MIAMI.- Un tribunal de Florida condenó a Mckenzie Levar Monestine a 55 meses de prisión y tres años de libertad supervisada por el delito de robo de identidad agravado y la posesión de aproximadamente 450 dispositivos de acceso bancario fraudulentos.
Según el fallo, el residente de Miami, de 33 años, orquestó el esquema delictivo a través de la sustracción sistemática de números de tarjetas de crédito y del Seguro Social para vulnerar cuentas de terceros, una actividad ilegal motivada por el lucro que causó pérdidas totales estimadas en hasta 550.000 dólares.
Allanamiento y pruebas
El proceso penal se concretó con base en una investigación del FBI iniciada hace más de cuatro años. En junio de 2020, agentes ejecutaron una orden de registro en el domicilio de Monestine y hallaron pruebas contundentes dentro de su habitación.
La evidencia física constaba de más de 11.000 dólares en efectivo, numerosas tarjetas de crédito, débito y de regalo a nombre de otras personas, así como identificaciones falsas.
Los agentes también incautaron giros postales de Western Union y un dispositivo recodificador capaz de extraer, alterar y retransmitir la información de las bandas magnéticas y los chips de las tarjetas bancarias.
Rastro digital del delito
Los peritos descubrieron bases de datos exhaustivas en los dispositivos del sentenciado, en especial dentro de una computadora portátil MacBook Pro y en varios teléfonos celulares.
Las pesquisas muestran que Monestine almacenaba diversas hojas de cálculo con contraseñas, números de cuentas, licencias de conducir y fechas de nacimiento de las víctimas.
Además, el historial de sus mensajes de texto reveló intercambios constantes de datos confidenciales, tales como claves de inicio de sesión y números de identificación personal (PIN) para acceder al dinero ajeno.
Impacto y esfuerzo gubernamental
Ante la abundancia de pruebas en su contra, el acusado aceptó su culpabilidad ante la justicia en diciembre de 2025.
Este éxito judicial se enmarca en la Iniciativa contra Delitos Violentos, un esfuerzo liderado por la División Penal para castigar infracciones graves en el área de Miami, dijo el Departamento de Justicia en un comunicado.