MIAMI.- “Los cubanos no cumplen con los criterios para ser refugiados”, indica un texto y fue subrayado en la presentación este viernes 9 de diciembre, en la Universidad Internacional de Florida (FIU), por la profesora estadounidense Susan Eckstein, doctora por la Universidad de Columbia y autora del libro titulado Cuban Privilege, The Making of Immigrant Inequality in America (Cambridge University Press, 2022). El volumen ha despertado una intensa polémica no solo en el entorno académico, también y especialmente en la comunidad cubana radicada en Miami debido a los términos en que la autora se refiere a un grupo social que ha padecido el exilio.
La profesora Eckstein, durante su exposición en FIU, discursó sobre la comunidad de origen cubano en EEUU desde un ángulo comparativo (uno de sus referentes son los haitianos) y se preguntó por qué nacionales de otros países no tienen el mismo estatus “especial” de los cubanos en esta nación norteña. Matizó con que ella no está diciendo que los cubanos no deban tener derechos sino que otros también deberían tenerlos.
No obstante, su enfoque fue aplaudido por algunos de los presentes en el encuentro, mientras que para otros llegó a ser ofensivo.
La contraparte de Eckstein en el debate, el doctor Orlando Gutiérrez Boronat, coordinador de la Asamblea de la Resistencia Cubana, aseguró que en el libro (que leyó desde la primera página hasta la última) hay una ausencia de rigor científico social, debido a que para él la autora no pone en contexto una serie de hechos históricos que han vivido los cubanos, en particular los opositores, durante décadas. La primera falta, dijo Gutierrez Boronat, es que no se reconozca en el volumen que Cuba es un régimen totalitario que expulsa a una parte significativa de la población y la criminaliza incluso cuando intenta salir “ilegalmente” del país a riesgo de perder la vida en el mar o la selva.
En este sentido, la periodista de radio Mambí, Ninoska Perez Castiello, apuntó: [Eckstein y quienes comparten la visión de esta] “no mencionan que somos exiliados y que las condiciones que prevalecían cuando se otorgó la Ley de Ajuste Cubano todavía existen: un país tomado por el comunismo a 90 millas de los EE.UU. La Guerra Fría puede haber terminado pero la persecución política sigue siendo real en Cuba”.
Tras la presentación de los ponentes Eckstein [quien dijo ser descendiente de refugiados] y Gutiérrez Boronat [que afirmó el tránsito de su familia entre Cuba-España-EEUU, con incertidumbres y temores, como evidencia de que sí es refugiada], se desarrolló una ronda de preguntas y respuestas que si bien fue extendida por alrededor de una hora en la que participaron personas de distintas edades y posiciones en el espectro político, resultó insuficiente ante tamaña polémica.
Mientras el debate tenía lugar en el Arts Center de la institución académica, integrantes de la comunidad cubana en Miami y en particular activistas que han sufrido prisión y exilio protestaban en los alrededores del campus y convocaron a una protesta pública este sábado 10 de diciembre, día de los Derechos Humanos, bajo el lema “el exilio cubano se respeta”.
En redes sociales, las reacciones continúan. El académico Armando Chaguaceda dijo que “la realización de este debate, en una universidad pública y pese al dolor en torno al drama cubano, revela muchas cosas. Que una sociedad abierta no se cancela al otro. Que se puede protestar sin agredir. Una diferencia esencial entre una democracia imperfecta (EEUU) y una tiranía (Cuba)”.
Cómo escaló el debate
Cuando hace cinco meses la Universidad de Boston anunció en su portal web la novedad editorial Cuban Privilege, la noticia no suscitó tanto debate. Prácticamente pasó desapercibida hasta que la promoción del libro comenzó a llegar a Florida, donde se planificó una charla de presentación del título de Eckstein, traducido al español como “Privilegio cubano: la creación de la desigualdad de inmigrantes en Estados Unidos”.
Aunque inicialmente la charla fue programada para un espacio reducido, finalmente se desarrolló en el Wertheim Performing Arts Center (WPAC) de Florida International University (FIU), que no niega que la presentación está patrocinada por el Instituto de Investigación Cubano de FIU. De ahí partió parte de la indignación del exilio que se cuestiona cómo un evento que se hace con dinero de los contribuyentes puede traer una presentación de esta naturaleza, es decir, de un libro catalogado como “retórica anticubana”.
@cabezamestiza