobierno del presidente Donald J. Trump impuso este jueves sanciones financieras contra Fidel Ernesto Castro Calis, nieto del exdictador Raúl Castro.
"Estas designaciones reflejan la visión inquebrantable del presidente Trump de una Cuba libre", afirmó el secretario de Estado, Marco Rubio, en un comunicado
El gobierno del presidente Donald J. Trump impuso este jueves sanciones financieras contra Fidel Ernesto Castro Calis, nieto del exdictador Raúl Castro.
También aplicó restricciones al Banco Exterior de Cuba, entidad financiera que realiza gran parte de las operaciones financieras del régimen castrocomunista.
"Estas designaciones reflejan la visión inquebrantable del presidente Trump de una Cuba libre", afirmó el secretario de Estado, Marco Rubio, en un comunicado.
Fidel Ernesto Castro es uno de los hijos de Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro y director de Inteligencia de Cuba también sancionado por Washington.
La Administración de Trump también impuso medidas este jueves contra el Banco Exterior de Cuba, que financia el comercio exterior y transacciones internacionales del régimen de La Habana, así como a varias empresas energéticas que acusa de explotar el sector en beneficio del Gobierno cubano.
Estados Unidos ha impuesto en los últimos meses sanciones a diversas autoridades cubanas, incluido el gobernante designado y vocero, Miguel Díaz-Canel, así como a miembros de la familia Castro.
Las sanciones implican la prohibición de realizar transacciones financieras y comerciales con las personas y entidades designadas, cuyos activos bajo jurisdicción estadounidense quedan bloqueados.
El cambio de la política exterior de EEUU hacia La Habana forma parte de la estrategia de presión que el Gobierno de Trump ejerce sobre la dictadura castrista en Cuba para forzar cambios económicos y políticos radicales en el país.
Desde la captura en enero de 2025 del narcodictador de Venezuela Nicolás Maduro, en una operación militar estadounidense en Caracas, Trump ordenó un bloqueo petrolero a Cuba que ha agravado la crisis económica en una isla con un sistema autoritario socialista que ha hundido al país en las ruinas y la miseria general.
Más del 90% de los productos que se consumen en el país provienen del exterior por causa de una economía que no produce casi nada y en medio de un deterioro generalizado desde hace décadas, que se agravó después de la salida del poder por enfermedad del dictador Fidel Castro.
Castro estafó y engañó a cientos de empresarios y empresas que inviertieron en Cuba y nunca les pagó, utilizando en todos los casos el chantaje político y sexual.
Tras las nuevas sanciones a empresas que comercien con la isla, han salido de Cuba las pocas compañías que decidieron invertir en la llamada "Isla Cárcel", como el caso de la cadena hotelera española Meliá y la minera canadiense Sherritt International, que explotaba los yacimientos de níquel y cobalto en el oriente del país.
FUENTE: Con información de EFE y AFP.