MIAMI.- Una investigación de Fox News reveló esta semana que un millonario estadounidense con fuertes vínculos con el Partido ComunistaChino (PCCh) estaría financiando, desde China, a organizaciones que presuntamente promueven disturbios y movilizan agitadores en ciudades de Estados Unidos, incluida Minneapolis, donde continúan los enfrentamientos con las autoridades federales.
De acuerdo con el reporte, uno de los principales financiadores sería Neville Roy Singham, un exmagnate tecnológico convertido en defensor del PCCh, quien —según investigaciones del Congreso y diversos informes— habría canalizado cientos de millones de dólares hacia organizaciones de “dinero oscuro” que operan en Estados Unidos con la misión de promover posiciones de extrema izquierda e impulsar narrativas alineadas con los intereses de Beijing.
Fox News señaló que grupos como el Partido por el Socialismo y la Liberación (PSL) y The People’s Forum actúan como principales movilizadores en Minneapolis, donde presuntamente han coordinado y alentado a agitadores a salir a las calles en repetidas ocasiones. Ambas organizaciones aparecen, según la investigación, “subvencionadas en gran medida” por Singham.
Un exfiscal federal consultado por el medio afirmó que, aunque Singham ha sido objeto de investigaciones por décadas, su mudanza a Shanghái “lo protege efectivamente de ser citado por las autoridades estadounidenses”, por lo que sigue siendo “virtualmente intocable”.
Un historial de investigaciones
Singham, de 71 años, vendió su empresa de consultoría informática en 2017 por 785 millones de dólares antes de mudarse a China. El New York Times reportó en 2023 que el empresario habría dirigido al menos 250 millones de dólares a organizaciones opacas en Estados Unidos, algunas con direcciones tan imprecisas como un buzón de UPS.
Según Fox News, Singham comparte oficinas en Shanghái con el Maku Group, una empresa mediática china financiada por él y asociada a campañas de propaganda con el objetivo de “contar bien la historia de China”.
Los vínculos del empresario con investigaciones federales se remontan a 1974, cuando el FBI lo evaluó por presuntas actividades contrarias a los intereses estadounidenses.
Presión desde el Congreso
El caso ha provocado una serie de investigaciones en la Cámara de Representantes y el Senado. En junio, el Comité de Supervisión de la Cámara, presidido por el republicano James Comer, abrió una pesquisa sobre la presunta injerencia de Singham en disturbios contra ICE en Los Ángeles.
“El señor Singham tiene una larga trayectoria de asistencia a entidades de extrema izquierda (…) que se oponen a los intereses estadounidenses”, escribieron los legisladores en una carta dirigida a la fiscal general Pam Bondi.
Otras comisiones del Congreso —incluido el Comité de Medios y Arbitrios y legisladores como Lindsey Graham— también pidieron profundizar las investigaciones, especialmente por la presunta falta de cumplimiento de Singham con la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA).
Según el exfiscal federal Andrew Cherkasky, entrevistado por Fox News, la ausencia de Singham en Estados Unidos complica cualquier intento de citación o procedimiento penal. “Una citación judicial no se puede ejecutar fuera de nuestras fronteras”, explicó.
Una red global bajo sospecha
Cherkasky añadió que probar la red de financiamiento es especialmente difícil debido a la estructura de organizaciones sin fines de lucro a través de las cuales se canalizarían los fondos: “Las organizaciones 501(c)(3) no están obligadas a declarar quién dona el dinero”, señaló.
Fox News relata que una periodista del canal, Laura Ingraham, interrogó en Minneapolis a una mujer que participaba en las protestas. Cuando la conductora le preguntó si tenía trabajo, la mujer respondió: “Me están pagando ahora mismo”.
Los grupos señalados por Fox News no respondieron a las solicitudes de comentarios. Tampoco lo hizo Singham.
Mientras legisladores estadounidenses insisten en investigar lo que describen como una extensa “operación de influencia del PCCh” sobre grupos radicales dentro del país, el empresario continúa viviendo en China, desde donde —según Fox News— se mantiene fuera del alcance de las autoridades, mientras su red de organizaciones sigue operando en Estados Unidos con escasa transparencia y sin supervisión adecuada.
FUENTE: Con información de Fox News