martes 11  de  junio 2024
SISTEMA EDUCATIVO

La educación especial, un desafío para garantizar la inclusión social en Estados Unidos

La educación especial o diferencial, busca potenciar al máximo el desarrollo social, educativo y laboral para que los niños tengan una mejor calidad de vida

Por Estefani Brito

FLORIDA.- Estados Unidos inicia el año escolar 2023 - 2024 con el desafío de garantizar la educación especial a los niños y adolescentes que, por distintas condiciones físicas, motoras, psicológicas, intelectuales o sensoriales, presentan dificultades de aprendizaje.

Para 2019, más de tres millones de niños en el país tuvieron una discapacidad, de acuerdo con un informe de la Oficina del Censo de EEUU publicado en 2021. Esto representaría, para el momento, el 4,3% de la población menor de 18 años. Es decir, cada año son millones de niños y jóvenes con necesidades educativas especiales que requieren completar su formación escolar.

La educación especial es fundamental para lograr una verdadera integración e inclusión en la sociedad. En este sentido, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) promueve el respeto a los derechos de las personas con condiciones especiales en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, con la cual espera alcanzar una mayor inclusión bajo el compromiso de "no dejar a nadie atrás".

En Estados Unidos, los niños y adolescentes con discapacidad están protegidos por leyes federales que les garantiza una educación pública y gratuita, acorde a sus necesidades. Una de ellas es la Ley para la Educación de los Individuos con Discapacidad (IDEA, por sus siglas en inglés), aprobada en 1975, que establece la educación especial para niños con discapacidades en territorio estadounidense y permite la intervención temprana para su buen desarrollo.

Sin embargo, dos años antes, en 1973, se había aprobado la Sección 504 del Acta de Rehabilitación, que prohíbe a todos los programas sociales que reciben fondos federales, bien sean públicos o privados, discriminar a las personas con discapacidad.

Bajo estas legislaciones están amparados los niños y jóvenes que presentan las siguientes discapacidades o condiciones especiales: autismo, sordera, sordociego, impedimento auditivo, retraso mental, atraso de desarrollo, discapacidades múltiples, impedimento ortopédico u otras dificultades de salud, problema emocional serio o específico del aprendizaje, limitaciones del habla o lenguaje, lesión cerebral traumática e impedimento visual o ceguera.

Un trabajo en equipo

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La educación especial es un trabajo en equipo, que requiere de la participación de los padres

La educación especial es un trabajo en equipo, que requiere de la participación de los padres

Si bien existen leyes que garantizan el acceso a la educación especial y obligan a las escuelas públicas a brindar ayuda y atención especializada a los niños con necesidades especiales, este no es una responsabilidad netamente institucional.

La educación especial es un trabajo en equipo, que requiere de la participación de los padres, quienes deben involucrarse en el proceso educativo para sentar las bases que fortalezcan la confianza entre el niño y el docente. Esta relación que se crea entre padre, niño y escuela será determinante para lograr una educación especial efectiva que les brinde las herramientas que necesitan para el futuro.

Las diferencias de idiomas o falta de un estatus migratorio definido no deben ser impedimentos para que los padres participen en el sistema de educación especial de sus hijos. La ONG Colorín Colorado explica en su página web que todo padre, sin importar el idioma, estatus migratorio u origen, tiene derecho a intervenir activamente en el proceso educativo de sus hijos.

Recuerda que las escuelas tienen el deber de informarle a los padres sus derechos y hacer un "esfuerzo razonable" para que un intérprete participe en las reuniones, en caso de que no maneje el inglés de manera fluida. También menciona que los padres tienen derecho a participar como miembro del equipo que determina las necesidades especiales de sus hijos, la ubicación de la enseñanza y los servicios de educación especial que la escuela le va a proporcionar.

Además, resalta que los padres tienen derecho a estar en desacuerdo con las decisiones o acciones de la escuela en cuanto a la elegibilidad, el ambiente o aula de educación de su hijo.

Importancia de la educación especial

La educación especial desarrolla estrategias de enseñanzas acorde a las necesidades de cada niño, según sus discapacidades o condiciones especiales para brindarle una atención personalizada. Esta no debe excluir ni simplificar los conocimientos de su pénsum de estudio, sino que debe ajustar los temas educativos con metodologías más sencillas adecuadas a las necesidades de los pequeños.

Siendo la educación una herramienta fundamental para el desarrollo y avance de las distintas sociedades en cualquier parte del mundo, debido a que forma en valores y conocimientos a los ciudadanos, beneficiando su crecimiento personal, profesional y económico, y disminuyendo las desigualdades sociales, los niños con discapacidades o condiciones especiales no pueden estar excepto de ella.

Los niños y adolescentes con discapacidades y condiciones especiales tienen derecho a estudiar, trabajar y realizar sus vidas, puesto que, pese a sus limitaciones, cuentan con las capacidades para realizar sus deberes y asumir responsabilidades.

La educación especial o diferencial, busca potenciar al máximo el desarrollo social, educativo y laboral para que los niños tengan una mejor calidad de vida. Esta les brinda la atención que requieren para que puedan integrarse de manera satisfactoria a la sociedad y acceder a oportunidades en todos los ámbitos de su vida.

Con este sistema educativo, los niños y adolescentes tienen garantizada su formación académica, en un ambiente igualitario, donde se valora la diversidad como una potencialidad para el aprendizaje.

La educación diferencial es importante debido a que con ella se refuerza las capacidades de cada uno de los infantes, permitiéndoles desarrollar sus habilidades y alcanzar sus objetivos, superando las barreras que se presentan en el camino. Esto influye de manera positiva en su autoestima, haciendo que incrementen el respeto hacia sí mismos y logren llevar adelante una vida autónoma.

Es por ello que tanto el Estado, los padres y las escuelas deben garantizar el acceso a la educación especial a los niños y adolescentes que lo requieran para lograr la máxima integración e inclusión social en aras de avanzar al desarrollo sostenible del país.

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