MIAMI- El boxeador profesional Gervonta “Tank” Davis, de 31 años, fue arrestado la noche del miércoles en Miami, luego de ser localizado por las autoridades en el Design District, como parte de un operativo conjunto entre el Departamento de Policía de Miami Gardens (MGPD) y agentes del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (U.S. Marshals).
Davis era buscado activamente en relación con un presunto caso de violencia doméstica ocurrido el 27 de octubre de 2025 en un club de caballeros ubicado en Miami Gardens, donde trabajaba la víctima, según confirmaron las autoridades en conferencia de prensa.
De acuerdo con el reporte policial, el boxeador habría sujetado a la mujer por la parte posterior de la cabeza, la habría tirado con una mano y posteriormente la habría tomado por el cuello con la otra, obligándola a desplazarse de forma forzada hacia un estacionamiento del lugar.
Las autoridades indicaron que, tras el forcejeo, la mujer logró liberarse y corrió hacia sus compañeras de trabajo. La víctima presentó moretones en el brazo izquierdo, de acuerdo con el informe médico inicial.
La policía señaló que la mujer conocía a Davis desde 2022 y que ambos habían mantenido una relación íntima, la cual habría terminado aproximadamente un mes antes del incidente.
Un video de vigilancia del establecimiento respalda la versión de los hechos ofrecida por la víctima, según confirmaron las autoridades.
Contra Davis se había emitido una orden de arresto por delitos que incluyen: agresión, encarcelamiento falso e intento de secuestro.
La aprehensión se produjo sin incidentes, informaron las autoridades.
El historial judicial del boxeador incluye múltiples antecedentes por violencia doméstica en el sur de Florida. En julio pasado fue acusado de golpear a la madre de sus hijos, y en 2022 fue arrestado en el condado de Broward por un caso similar. Además, en 2020 fue acusado en Coral Gables por un presunto ataque contra una entonces pareja sentimental, aunque esos cargos fueron posteriormente retirados.
Los funcionarios públicos no revelaron la identidad de la víctima ni el nombre del establecimiento donde ocurrió el incidente, alegando razones de seguridad y protección personal.