MIAMI.- “Si mi abuelo y sus primos hubieran salido de Cuba una semana antes, hoy sería cubana”, expresó Donna Shalala, precandidata demócrata por el distrito 27 a la Cámara federal. Ella es de origen libanés, está compitiendo en una zona donde hay una importante población con raíces en la isla y, por supuesto, la expresidenta de la Universidad de Miami necesita mostrar sus credenciales.

Dentro de su partido, quien más significa un peligro para su nominación es el representante estatal David Richardson. Desde hace varias semanas ha bombardeado los canales locales con publicidad negativa contra la también exsecretaria de Salud durante los ocho años de la presidencia de Bill Clinton.

A cada uno de esos ataques respondió con la tranquilidad de una persona que lleva muchos años en el duro trajín de la política. La identifican como una persona muy cercana a Hillary Clinton, amistad de la que se siente muy orgullosa, además de tener más de 40 años de añejamiento. “A la señora Clinton la conozco antes de que se casara con Bill Clinton”, precisó.

La exsecretaria de Estado y dos veces candidata presidencial apoya a Shalala, quien recordó que en 2016 Clinton ganó por 20 puntos en el distrito en el que, como en ningún otro, hay una superpoblación de precandidatos demócratas y republicanos.

“Le doy la bienvenida al respaldo de la señora Clinton, así como el de otros demócratas en nuestra comunidad. Pero yo estoy haciendo campaña basada en mi propia trayectoria de ser innovadora, creativa, aceptar nuevas ideas en una gran cantidad de áreas como la educación, la salud y la inmigración”, explicó Shalala en entrevista con DIARIO LAS AMERICAS.

-Marco Rubio ha dicho que la política de los demócratas es irresponsable porque quieren dejar entrar a los “ilegales” sin ninguna norma ni control. ¿Qué opina de eso?

Él está equivocado. Lo que queremos es que los procesos legales se ejecuten. No queremos que inventen penas criminales cuando estos indocumentados deberían ser procesados por la ley migratoria y por jueces de inmigración. Por eso el Congreso puso jueces de inmigración que conocieran las reglas del proceso de asilo.

-Pero Trump dijo que no necesita jueces sino seguridad en las fronteras…

Necesitamos asegurar nuestras fronteras, sin lugar a dudas. Y necesitamos reglas muy cuidadosas en las que todos estemos de acuerdo en cómo debe llegar la gente a Estados Unidos, sin que sea acusada de manera criminal. Y no debemos separar a las familias. Porque estamos lastimando a los niños en lo psicológico y eso es irreparable.

-Los republicanos y algunos independientes han insistido en que los demócratas también han hecho politiquería con el tema migratorio y se preguntan por qué en la primera administración de Obama [con mayoría en las dos Cámaras] no se hizo nada en relación con una reforma migratoria.

Fue porque no había un consenso en este país de cómo debía ser una reforma migratoria. Los republicanos han tenido el mismo problema. Este presidente deberá mostrar liderazgo sobre el tema. Él ha usado a los niños como si fueran piezas de empeño, lo que es absolutamente inaceptable. Una cosa es castigar a los padres, otra utilizar a los pequeños, y eso es lo que ha hecho el Presidente. Y fue por esa razón que hubo indignación en todo el país, de demócratas, republicanos e independientes.

- ¿Qué tiene que decir cuando su oponente, David Richardson, ha denunciado que usted ha hecho donaciones a candidatos republicanos que se opusieron a las políticas de Obama?

No hay nadie en este país, ningún funcionario elegido por elección popular, político o candidato presidencial que crea que soy una republicana. Ellos saben que soy demócrata, lo he sido toda la vida. Sí le di algún dinero a algunos republicanos que apoyaron a la universidad [UM] durante el tiempo que fui su presidenta. Pero esas inversiones fueron muy pequeñas comparadas con las enormes donaciones que di a los demócratas durante los últimos veinte años. Soy una de las donantes principales del Partido Demócrata.

-También Richardson la ha acusado a usted de ser muy cercana a la industria de seguros, haber hecho parte de juntas directivas como United Health. ¿Qué tiene que decir al respecto?

He sido miembro de varias juntas directivas porque soy mujer. Durante años los hispanos han luchado para que haya la presencia de minorías y las mujeres en las juntas directivas de las empresas. Soy la beneficiaria de un sólido movimiento de derechos civiles que busca poner mujeres y minorías en dichos órganos de dirección corporativa. Estoy muy orgullosa de haber estado en esas posiciones y haber hecho un muy buen trabajo. Eso no significa que esté de acuerdo con todas las cosas que han hecho esas juntas directivas de empresas de seguros o de medios de comunicación.

