MIAMI.- La representante estatal Angie Nixon, candidata demócrata al Senado de Estados Unidos, y la senadora Annette Taddeo, aspirante a directora de Finanzas de Florida (CFO), condenaron este miércoles 30 de septiembre los abusos migratorios de la administración del presidente Donald Trump y la senadora Ashley Moody durante una conferencia frente a las instalaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Miramar.
Nixon denunció las condiciones en que permanecían los inmigrantes detenidos y afirmó que, desde el Senado, lucharía por restablecer las protecciones del Estatus de Protección Temporal (TPS) y lograr la legalización de millones de familias inmigrantes trabajadoras.
“La guerra corrupta de Donald Trump y de la senadora Ashley Moody contra los inmigrantes lastima a nuestras familias y daña nuestra economía. Está infligiendo una crueldad severa a cientos de miles de floridanos”, declaró Nixon, según el comunicado de prensa.
La legisladora señaló que se habían cancelado las protecciones del TPS para venezolanos y haitianos y que ciudadanos cubanos con órdenes de liberación I-220A habían sido detenidos durante controles de rutina en esa misma oficina de ICE.
“Las viudas y los huérfanos de las deportaciones han quedado desamparados. Esto no solo está destruyendo el tejido de nuestras comunidades, sino que representa un duro golpe para nuestros presupuestos y nuestras economías”, agregó.
Nixon también acusó a Moody de apoyar las políticas del presidente. “Moody está haciendo el trabajo de Trump y alimenta esta maquinaria de deportación con fines de lucro, en la que nosotros pagamos los costos y ellos se enriquecen”, sostuvo.
Denuncias de hacinamiento en el ICE de Miramar
El comunicado citó fotografías tomadas por denunciantes y un informe publicado la semana pasada que mostraban a detenidos durmiendo en el suelo de un garaje y utilizando baños portátiles desbordados.
Según esos reportes, la instalación estaba autorizada para albergar a 56 personas, pero llegó a tener hasta 342 detenidos en un momento de agosto. Legisladores demócratas del Congreso habían exigido explicaciones por condiciones que describieron como “abusivas y potencialmente mortales”.
Entre las denuncias mencionadas figuraban celdas sobrepobladas, uso prolongado de grilletes, acceso insuficiente a atención médica e higiene, alimentos limitados y escaso o nulo acceso a asistencia legal.
El comunicado también relacionó las denuncias de Miramar con un informe de la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional sobre el centro de detención “Alligator Alcatraz”, ya clausurado. El organismo concluyó que, entre julio de 2025 y enero de 2026, los detenidos fueron confinados en jaulas metálicas de unos 18 pies cuadrados en los Everglades, una práctica que calificó de “sin precedentes” entre los centros que había inspeccionado.
Hallazgos coincidieron con un informe de Amnistía Internacional de 2025 que describió las condiciones de esa instalación como “inhumanas e insalubres”.
Wasserman Schultz inspecciona instalaciones de ICE
Este mismo miércoles, la congresista Debbie Wasserman Schultz (FL-25) realizó una visita sorpresa de supervisión a las instalaciones de Operaciones de Cumplimiento y Deportación de ICE en Miramar. Fue su segunda inspección del lugar. En la anterior, según informó su oficina, encontró hacinamiento, condiciones insalubres y personas retenidas durante días o semanas. La visita se produjo después de que denunciantes describieran nuevos abusos, entre ellos la detención de una mujer embarazada durante tres semanas, falta de medicamentos y artículos de higiene, y detenidos que debían cepillarse los dientes afuera con agua de una manguera conectada a una jarra. También denunciaron el uso de baños portátiles desbordados, personas esposadas durante la noche y falta de atención médica pese a más de dos docenas de llamadas de emergencia, incluida una por un detenido que vomitaba sangre.
Wasserman Schultz dijo que el procesamiento de detenidos era más rápido y que había menos hacinamiento que durante su visita anterior, con unas 20 personas por sala. Sin embargo, observó lavamanos rotos, pisos sucios, contenedores de basura desbordados y la ausencia de una unidad médica; también vio a una mujer con una lesión en una pierna. Dos detenidos le dijeron en español que llevaban seis días en el centro, afirmó la congresista, aunque una orden judicial federal prohibía a ICE mantener a inmigrantes durante tres días o más en instalaciones temporales de procesamiento y fijaba un límite de 12 horas. “Las condiciones que documentamos durante mi última inspección sorpresa llamaron la atención de ICE, así que hicieron lo posible por limpiar durante la última semana. La supervisión y la presión pública funcionan, y necesitamos más en nuestro estado y en todo el país”, declaró. Añadió que la política de detener al mayor número posible de personas había desbordado el centro: “No tienen capacidad para retener a tantas personas de manera humana, y la mayoría son inmigrantes respetuosos de la ley que solo vinieron aquí en busca de una vida mejor”.
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