Por Julie Rovner, Mary Agnes Carey y Julie Appleby

Aparentemente frustrado por la incapacidad del Congreso de “derogar y reemplazar” la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA), el presidente Donald Trump decidió tomar el asunto en sus manos.

El jueves 12 de octubre por la noche, la Casa Blanca anunció que cortaría pagos clave a las aseguradoras. Trump firmó una orden ejecutiva destinada a brindar a las personas que compran su propio seguro un acceso más fácil a diferentes planes de salud, que han sido fuertemente regulados o desalentados bajo las reglas de ACA establecidas por la administración Obama.

“Esto está promoviendo la elección de la atención médica y la competencia en todos los Estados Unidos”, dijo Trump en la ceremonia de firma. “Esto va a ser algo en lo que millones y millones de personas se inscribirán, y van a estar muy felices”.

Los pagos de subsidios, conocidos como “reducciones de costos compartidos”, son pagos a las aseguradoras para reembolsarles por los descuentos que brindan a los asegurados con ingresos inferiores al 250% del nivel federal de pobreza, o alrededor de $30,000 en ingresos anuales para un individuo. Esos descuentos protegen a estos clientes de bajos y medianos ingresos de tener fuertes gastos de bolsillo, como deducibles o copagos. Estos subsidios han sido objeto de una demanda en curso.

Las reducciones de costos compartidos no son lo mismo que los subsidios a través de créditos impositivos, que ayudan a millones de personas a pagar sus primas. Estos no están afectados por la decisión de Trump.

Las acciones de Trump podrían tener un impacto inmediato en la inscripción para tener cobertura a través de ACA en 2018, cuyo período de inscripción comienza el 1 de noviembre. Aquí hay cinco cosas que debe saber.

  • La orden ejecutiva no genera ningún cambio inmediato.

Técnicamente, Trump ordenó a los departamentos de Trabajo, de Salud y Servicios Humanos, y del Tesoro, dentro de 60 días, “considerar proponer reglamentos o revisar guías, en la medida permitida por la ley” sobre varias opciones diferentes para expandir los tipos de planes que individuos y pequeñas empresas pueden comprar. Entre sus sugerencias están ampliar las reglas para permitir que más pequeños empleadores y otros grupos formen lo que se conoce como “planes de salud de asociaciones” y para vender seguros de bajo costo y de corto plazo. Sin embargo, no hay ninguna garantía de que cualquiera de estos planes se presentará y, en cualquier caso, el proceso para ponerlos a disposición podría demorar meses.

  • Los cambios en la reducción de costos compartidos SON inmediatos, pero podrían no afectar a tantas personas.

Los pagos a las aseguradoras por los descuentos de bolsillo que brindan a los asegurados de ingresos bajos no significa que esas personas ya no recibirán ayuda. La ley y los contratos de las compañías de seguros con el gobierno federal exigen que se otorguen esos descuentos.

Eso significa que las compañías de seguros tendrán que averiguar cómo recuperar el dinero que se les prometió. Podrían (y muchos ya lo están haciendo) aumentar las primas. Para la mayoría de las personas que obtienen los subsidios por separado para ayudar a pagar sus primas, esos aumentos serán solventados por el gobierno federal. Los que se verán más afectados son las aproximadamente 7.5 millones de personas que compran su propio seguro individual, pero ganan demasiado para obtener ayuda federal para pagar por su cobertura.

Las aseguradoras también podrían abandonar ACA por completo. Eso impactaría a todos en el mercado individual y podría dejar algunos condados sin aseguradora para el próximo año. Las aseguradoras también podrían demandar al gobierno, y la mayoría de los expertos creen que eventualmente ganarían.

  • Esto podría afectar las opciones de seguros para el próximo año. Pero es complicado.

