MIAMI. - En la lucha contra el cáncer de pulmón, el tiempo no solo es oro: es vida. Y en esa primera línea de batalla se encuentran profesionales como Karelia Melián, Nurse Practitioner en práctica familiar, para quien la medicina no es solo un oficio: es una responsabilidad profundamente humana; y que ha dedicado su labor a educar, prevenir y detectar de forma temprana una de las enfermedades más letales, pero también más prevenibles, cuando se identifica a tiempo.
“El gran problema del cáncer de pulmón es que sus síntomas iniciales son muy inespecíficos. Tos persistente, fatiga, ligera falta de aire o malestar general pueden pasar desapercibidos durante meses”, explica Melián a Diario Las Américas. Por eso, la prevención y el diagnóstico precoz se han convertido en una de sus principales banderas de trabajo.
La tecnología que marca la diferencia
Uno de los avances más importantes ha sido la tomografía de tórax de baja dosis, un estudio no invasivo que permite detectar lesiones muy pequeñas, incluso antes de que el paciente presente síntomas.
“Este examen está recomendado para personas entre 50 y 80 años, especialmente aquellas de alto riesgo, como los fumadores”, subraya.
Aunque la radiografía de tórax sigue siendo una herramienta accessible y menos costosa, Karelia aclara que suele detectar lesiones en etapas más avanzadas y hay que tomar acción inmediata.
"Cuando existe sospecha clínica o hallazgos en las imágenes, el paciente es referido a un neumólogo, quien puede indicar una biopsia, el único método definitivo para confirmar el diagnóstico”.
¿Quiénes están en mayor riesgo?
De acuerdo con la entrevistada, los hombres afroamericanos presentan las tasas más altas, seguidos por las mujeres de este mismo grupo étnico. Sin embargo, recalca que todos somos susceptibles, especialmente aquellos con factores genéticos o exposición a sustancias tóxicas.
“Muchas personas creen que el cáncer de pulmón solo está relacionado con fumar, pero no siempre es así. La exposición al asbesto, al níquel y a otros materiales industriales, presentes en la construcción y en la industria naval, también incrementa el riesgo. Por eso el uso de equipos de protección en estos entornos laborales es una medida clave de prevención”, refiere.
Renunciar al tabaco: la decisión que puede cambiarlo todo
Para Melián, no hay mensaje más importante que este: dejar de fumar salva vidas.
“No solo nos dañamos a nosotros mismos, también exponemos a nuestros hijos, esposos, esposas, padres y seres queridos”, insiste, recordando que incluso los fumadores pasivos pueden verse afectados.
Desde su consulta, ofrece alternativas reales: parches de nicotina, estrategias conductuales y acompañamiento médico para ayudar a los pacientes a superar la adicción.
Avances que dan esperanza
Según las cifras compartidas por la profesional de salud, en Estados Unidos el cáncer de pulmón de células no pequeñas representa alrededor del 85% de los casos, siendo el adenocarcinoma el subtipo más frecuente. El cáncer de células pequeñas constituye entre el 10% y el 15% de los diagnósticos.
“Hoy, la medicina avanza a pasos firmes: cirugías de mínima intervención, procedimientos robóticos y terapias innovadoras como los anticuerpos monoclonales, están cambiando el panorama. Cuando los nódulos son pequeños y están bien localizados, los tratamientos quirúrgicos son mucho menos invasivos. Y en casos avanzados, los nuevos procederes clínicos permiten prolongar y mejorar la calidad de vida del paciente”, explica.
Más que un referente, una aliada del consultante
En su labor diaria, Karelia Melián va más allá de la tecnología y los protocolos: aporta cercanía, educación y acompañamiento humano a cada enfermo que atiende. Su enfoque integral garantiza que quienes enfrentan riesgos o diagnósticos de cáncer de pulmón reciban orientación y apoyo en todas las etapas del proceso.
Tuve la oportunidad de conocerla desde niños en Cuba, y es precisamente ese vínculo el que me permite ver de cerca cómo su amor por la bata blanca y su humanismo trascienden la atención médica. No solo evalúa imágenes o síntomas, sino que también fomenta la prevención y el reconocimiento temprano de la afección, convirtiéndose en una verdadera guía para quienes confían en su cuidado
Porque, como ella misma resume, “la detección temprana no solo cambia estadísticas, cambia destinos”.