¿Pero no habría una contradicción en defender los derechos y beneficios de salud para el pueblo y al mismo tiempo formar parte de la junta directiva de un gigante de la industria aseguradora y de salud?

En lo absoluto. Mucha gente obtiene su seguro de salud a través de empresas privadas. Y quieren conservarlo. Hay que tener una opción pública para aquellos que no quieren mantener su seguro de salud privado o no lo pueden comprar, porque no todos los empleadores ofrecen un buen plan de salud. Para muchos, Medicaid, Medicare, el seguro de salud para los menores de edad, Obamacare, son la vía correcta para adquirir un plan de salud.

Como usted bien sabe la congresista Ileana Ros-Lehtinen ha apoyado de manera decidida las sanciones contra Cuba y estuvo en contra de toda la política de apertura del Gobierno de Obama. ¿Qué piensa y qué haría distinto a lo planteado por la actual congresista?

Haría todo lo posible por ayudar al pueblo cubano sin ayudar al Gobierno. El tema de las sanciones no ha funcionado. No hay duda de que algunas de ellas han sido utilizadas como excusa del régimen cubano para ocultar los errores en el manejo de su economía. Eso significa que debemos repensar qué clase de apalancamiento vamos a tener con el gobierno cubano para asegurarnos de que, primero que todo, la economía de Cuba mejore y haya inversión de los emprendedores cubanos. Pero hay que seguir presionando al gobierno cubano para que libere a los presos políticos, para que haya libertad de expresión y de prensa. Por lo tanto es un delicado equilibrio.

¿Creería entonces que levantar el embargo es una buena idea?

El embargo no ha funcionado como queríamos que funcionara, pero creo que lo debemos repensar de una manera inteligente. Tal vez otra clase de sanciones. Pero lo más importante es que todo lo que hagamos esté enfocado en ayudar al pueblo cubano. Nunca he ido a la isla, ni permití a los estudiantes de la Universidad de Miami que viajaran allá. Claro que no había la prohibición de que un estudiante o profesor, a título personal, viajara a Cuba. Nunca tuvimos relaciones con las universidades cubanas. Y la razón por la que no hicimos eso es por respeto a la comunidad cubana en el exilio. Nunca iré a Cuba mientras no sea un país libre.

-¿Hay algún tema en el que usted como congresista pudiera trabajar con el presidente Trump?

Puedo trabajar con cualquiera que esté haciendo lo correcto. Puedo trabajar con los republicanos como lo he hecho durante años. Por ejemplo, el seguro de salud para los niños. Ahora tenemos 9 millones que tienen un buen plan de salud. Trabajé con los republicanos para lograr eso [cuando fue secretaria de salud]. Los republicanos de ese entonces estaban comprometidos con mejorar la salud de los niños de las familias trabajadoras. También podría trabajar en un proyecto de ley sobre infraestructura, en el mejoramiento del medio ambiente.

“Necesitamos invertir en energía renovable”

La bancada de Miami, tanto en el Congreso federal como en el estatal, sabe que el tema del transporte es muy importante en su distrito y en el condado Miami-Dade. ¿Cuál es su propuesta en esta área tan importante?

Hay dos áreas en las que los residentes de Miami están de acuerdo: el incremento en el nivel del mar y en una inversión significativa en transporte público. No se trata solo de mejorar las vías, sino de crear espacio para los autobuses, coordinar los trolleys en la comunidad, asegurarse de que los semáforos están sincronizados. Todo esto implica recursos. Los demócratas creemos en un gran proyecto de infraestructura. También necesitamos invertir en energía renovable y poder desarrollar planes de vivienda asequible para que la gente pueda vivir en la misma área donde trabaja.

-¿Conoce el Smart Plan?

Sí y necesita ser financiado. No tiene todos los recursos. Tampoco el proyecto de restauración de los Everglades, ni la lucha contra el incremento en el nivel del mar.

-¿Sabe qué hace poco la Comisión aprobó en primer debate la extensión de la autopista 836?

Sí, pero eso es una pequeña porción de una estrategia más grande.

-¿Está de acuerdo con esa extensión, cree que es necesaria?

Hay que esperar a ver qué pasa entre ahora y la segunda votación [programada para el próximo mes de septiembre]. Quiero dejar que se dé el debate en el público, que sea transparente y ver toda la información.

-Como congresista, ¿qué haría para romper esa parálisis que hay en los proyectos de transporte público en el Condado?

Si hay un vigoroso proyecto de infraestructura podemos agrupar los planes de transporte que existen y generar consensos. Francamente, un miembro de la Cámara federal puede jugar un papel de conciliador. Por lo tanto el liderazgo es muy importante.

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