El impacto en las primas para el próximo año variará según el estado y la aseguradora. Por un lado, las aseguradoras tienen una laguna jurídica que les permite salir de los contratos para 2018 dado el cambio en los pagos federales, por lo que algunos podrían decidir salir del mercado. Eso podría dejar áreas con menos aseguradoras, o sin ninguna. En agosto, la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) estimó que detener los pagos dejaría a cerca del 5% de las personas que compran su propia cobertura a través de los mercados de ACA sin aseguradoras en 2018.

Para todos los demás, la medida daría como resultado primas más altas, dijo la CBO, agregando un promedio de alrededor del 20%. En algunos estados, los reguladores ya han permitido a las aseguradoras aumentar los precios en 2018 previendo esta acción de Trump de frenar los pagos.

Pero cómo se aplican esos aumentos varía. En California, Idaho, Louisiana, Pennsylvania y Carolina del Sur, por ejemplo, los reguladores hicieron que las aseguradoras cargaran los costos solo en un tipo de plan: el de nivel plata. Esto se debe a que la mayoría de las personas que compran planes plata también obtienen un subsidio del gobierno federal para ayudar a pagar su prima, y esos subsidios aumentan junto con el costo de un plan de plata.

Sin embargo, los consumidores que obtienen un subsidio no verán mucho aumento en sus gastos de bolsillo para la cobertura. Los consumidores sin subsidios tendrán los costos adicionales si se quedan en un plan de plata. En esos estados, los consumidores pueden hacer mejor negocio en una franja de planes, incluidos planes de oro de alto nivel. Sin embargo, muchos estados permitieron a las aseguradoras repartir el aumento esperado en todos los niveles de los planes.

  • El Congreso podría actuar.

Se han renovado las negociaciones bipartidistas entre los senadores Lamar Alexander (republicano de Tennessee) y Patty Murray (demócrata de Washington) para crear una legislación que continúe con los subsidios para compartir costos y otorgue a los estados más flexibilidad para desarrollar y vender planes menos generosos de atención médica que los que actualmente se ofrecen en los mercados. La decisión de Trump de poner fin a los subsidios de participación en los costos puede reforzar esas discusiones.

En un comunicado, Murray llamó a la acción de Trump para retirar los subsidios de participación en los costos “imprudente”, pero dijo que continúa “siendo optimista sobre nuestras negociaciones y creemos que podemos llegar a un acuerdo rápidamente. Insto a los líderes republicanos en el Congreso a que esta vez hagan lo correcto para las familias apoyando nuestro trabajo”.

El presidente Trump instó el viernes a los demócratas a que trabajen con él para “llegar a un acuerdo” sobre la atención de salud. “Ahora bien, si los demócratas fueran inteligentes, lo que harían sería venir a negociar algo para que las personas realmente pudieran obtener el tipo de atención médica que merecen, siendo ciudadanos de nuestro gran país”, dijo el viernes por la tarde.

El viernes 6, el líder de la mayoría del Senado Chuck Schumer (demócrata de Nueva York) no parecía estar de humor para cerrar un trato.

“Los republicanos han estado haciendo todo lo posible durante los últimos diez meses para inyectar inestabilidad en nuestro sistema de atención médica y forzar el colapso a través del sabotaje”, dijo en un comunicado.

Una encuesta publicada el viernes 13 de octubre por la Kaiser Family Foundation muestra que el 71% del público prefiere que la administración Trump trate de hacer que la ley funcione en lugar de acelerar el reemplazo alentando su fracaso. La encuesta se llevó a cabo antes de que Trump hiciera su anuncio sobre los subsidios. (KHN es un programa editorial independiente de la fundación).

  • Algunos estados están demandando, pero el resultado es difícil de adivinar.

A pesar que todos los estados regulan sus propios mercados de seguros, los estados tienen opciones limitadas para lidiar con el último movimiento de Trump. Dieciséis estados y el Distrito de Columbia, encabezados por Nueva York y California, están demandando a la administración Trump para defender los subsidios para los costos compartidos. Pero no está claro si un tribunal federal podría decir que la administración Trump está obligada a continuar haciendo los pagos mientras el caso está pendiente.

Diane Webber contribuyó con este informe.

FUENTE: Kaiser Health News

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario